El cáncer de mama metastásico es un tipo de cáncer de mama que se ha esparcido fuera de la mama hacia otras partes del cuerpo; por lo general, a los huesos, los pulmones, el cerebro o el hígado.

En España se diagnostican cada año alrededor de 35.000 casos de cáncer de mama metastásico, de los cuales el 1% afecta a los hombres. Del total de los carcinomas de mama, entre un 5 y un 6 por ciento presenta metástasis en el momento del diagnóstico y, aproximadamente, dos de cada diez pacientes la desarrollarán con el tiempo.
El pasado mes de octubre, coincidiendo con el Día Mundial del Cáncer de Mama Metastásico, escribí un articulo en este mismo espacio que puedes volver a leer aquí.
Según informan desde la Asociación Española de Cáncer de Mama Metastásico, el cáncer de mama metastásico no tiene curación y la supervivencia media oscila entre los cuatro y cinco años.
Pilar Fernández, Presidenta de la entidad, señala que cuando en el cáncer hay metástasis, la realidad es absolutamente diferente a cuando no la hay y que primero hay que superar un proceso de aceptación y adaptación a la nueva situación de convivir con incertidumbre y miedo.
Javier Cortés, por su parte, es el director del Internacional Breast Cancer Center. A este respecto ha señalado que detrás de las cifras, están los pacientes, y apuesta por la humanización de la medicina y la sanidad. En esta línea, el propio doctor Cortés ha remarcado que España es pionera en investigación clínica y por ello la esperanza para los pacientes siempre tiene que ser máxima, ya que además la mediana de supervivencia va en aumento y la medicina del país es de ‘alta calidad’. Por esta razón ha mostrado su convencimiento de que la enfermedad se cronificará o curará pero aún hay un gran número de pacientes que fallecen por la patología. No obstante, ha subrayado que resulta prioritario «no bajar la guardia».
Según ha expresado la propia Pilar Fernández, estamos ante una enfermedad que cuando entra en la familia ‘lo arrasa todo’. No solo afecta a la paciente, sino a todo el entorno. Por esta razón, entre otras, resulta de vital importancia la figura del cuidador ‘quien merece un tratamiento especial’.

A su vez, resulta fundamental prestar especial atención a los niños de la familia. Aunque parezca que no se enteran, sí se enteran. Por tanto, es fundamental explicarles bien la situación porque necesitan comprender qué está sucediendo en su entorno.
La enfermedad también golpea de forma brusca en el entorno laboral de la paciente. Las personas que padecen un cáncer ven prácticamente bloqueado su acceso al mundo laboral. Resulta prácticamente imposible que una empresa contrate a una persona que padezca un cáncer, dado que el absentismo laboral suele ser altísimo.
Resulta absolutamente imprescindible evitar la estigmatización de los pacientes con cáncer de mama metastásico… (o aquejados de cualquier otro tipo de tumor). Habitualmente, la sociedad no quiere hablar de esta enfermedad al considerar que la palabra metástasis «va unida a la muerte».
«Es una realidad muy dura, pero hay esperanza. No nos dejéis solos, acompañadnos en este trayecto porque lo necesitamos» ha señalado Pilar Fernández.
Es la obligación de todos… no dejarlas solas.
(Fotografía de cabecera: BBC)
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