Los pacientes trasplantados de riñón presentan una alta prevalencia de infección por el virus del papiloma humano (VPH) y de lesiones anales potencialmente precancerosas, incluso en ausencia de conductas sexuales de riesgo. Así lo pone de manifiesto el estudio DIANA II, desarrollado en el Hospital Germans Trias i Pujol de Badalona (Barcelona), y que ha sido presentado en el 9º Congreso de la Sociedad Española de Trasplante (SET).
“El objetivo del estudio ha sido conocer la prevalencia de la infección por virus del papiloma en trasplantados renales inmunodeprimidos y de las displasias asociadas al virus del papiloma. El problema es que la determinación del papiloma rectal o anal en mujeres y en hombres, prácticamente no se hace”, declara a Univadis España el Dr. Javier Juega, adjunto del Servicio de Nefrología del Hospital Germans Trias i Pujol y uno de los autores principales del estudio.
Impacto en los pacientes trasplantados
El VPH es un virus muy frecuente que se transmite principalmente por contacto sexual y que puede causar distintos tipos de cáncer, entre ellos el anal y el de cuello de útero. En el caso de los pacientes trasplantados, la inmunosupresión crónica necesaria para evitar el rechazo del órgano favorece la persistencia de la infección y aumenta el riesgo de desarrollar lesiones. “Quisimos ver cómo era la existencia de la infección por papiloma en los hombres y en las mujeres, en las mujeres tanto vaginal como rectal y en los hombres rectal, porque los hombres prácticamente no están en ningún protocolo de cribado”, señala el nefrólogo.
Los resultados muestran que el 18,52 % de los pacientes presentaba infección anal por VPH. De ellos, el 86,7 % correspondía a variantes de alto riesgo oncogénico. Además, el 20 % de los pacientes infectados presentaban alteraciones en la citología anal, y un 7 % desarrollaba lesiones de alto grado, consideradas precursoras de cáncer. “Hemos detectado un grado de displasia moderado, pero por ejemplo, sí que detectamos en una paciente un grado de displasia elevado que requirió biopsia y tratamiento”, añade el investigador.
Medidas preventivas
Los resultados evidencian la importancia de implantar programas de cribado sistemático del virus del papiloma humano en pacientes trasplantados renales, tanto a nivel anal como cervical y en ambos sexos, así como de reforzar las estrategias de vacunación. Según los autores, estas medidas podrían tener un impacto relevante en la prevención del cáncer y en la mejora de la calidad y esperanza de vida de estos pacientes.
El Dr. Javier Juega declara no tener conflicto de interés.


