La Dra. M. Ángeles Canós Verdecho es especialista en Anestesiología, Reanimación y Tratamiento del Dolor y dirige la Unidad del Dolor del Hospital Universitari i Politècnic La Fe de Valencia, responsabilidad que ejerce desde 2014.
Es licenciada en Medicina y Cirugía por la Universidad de Valencia, especialista en Anestesiología y cuenta con un doctorado en Medicina. Su formación de posgrado incluye un Máster Universitario de Especialista en Tratamiento del Dolor, un Máster en Gestión Sanitaria y un Máster en Administración y Dirección de Servicios Sanitarios.
Su trayectoria docente comprende la participación como profesora en distintos programas universitarios de formación en dolor, anestesiología, patología cervical y educación en dolor, además de ejercer como profesora asociada de Anestesiología y Tratamiento del Dolor en el Departamento de Cirugía de la Facultad de Medicina de la Universidad de Valencia. Asimismo, ha participado en cursos acreditados sobre estimulación medular y técnicas intervencionistas para el tratamiento del dolor, y ha desarrollado funciones como tutora de formación especializada en Anestesiología y Terapia del Dolor.
En el ámbito científico, su actividad está especialmente centrada en el dolor crónico, dolor neuropático y neuromodulación, con particular dedicación a la estimulación de la médula espinal, el síndrome de dolor regional complejo, la radiculopatía lumbar y las neuropatías de fibra pequeña. El currículum recoge más de 60 publicaciones en revistas nacionales e internacionales, más de 60 capítulos de libro y más de 200 comunicaciones o ponencias en congresos nacionales e internacionales. También figura como editora del libro Multidisciplinary approach in the treatment of chronic pain.
Entre sus trabajos científicos recientes destacan investigaciones sobre diferentes modalidades de estimulación medular, modelos computacionales aplicados a la neuromodulación, resultados clínicos en pacientes con dolor crónico, radiofrecuencia por resonancia molecular y microdiscectomía para la radiculopatía lumbar, así como estudios sobre neuromodulación en pacientes con neuropatía de fibra pequeña. Sus publicaciones aparecen, entre otras, en revistas como Journal of Clinical Medicine, Neuromodulation, Journal of Neural Engineering, Pain Management, Pain Practice y Scandinavian Journal of Pain.
Cuenta además con una amplia experiencia en investigación clínica como investigadora principal y subinvestigadora, particularmente en estudios sobre dolor neuropático, neuromodulación, síndrome de dolor regional complejo, estimulación medular, fármacos analgésicos y neuropatías de fibra pequeña de diferente etiología. 2025 CV M A CANOS INGLES 2023co…
En el ámbito institucional y de las sociedades científicas, forma parte de la Junta Directiva de la Sociedad Española del Dolor, preside la Sociedad Valenciana del Dolor (VALDOLOR) y pertenece al Grupo de Trabajo de Neuromodulación de la Sociedad Española del Dolor. Es asimismo miembro de la International Association for the Study of Pain (IASP), la European Pain Federation (EFIC) y la International Neuromodulation Society (INS). También participa en diferentes comités clínicos, éticos y multidisciplinares relacionados con la investigación, la terapéutica del dolor, la columna vertebral y los dispositivos de neuroestimulación.
Cada 17 de octubre se celebra el Día Mundial del Dolor. ¿Qué significa realmente esta jornada para quienes trabajan a diario con pacientes que llevan años padeciendo dolor crónico?
Respuesta.- “Visibilizar el dolor crónico” como un importante problema de salud que afecta a la calidad de vida de estos pacientes, dándoles voz y reivindicando una atención multidisciplinar tan necesaria en el dolor crónico.
El dolor crónico afecta a millones de españoles, y afecta en su salud diaria, su trabajo y sus relaciones personales. ¿Considera que el dolor crónico ha alcanzado el reconocimiento sanitario y social que merece o continúa siendo un problema insuficientemente atendido?
