
La migraña es un trastorno neurológico caracterizado por continuos dolores de cabeza. Frecuentemente van acompañados de otros síntomas como vómitos, náuseas y sensibilidad a la luz y al sonido. En este sentido, la Organización Mundial de la Salud la considera como una enfermedad altamente incapacitante. No obstante, en algunos países no figura expresamente recogida en el listado de enfermedades que pueden crear situación de baja médica. Es el caso de España.
Con motivo del Dia Mundial del Cerebro, que se celebra el día 22 de julio, la Sociedad Española de Neurología publicó una estadística ‘dramáticamente’ reveladora. Según esta sociedad médica, la migraña afecta en España a más de cinco millones de personas; más de un 70% presenta una discapacidad grave y un 14% una discapacidad moderada.
Por otro lado, en España, millón y medio de personas padecen migraña crónica. Se denomina así cuando cuando los pacientes experimentan dolor de cabeza más de quince días al mes. La migraña crónica condiciona una disminución de la productividad, alteración de la calidad de vida y una discapacidad cuatro a seis veces mayor que la migraña episódica.

Para la doctora Sonia Santos, coordinadora del Grupo de Estudio de Cefaleas de la Sociedad Española de Neurología, la migraña es mucho más que un dolor de cabeza. Afecta a una de cada siete personas y, junto con otros dolores de cabeza, es una de las principales causas de discapacidad en todo el mundo. No en vano, es una enfermedad que ha sido catalogada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como la sexta enfermedad más incapacitante y la segunda dentro de las enfermedades neurológicas.
Sin embargo, a pesar del alto impacto de esta enfermedad que afecta a más de mil millones de personas en todo el mundo, la WFN considera que la migraña sigue siendo muy poco reconocida, diagnosticada y tratada y que además adolece de falta de apoyo en la investigación. Una situación que es especialmente alarmante en países en desarrollo, donde viven casi dos tercios de la población mundial, pero que también es muy mejorable en países económicamente más privilegiados, como el nuestro.
Pues a pesar de estos datos, en España los médicos no pueden respaldar la ausencia del trabajador en el lugar de trabajo debido a la incapacidad temporal o baja funcionalidad que pueda provocarles una migraña. Ello da lugar a que muchos pacientes acudan a su puesto de trabajo aunque padezcan una crisis, a pesar de que se reduzca considerablemente su productividad.
Estamos ante uno de los costes invisibles de esta enfermedad.
En este sentido, la Sociedad Española de Neurología y la Asociación Española de Migraña y Cefaleas (AEMICE) han unido fuerzas. Han reivindicado que esto no sea así. «Se estima que la migraña es la causa de que se pierdan 13 millones de jornadas laborales al año en España. Sin embargo, este absentismo no es lo que verdaderamente debería preocuparnos. El mayor problema no es faltar al trabajo, sino la baja productividad de los pacientes que, sufriendo el impacto de esta enfermedad debilitante en su funcionalidad, acuden a trabajar porque la legislación española no reconoce oficialmente la migraña como una enfermedad incapacitante. Y es que, la vida de estos pacientes no está afectada por la migraña: está condicionada» ha expresado el doctor Pablo Irimia, coordinador del Grupo de Estudio de Cefaleas de la Sociedad Española de Neurología (SEN).

En similares términos se ha expresado la Presidenta de la Asociación Española de Migraña y Cefalea (AEMICE), Isabel Colomina. Ha manifestado que la migraña es la primera causa de discapacidad en el adulto menor de 50 años. Sin embargo, los pacientes tienen un problema grave para que se les reconozca dicha discapacidad por parte de los organismos responsables.
Esta manifiesta falta de apoyo legislativo ha originado otro problema. Esta vez de tipo social. La banalización social de la migraña. Si los médicos no pueden reconocer la discapacidad por esta enfermedad, tampoco lo hace la sociedad. Lo que da lugar a que puedan circular falsos y peligrosos mitos sobre esta patología.
Muchas veces se cree que la migraña es consecuencia de llevar una vida descontrolada. Pero la realidad es bien distinta. Los enfermos aquejados de esta enfermedad adquieren hábitos saludables y una vida ordenada. Aun así los desencadenantes específicos de la enfermedad son muy difíciles de encontrar.
En ocasiones estas situaciones originan problemas psicológicos en los pacientes. Se sienten juzgados, solos, culpables, o avergonzadas por no poder cumplir con las responsabilidades laborales o académicas. Paralelamente se sienten ‘una carga’ a los demás y sienten que defraudan a su entorno más cercano por tener que interrumpir planes, eventos y actividades compartidas.
La desinformación también es un motivo importantísimo infradiagnóstico de la enfermedad. Según las sociedades médicas, podríamos estar hablando de un 40% de casos sin diagnosticar.
A todo ello hay que añadir el retraso diagnóstico en España. A pesar de que estamos ante una enfermedad que se diagnostica por los síntomas y no hace falta esperar a analíticas complementarias. Sin embargo, el 95% de los pacientes tarda más de 6 años en ser diagnosticados. Concretamente, 6,4 años para la migraña episódica de alta frecuencia y 7,3 años para la migraña crónica.

Otro problema importante se plantea en el ámbito clínico. Así, 50% de los pacientes asegura que la información recibida en el momento del diagnóstico es insuficiente. Se tacha de ‘deficiente’ la comunicación entre atención primaria y especializada. Por eso, es necesario que los casos más complejos se traten directamente desde una unidad especializada o unidad de cefaleas. No obstante, a nivel territorial el número de estas unidades es insuficientes y el acceso a ellas es muy desigual en función del lugar de residencia de paciente. Por esto es absolutamente necesario la puesta en marcha de un Plan Estratégico Nacional de la Migraña para conseguir una atención equitativa y de calidad.
Desde el propio ámbito clínico ya se ha establecido la lista de prioridades. Éstas pasan por la necesidad de impulsar el diagnóstico precoz y la atención coordinada entre atención primaria y especializada. También se tiene como objetivo mejorar el acceso a los fármacos más eficaces.
Y en medio de este conglomerado la ciencia sigue avanzando. Continua dando pasos y buscando respuestas.
En este sentido, un Un estudio muestra que los fármacos anti-CGRP son efectivos para migrañas en mayores de 65 años

Un estudio multicéntrico liderado por el Hospital Universitari de Bellvitge (HUB) y el Grupo de Investigación en Enfermedades Neurológicas y Neurogenéticas del Instituto de Investigación Biomédica de Bellvitge (Idibell) ha determinado que los fármacos anti-CGRP también son efectivos y seguros en mayores de 65 años y provocan 10 días menos de migraña al mes.
Un estudio muestra que los fármacos anti-CGRP son efectivos para migrañas en mayores de 65 años
En este trabajo, en el que han participado alrededor de una veintena de Unidades de Cefaleas de toda España, se ha demostrado que este tratamiento representa una opción terapéutica segura y eficaz para el manejo de la migraña crónica.
Los resultados de este estudio se han publicado en The Journal of Headache and Pain. Determinan que más del 60% de los pacientes presenta una reducción de más de un 50% de días que sufrían migrañas. Tras seis meses de tratamiento con cualquier anticuerpo monoclonal, los pacientes han pasado de una media de 18 días mensuales de migraña a tan sólo 8. Todo un éxito de la ciencia. Y de los propios pacientes.
(Imagen de cabecera: El Independiente)


