- El Dr. Carlos Emparan destaca la importancia de adaptar el tratamiento a las características, hábitos y objetivos de cada paciente
- Cambios en el estilo de vida, apoyo psicológico, tratamiento farmacológico, técnicas endoscópicas y cirugía forman parte de un abordaje escalonado para lograr resultados duraderos
Vitoria-Gasteiz, 28 de septiembre de 2026. – “La obesidad es una enfermedad crónica, compleja y multifactorial que requiere un abordaje adaptado a las características de cada paciente”, explica el doctor Carlos Emparan, cirujano general y del aparato digestivo del Hospital Quirónsalud Vitoria. El especialista recuerda que, detrás del exceso de peso, también intervienen factores muy diversos como la genética, el metabolismo, determinados tratamientos farmacológicos o el propio entorno social.
Para Emparan, el aumento de su incidencia en las últimas décadas la ha convertido en uno de los principales retos sanitarios de los países desarrollados. “Es la gran pandemia de nuestro tiempo”, afirma. Sin embargo, advierte de que sigue existiendo la falsa creencia de que se trata únicamente de una cuestión de voluntad o hábitos, cuando en realidad se trata de una enfermedad que se desarrolla a lo largo de los años y cuya evolución depende de múltiples condicionantes.
Debido a esa complejidad, el doctor Carlos Emparan insiste en que las soluciones son variadas y personalizadas. “No puede haber una solución igual para todos los pacientes porque cada paciente tiene un problema y deben enfocarse de diferente forma”, señala el doctor Carlos Emparan. Por eso el tratamiento debe diseñarse de forma individualizada tras una valoración médica completa que permita conocer el estado de salud de la persona, sus antecedentes, las patologías asociadas, los tratamientos que recibe y los objetivos que desea alcanzar. El abordaje de la obesidad comienza habitualmente con la modificación de los hábitos de vida mediante cambios en la alimentación, una nutrición consciente y un programa de ejercicio físico adaptado a las circunstancias de cada paciente. A partir de ahí, el tratamiento puede incorporar otras herramientas terapéuticas según la evolución y las necesidades de cada caso.
Entre ellas, el especialista destaca los nuevos tratamientos farmacológicos basados en análogos del GLP-1, que han supuesto un importante avance en el manejo del sobrepeso y la obesidad. Estos medicamentos actúan regulando mecanismos relacionados con la saciedad y el metabolismo. “Lo que hacen es dar una sensación de saciedad a base de retrasar el vaciamiento del estómago”, explica. Pero puntualiza que deben ser “administrados bajo supervisión médica”. Estos tratamientos pueden ser útiles en un amplio espectro de pacientes y contribuir a alcanzar pérdidas de peso importantes cuando se combinan con cambios en el estilo de vida.
Cuando el tratamiento farmacológico no basta o la obesidad es muy grave, existen otras opciones. Se usan técnicas endoscópicas, como colocar balones gástricos, o procedimientos de reducción del estómago que no requieren cirugía abierta. En los casos más severos, la cirugía bariátrica sigue siendo una de las mejores opciones a largo plazo. “Pero ninguna de estas estrategias tendrá éxito si no se acompaña de una reeducación de hábitos y un seguimiento continuo”, advierte el doctor Carlos Emparan. “Si al terminar la intervención volvemos a los hábitos anteriores, volveremos a ganar peso.”
Por este motivo, se apuesta por un enfoque multidisciplinar en el que participen médicos, nutricionistas y psicólogos para resolver cada caso de manera personalizada y siguiendo las necesidades de cada uno. La ansiedad, el entorno social o determinadas conductas relacionadas con la alimentación son aspectos que también deben abordarse para favorecer resultados sostenibles en el tiempo. “El objetivo no es únicamente perder peso, sino conseguir una mejora global de la salud y mantenerla a largo plazo. Si no cambiamos la educación, da igual lo que hagamos. En cinco o diez años el paciente volverá a ser obeso”, concluye Carlos Emparan, cirujano general y del aparato digestivo del Hospital Quirónsalud Vitoria.
Sobre Quirónsalud
Quirónsalud es el grupo de salud líder en España y, junto con su matriz Fresenius-Helios, también en Europa. Además de su actividad en España, Quirónsalud está también presente en Latinoamérica. Conjuntamente, cuenta con más de 55.000 profesionales en más de 180 centros sanitarios, entre los que se encuentran 57 hospitales con más de 8.000 camas hospitalarias. Dispone de la tecnología más avanzada y de un gran equipo de profesionales altamente especializado y de prestigio internacional. Entre sus centros, se encuentran el Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz, Centro Médico Teknon, Ruber Internacional, Hospital Universitario Quirónsalud Pozuelo, Hospital Universitario Quirónsalud Barcelona, Hospital Universitari Dexeus, Policlínica Gipuzkoa, Hospital Universitari General de Catalunya, Hospital Quirónsalud Sagrado Corazón, etc.
El Grupo trabaja en la promoción de la docencia (catorce de sus hospitales son universitarios) y la investigación médico-científica (cuenta con el Instituto de Investigación Sanitaria de la FJD, acreditado por el Ministerio de Ciencia e Innovación).
Asimismo, su servicio asistencial está organizado en unidades y redes transversales que permiten optimizar la experiencia acumulada en los distintos centros y la traslación clínica de sus investigaciones. Actualmente, Quirónsalud está desarrollando multitud de proyectos de investigación en toda España y muchos de sus centros realizan en este ámbito una labor puntera, siendo pioneros en diferentes especialidades como oncología, cardiología, endocrinología, ginecología y neurología, entre otras.