Respuesta.- El dolor crónico ya ha conseguido ser reconocido como una enfermedad y no como un mero síntoma como lo consideraba la medicina tradicional.
El reto ahora es conseguir que ese reconocimiento se traduzca en recursos, formación, investigación, y una atención verdaderamente integral para quienes lo padecen.
Hemos conseguido que el dolor tenga nombre y diagnóstico, ahora tenemos que seguir avanzando para que tenga la respuesta sanitaria que se merece.
Aunque actualmente el reconocimiento sanitario alcanzado es mucho mayor, aun no se corresponde con su impacto real en la sociedad.
“(…) Ya no es solo el paciente que llega con lumbalgia (o cualquier otro tipo de dolor) que no responde al tratamiento convencional. Es un paciente más complejo, con mayor carga de enfermedad, más tratamientos previos recibidos y en la mayoría de los casos con repercusiones funcionales, emocionales, laborales y sociales importantes”
El Barómetro del Dolor Crónico estimó en 2022 que el 25,9% de la población adulta padecía dolor crónico. ¿Cómo ha evolucionado la demanda asistencial en La Fe y cómo está cambiando el perfil de los pacientes?
Respuesta.- La actividad en la Unidad del Dolor del Hospital Universitari i Politècnic La Fe, ha ido creciendo y transformándose junto al propio Hospital y junto a las necesidades de nuestros pacientes.
La demanda asistencial ha aumentado de forma exponencial y ha pasado de un modelo centrado fundamentalmente en la consulta y las técnicas intervencionistas a una actividad mucho más transversal y multidimensional. Hemos creado programas específicos de derivación desde Atención Primaria y Especializada, y actividades de educación del paciente.
También ha cambiado el perfil del paciente que es más heterogéneo y complejo. Ya no es solo el paciente que llega con lumbalgia (o cualquier otro tipo de dolor) que no responde al tratamiento convencional. Es un paciente más complejo, con mayor carga de enfermedad, más tratamientos previos recibidos y en la mayoría de los casos con repercusiones funcionales, emocionales, laborales y sociales importantes. Todo ello ha obligado a aumentar nuestra cartera de servicios, que como Unidad Multidisciplinar en el tratamiento del dolor requiere, ya que no siempre podemos eliminar el dolor pero si escuchar, acompañar y mejorar la vida de los pacientes.
Las unidades del dolor responden cada vez a patologías más complejas. ¿Disponen de suficientes profesionales y recursos para atender la demanda actual? ¿Qué consecuencia tienen para los pacientes las demoras de las listas de espera?
Respuesta.- La Unidad del Dolor del Hospital Universitari i Politècnic La Fe dispone de una estructura altamente especializada y multidisciplinar y es evidente que al ser un hospital de referencia recibe a los pacientes más complejos y por tanto que necesitan de más recursos. En nuestra Unidad tenemos profesionales altamente especializados, una cartera asistencial amplia y una importante capacidad de innovación e investigación. El reto es conseguir que los recursos evolucionen al mismo ritmo que la demanda y la complejidad de nuestros pacientes.
Todos los profesionales que actualmente trabajan en nuestra Unidad tienen el compromiso y la generosidad de reducir las listas de espera con mayor eficiencia de todos los procesos. Actualmente hemos ido reduciendo las listas en los últimos años y seguimos en ello.
El dolor crónico puede alterar la convivencia diaria y modificar las relaciones familiares. ¿Considera que deberían incorporarse programas de orientación para familiares y cuidadores dentro de las unidades del dolor?
Respuesta.- El dolor crónico no afecta únicamente al paciente, modifica la dinámica familiar genera sobrecarga al cuidador, y puede dificultar la adherencia a los tratamientos y recuperación funcional, por ello es muy importante incorporar programas estructurados de orientación para familiares y cuidadores. Nosotros hemos incorporado desde hace tiempo un protocolo de actuación en aquellos pacientes en los que se les va a implantar un dispositivo de neuromodulación (neuroestimulación o Sistemas de infusión intratecal) en los que previo al implante se realizan varias reuniones para explicar al paciente y cuidador el procedimiento, las necesidades y los cuidados necesarios para una mayor adherencia al tratamiento y una mejor recuperación funcional, todo ello acompañado de información a través de un video y un QR muy sencillo.
