Un estudio liderado por el Cancer Center Clínica Universidad de Navarra y publicado en Colorectal Disease demuestra beneficios clínicos de esta acción antes de cerrar la salida temporal que se crea para evacuar heces porque reduce molestias y complicaciones digestivas
2 de julio de 2026.- Un estudio multicéntrico español en el que participa el Cancer Center Clínica Universidad de Navarra (CCUN) ha demostrado beneficios al estimular el intestino antes de una cirugía para cerrar una ileostomía en pacientes operados de cáncer de recto. La ileostomía es una salida temporal del intestino delgado hacia una bolsa externa creada mediante una abertura quirúrgica en la pared del abdomen para desviar las heces mientras cicatriza la zona intervenida.
Los resultados, publicados en la revista Colorectal Disease, muestran que el íleo postoperatorio –recuperación lenta o insuficiente del ritmo intestinal después de la cirugía– apareció en el 7,6 % del grupo estimulado frente al 16,4 % del grupo de control, lo que supone una reducción de más del 50% en la aparición de íleo postoperatorio.
En pacientes con cáncer de recto, es frecuente realizar una ileostomía de protección después de extirpar el tumor. Esta técnica permite desviar temporalmente las heces y evacuarlas por otro sitio para proteger la unión quirúrgica realizada –anastomosis– entre el intestino y el recto después de la cirugía. Sin embargo, esa ileostomía suele cerrarse posteriormente en una nueva intervención que tampoco está exenta de complicaciones. Por eso, los especialistas buscan nuevas formas de favorecer una mejor recuperación de los pacientes.
Para ello, los investigadores han diseñado un ensayo clínico que ha pretendido comprobar la eficacia de la estimulación del intestino mediante una sencilla técnica que consiste en introducir suero salino con espesante nutricional en el tramo inactivo del intestino. Esto se consigue irrigando a través del estoma –abertura creada artificialmente en la pared del abdomen para la salida de las heces– la solución preparada, algo que el paciente puede realizar en su propia casa después de recibir las indicaciones de enfermeras estomaterapeutas.
Según el Dr. Jorge Arredondo, coordinador del Área de Cáncer Gastrointestinal del CCUN e investigador principal, “los efectos de esta sencilla técnica, si bien no han alcanzado una significación estadística, sí apuntan a que ayudan al intestino a recuperar antes su funcionamiento normal tras cerrar la ileostomía. Es decir, reduce el riesgo de íleo postoperatorio, prepara el tramo intestinal que había estado inactivo y disminuye algunas complicaciones digestivas”.
18 hospitales españoles y 175 pacientes
El ensayo ha incluido a 175 pacientes de 18 hospitales españoles: la Clínica Universidad de Navarra en sus sedes de Pamplona y Madrid, el Hospital Universitario de Getafe, el Hospital Universitario La Paz, el Hospital Universitario Gregorio Marañón y el Hospital Universitario Infanta Leonor (Comunidad de Madrid); el Hospital Universitari Mútua Terrassa, el Hospital Universitari Dexeus y el Hospital del Mar (Cataluña); el Hospital Universitario de León, el Hospital Universitario Río Hortega y el Hospital Medina del Campo (Castilla y León); el Hospital Universitario Son Espases y el Hospital Universitario Son Llàtzer (Illes Balears); el Hospital Universitario Marqués de Valdecilla (Cantabria); el Hospital Universitario de Cabueñes (Asturias); el Hospital Universitario de Canarias (Canarias); y el Hospital Nuestra Señora del Prado (Castilla-La Mancha).
La presentación de los resultados de este ensayo clínico ha recibido el premio a Mejor Comunicación Oral del Congreso en la XXXI Reunión de la Asociación de Cirujanos del Norte celebrada recientemente en Pamplona.
Pie de foto: De izquierda a derecha, el Dr. Jorge Arredondo, María Molina, el Dr. Carlos Sánchez Justicia, Paula Guerrero y la Dra. Adriana Úriz, del Departamento de Cirugía General y Digestiva de la Clínica Universidad de Navarra.


