La Dra. Cristina de Castro, uróloga del Hospital Ruber Internacional, advierte de que atribuir este síntoma a infecciones urinarias puede retrasar el diagnóstico y empeorar el pronóstico
Madrid, 14 de julio de 2026.- Aunque el cáncer de vejiga se asocia habitualmente a los hombres, miles de mujeres son diagnosticadas cada año de esta enfermedad. Sin embargo, continúa siendo un tumor poco conocido entre la población femenina y, con frecuencia, su detección se retrasa porque sus síntomas iniciales se confunden con patologías mucho más comunes, como las infecciones urinarias o algunos trastornos ginecológicos.
“La presencia de sangre en la orina nunca debe considerarse normal, aunque aparezca una sola vez y desaparezca espontáneamente. Es un síntoma que siempre requiere un estudio urológico”, explica la Dra. Cristina de Castro,especialista del Servicio de Urología, liderado por los doctores Antonio Allona y Juan Ignacio Martínez-Salamanca, del Hospital Ruber Internacional, perteneciente al grupo Quirónsalud.
La especialista recuerda que este retraso diagnóstico tiene consecuencias importantes. “El cáncer de vejiga en la mujer suele diagnosticarse en fases más avanzadas, lo que condiciona un peor pronóstico. Por eso es fundamental aumentar la concienciación tanto entre la población como entre los profesionales sanitarios”.

Un diagnóstico precoz cambia el pronóstico
La hematuria —presencia de sangre en la orina— constituye el principal signo de alarma. También pueden aparecer síntomas como aumento de la frecuencia urinaria, urgencia para orinar, escozor o dolor pélvico persistente cuando no existe una infección demostrada o los síntomas reaparecen de forma repetida.
Según la Dra. de Castro, identificar el tumor en fases iniciales permite aplicar tratamientos menos agresivos y obtener mejores resultados tanto desde el punto de vista oncológico como funcional.
Tratamientos cada vez más personalizados
El abordaje terapéutico depende del tipo de tumor, de su extensión y de las características de cada paciente. En los tumores superficiales, el tratamiento suele comenzar con una resección transuretral, una intervención mínimamente invasiva que permite eliminar el tumor y determinar el riesgo de recurrencia.
En función de cada caso, el tratamiento puede completarse con terapias intravesicales, como la inmunoterapia con BCG, que reduce significativamente la posibilidad de que el tumor reaparezca o progrese.
Cuando el cáncer invade la capa muscular de la vejiga, las opciones incluyen cirugía, quimioterapia, inmunoterapia y nuevas terapias dirigidas. “En los últimos años hemos avanzado hacia una medicina mucho más personalizada, incorporando cirugía robótica, tratamientos sistémicos innovadores y estrategias que permiten adaptar la terapia a las características biológicas de cada tumor”, señala la uróloga.
Curar, pero también preservar la calidad de vida
Uno de los mayores avances en el tratamiento del cáncer de vejiga es el cambio de enfoque asistencial. El objetivo ya no consiste únicamente en eliminar el tumor, sino también en preservar la calidad de vida de las pacientes.
“La cirugía ha evolucionado enormemente. Hoy, en mujeres cuidadosamente seleccionadas, podemos preservar determinadas estructuras implicadas en la continencia urinaria y la función sexual, siempre que no comprometa la seguridad oncológica”, destaca la Dra. Cristina de Castro.
Además, tras la extirpación de la vejiga existen distintas alternativas reconstructivas que permiten adaptar el tratamiento al estilo de vida y a las necesidades de cada paciente, favoreciendo una recuperación funcional y una reincorporación más rápida a su vida cotidiana.
Un abordaje integral centrado en la paciente
El manejo del cáncer de vejiga requiere la participación coordinada de urólogos, oncólogos, radiólogos, anatomopatólogos, fisioterapeutas de suelo pélvico, enfermería especializada, nutricionistas y psicooncólogos, entre otros profesionales.
“Nuestro compromiso no es únicamente tratar el cáncer. También es acompañar a la mujer durante todo el proceso, resolver sus dudas, cuidar su bienestar emocional y ofrecer el tratamiento más adecuado desde una perspectiva científica y humana”, concluye la Dra. Cristina de Castro.
Sobre Hospital Ruber Internacional
El Hospital Ruber Internacional, integrado en el grupo Quirónsalud, es centro de referencia nacional e internacional por su calidad, por su tecnología de última generación, por sus profesionales altamente cualificados y por su vocación permanente de superación.
Concebido como un “hospital integral”, sus Servicios Centrales, las Unidades Médico-Quirúrgicas de las distintas especialidades y Médicos Colaboradores, están interrelacionados entre sí e integrados en el Hospital, lográndose la máxima eficacia en la organización y desarrollo de las distintas actividades médicas, asistenciales, docentes e investigadoras, permitiendo ofrecer un nivel óptimo en la asistencia sanitaria.
Sobre Quirónsalud
Quirónsalud es el grupo de salud líder en España y, junto con su matriz Fresenius-Helios, también en Europa. Además de su actividad en España, Quirónsalud está también presente en Latinoamérica. Conjuntamente, cuenta con más de 55.000 profesionales en más de 180 centros sanitarios, entre los que se encuentran 57 hospitales con más de 8.000 camas hospitalarias. Dispone de la tecnología más avanzada y de un gran equipo de profesionales altamente especializado y de prestigio internacional. Entre sus centros, se encuentran el Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz, Centro Médico Teknon, Ruber Internacional, Hospital Universitario Quirónsalud Pozuelo, Hospital Universitario Quirónsalud Barcelona, Hospital Universitari Dexeus, Policlínica Gipuzkoa, Hospital Universitari General de Catalunya, Hospital Quirónsalud Sagrado Corazón, etc.
El Grupo trabaja en la promoción de la docencia (catorce de sus hospitales son universitarios) y la investigación médico-científica (cuenta con el Instituto de Investigación Sanitaria de la FJD, acreditado por el Ministerio de Ciencia e Innovación).
Asimismo, su servicio asistencial está organizado en unidades y redes transversales que permiten optimizar la experiencia acumulada en los distintos centros y la traslación clínica de sus investigaciones. Actualmente, Quirónsalud está desarrollando multitud de proyectos de investigación en toda España y muchos de sus centros realizan en este ámbito una labor puntera, siendo pioneros en diferentes especialidades como oncología, cardiología, endocrinología, ginecología y neurología, entre otras.


