La revolución que vive la oncología ya no afecta únicamente a médicos y pacientes. Está transformando el trabajo, la economía, la investigación, la educación y las decisiones que deberá adoptar el Parlamento en los próximos año
Durante décadas hemos contemplado el cáncer como un problema estrictamente sanitario. Era una enfermedad que concernía a oncólogos, hospitales e investigadores. Hoy esa visión ha quedado definitivamente superada.
FUENTE: ConSalud.es