“El dolor neuropático es difícil de tratar debido a la heterogeneidad de causas, síntomas y mecanismos subyacente”
Los opioides pueden resultar útiles en determinados pacientes, aunque su utilización prolongada puede plantear riesgos. ¿Se están prescribiendo adecuadamente en España y qué criterios deberían guiar su utilización?
Respuesta.- Actualmente hay una utilización clínicamente justificada en la mayoría de los casos, pero aún existen situaciones de utilización inadecuada que deben mejorarse, por ello el Ministerio de Sanidad en 2025 publicó nuevos protocolos de prescripción, estableciendo cinco líneas: optimizar la prescripción, mejorar el seguimiento, abordar la adicción, informar a los pacientes y vigilar el consumo. El problema está en el dolor no oncológico, donde hay que seleccionar muy bien al paciente, la dosis y el tiempo de seguimiento. Hay que reevaluar al paciente periódicamente y establecer un equilibrio entre el beneficio y los riesgos, y disponer de una estrategia cuando el tratamiento fracase. No se trata de prescribir más o prescribir menos, sino mejor.
La Asociación Internacional para el Estudio del Dolor dedica su campaña mundial del 2026 al dolor neuropático. ¿Cuáles son las principales dificultades para diagnosticarlo y tratarlo adecuadamente, y qué avances considera más importantes?
Respuesta.- El dolor neuropático es difícil de tratar debido a la heterogeneidad de causas, síntomas y mecanismos subyacente.
La principal dificultad es el diagnóstico tardío o incompleto, además hay que identificar el mecanismo para poder individualizar el tratamiento.
El tratamiento del dolor neuropático es de por sí multidisciplinar, dada la comorbilidad asociada, la edad avanzada frecuente en los pacientes, la ansiedad y la depresión provocada por el dolor. Existe gran heterogeneidad en técnicas y tipos de tratamiento, combinación y dosificación de fármacos.
Dentro de los tratamientos emergentes, destacamos los parches de capsaicina y de lidocaína, los cannabinoides, la toxina botulínica y la neuroestimulación.
“Como jefa de la Unidad he aprendido a escuchar al equipo, asumir la responsabilidad cuando ha sido necesario y tener siempre al paciente en el centro de atención”
Respuesta.- Estamos llevando a cabo varias líneas de investigación, destacando un estudio sobre el beneficio de la neuroestimulación medular en pacientes con polineuropatía periférica de diversas etiologías (diabetes, postquimioterapia, idiopática y otros). Son pacientes con mucha incapacidad funcional por la polineuropatía que no responden a los tratamientos convencionales, en los que la neuroestimulación medular les ha mejorado no solo el dolor sino la calidad de vida y la funcionalidad.
El tratamiento del dolor es una especialidad con importantes desafíos clínicos y humanos. ¿Qué la llevó a especializarse en este campo y qué sigue motivándola después de tantos años de ejercicio profesional?
Respuesta.- Es un campo que exige seguir aprendiendo continuamente. Esa combinación de investigación, empatía y relación humana con el paciente es lo que hace que siga encontrando motivación en esta especialidad.
Para terminar… Dirigir una unidad hospitalaria implica gestionar recursos, coordinar profesionales y afrontar situaciones clínicas complejas. ¿Cuál ha sido la decisión que ha tenido que adoptar como jefe de la Unidad del Dolor de La Fe?
Respuesta.- Como jefa de la Unidad he aprendido a escuchar al equipo, asumir la responsabilidad cuando ha sido necesario y tener siempre al paciente en el centro de atención. Priorizar las situaciones complejas dando a cada paciente una atención de calidad con los recursos disponibles.


