La presidenta de la Sociedad Española de Psicología Clínica defiende reforzar la atención comunitaria, apostar por la prevención y diferenciar los trastornos mentales de las dificultades vitales para responder al aumento de la demanda asistencial
La salud mental se enfrenta a una paradoja cada vez más evidente. Mientras la demanda de atención psicológica continúa creciendo, los profesionales advierten de que la solución no pasa únicamente por incrementar el número de consultas. El desafío, sostienen, es mantener una atención de calidad, personalizada y capaz de distinguir entre los problemas de salud mental que requieren intervención especializada y aquellas situaciones de malestar vinculadas a las dificultades de la vida cotidiana.


