Un porcentaje muy pequeño de pacientes diagnosticados con cánceres habitualmente letales sobreviven. Saber por qué es el objetivo de CURE 51, ‘start up’ con participación española.
Diagnosticar a un paciente un adenocarcinoma de páncreas, un cáncer de pulmón de célula pequeña o un glioblastoma supone, tristemente, tenerle que comunicar que se trata de cánceres muy agresivos, que su esperanza de vida no es mucha y que las opciones de tratamiento son escasas. Sin embargo, pasa el tiempo y algunos de esos pacientes, muy pocos y contra todo pronóstico, sobreviven. ¿Por qué?


