
Las enfermedades tropicales desatendidas aglutinan a más de una veintena de afecciones muy extendidas en el mundo. Este abanico de enfermedades están causadas principalmente por una variedad de patógenos, incluidos virus, bacterias, parásitos, hongos y toxinas. Estas patologías afectan a más de mil millones de personas en todo el planeta, especialmente personas en situación de vulnerabilidad.
El pasado día 30 se celebró el Día Mundial de las enfermedades tropicales desatendidas. Coincidiendo con esta efeméride, la Organización Mundial de la Salud ha hecho un llamamiento a la unidad al objeto de actuar para abordar las desigualdades que impulsan las enfermedades tropicales desatendidas. Nos referimos a enfermedades como Úlcera de Buruli; enfermedad de Chagas; Dengue y chikunguña; Leishmaniasis; Dracunculosis; Trematodiasis transmitidas por alimentos; Tripanosomiasis africana; Filariasis linfática; Lepra; Oncocercosis; Rabia; y Sarna y otras ectoparasitosis.
El pasado mes de octubre, los Reyes de España y la Princesa de Asturias entregaron a la Iniciativa Medicamentos para Enfermedades Desatendidas el Premio Princesa de Asturias de Cooperación Internacional. El acta del Jurado dice: “Más de mil millones de personas de las poblaciones más pobres y desfavorecidas del mundo -la mitad de ellas niños- sufren un conjunto de enfermedades que causan graves estigmas sociales y millones de muertes al año. Son enfermedades desatendidas por la investigación, la industria y el desarrollo comercial. Como respuesta al problema, cinco entidades públicas y privadas de Brasil, Francia, India, Kenia y Malasia, junto con dos organizaciones internacionales, impulsaron esta Iniciativa para descubrir y desarrollar tratamientos eficaces, así como hacerlos accesibles, asequibles y adaptados a las comunidades afectadas.

En sus veinte años de historia han desarrollado numerosos tratamientos para estas graves enfermedades. Su estrategia incluye un plan ambicioso de desarrollo de nuevos medicamentos y tratamientos que mejorarán la salud y salvarán millones de vidas en todo el mundo”.
Coincidiendo con este acto, el doctor Luis Pizarro, director ejecutivo de la Iniciativa Medicamentos para Enfermedades Desatendidas, junto a Kavita Singh, directora de la entidad en el sur de Asia, y Juliana Quintero, investigadora en Colombia del Programa de Estudio y Control de Enfermedades Desatendidas, ofrecieron una rueda de prensa. Esa rueda de prensa se publicó en este mismo espacio.
Según la OMS, se denominan desatendidas porque históricamente han ocupado un lugar muy apartado en la agenda sanitaria mundial. No obstante, cuestan a las comunidades en desarrollo el equivalente a miles de millones de dólares cada año en costos directos de salud, pérdida de productividad y reducción de logros socioeconómicos y educativos.
El 31 de mayo de 2021, la Asamblea Mundial de la Salud reconoció el 30 de enero como Día Mundial de las Enfermedades Tropicales Desatendidas.

Como se reafirma desde la Agencia de Salud de la ONU, las enfermedades tropicales desatendidas se pueden prevenir, controlar y eliminar. Hasta noviembre de 2023, medio centenar de países han logrado eliminar al menos una de ellas.
Con la celebración del Día Mundial de las Enfermedades Tropicales Desatendidas se pretende, en definitiva, recordar que estas patologías siguen latentes y que causan sufrimiento y dolor a muchos millones de personas. Asimismo, se pretende concienciar de la necesidad de apoyo para su control, eliminación y erradicación, de conformidad con las metas programáticas establecidas en la hoja de ruta para las Enfermedades Tropicales Desatendidas 2021-2030, establecida desde la ONU.


