
Ayer, dia 29 de septiembre, se celebró el Día Mundial del Corazón. Con este motivo, en este portal publicamos, dentro de la sección Diálogos, una entrevista con el doctor Andrés Íñiguez, responsable del Servicio de Cardiología del Centro Hospitalario Álvaro Cunqueiro de Vigo y Presidente de la Fundación Española del Corazón. Entre otras cuestiones, el doctor Íñiguez nos habla en esa entrevista de las enfermedades cardiovasculares.
Desde la Organización Mundial de la Salud señalan que las enfermedades cardiovasculares “son la principal causa de defunción en el mundo. Según las estimaciones, estas patologías se cobran cada año 17,9 millones de vidas”. Influyen afecciones del estilo de estilo de vida, la genética y condiciones médicas preexistentes. Su prevención y tratamiento son fundamentales para aumentar la esperanza de vida.
El objetivo del no es otro que visibilizar la importancia de la salud cardiovascular y fomentar hábitos saludables. Esta iniciativa busca educar a la población sobre los riesgos asociados con las enfermedades del corazón y promover acciones como una alimentación equilibrada, la actividad física regular y las consultas médicas para reducir las probabilidades del desarrollo de complicaciones cardíacas.
Desde el Instituto Cardiovascular de Buenos Aires (ICBA) comentan que las enfermedades cardiovasculares causan una de cada cuatro muertes en la Argentina. Para prevenir cuadros graves, y hasta mortales, es esencial prestar atención a las principales señales de alerta que puede emitir el corazón.
Por su parte, la Fundación Española del Corazón manifiesta que “la enfermedad cardiovascular es la primera causa de muerte en todo el mundo y se estima que la cifra ascenderá a 23 millones en el año 2030”.

El doctor Juan Pablo Costabel es el jefe de la Unidad Coronaria e Internación del Instituto Cardiovascular de Buenos Aires. Sobre las enfermedades cardiovasculares ha manifestado que es bastante común que los pacientes lleguen tarde a la consulta por haber ignorado o subestimado las señales que su cuerpo les estaba dando. Muchas veces los síntomas de enfermedades cardíacas se atribuyen al estrés, al envejecimiento o a otros factores que parecen menos graves. Sin embargo, prestarles atención puede marcar la diferencia entre un diagnóstico temprano y un tratamiento exitoso, o complicaciones graves.
Algunas de las señales de alarma que puede dar el corazón son las palpitaciones, el dolor o sensación de presión en el pecho que dure varios minutos, dificultad para respirar al hacer esfuerzos físicos, entre otras.
«El dolor puede extenderse hacia el brazo izquierdo, el cuello, la mandíbula, la espalda o el abdomen. Síntomas menos frecuentes son sudoración intensa y repentina, que suele acompañar a una sensación de mareo o debilidad. Algunas personas pueden experimentar malestar estomacal, sensación de indigestión o incluso vómitos; mareos, vértigo o desmayo súbito», ha manifestado el doctor Costabel. Ante estos síntomas es esencial consultar a un profesional de la salud.
Esto se debe a que se puede tratar, por ejemplo, de un infarto agudo de miocardio; también conocido como ataque al corazón. Puede generar daños irreparables a los músculos cardíacos. Por esta razón, es fundamental recibir el tratamiento adecuado a la mayor brevedad posible.
En las primeras horas, la angioplastia puede tener buenos resultados. Según, MedlinePlus , el portal de los Institutos Nacionales de Salud (NIH) de Estados Unidos: «Es “un procedimiento que permite mejorar el flujo sanguíneo en arterias coronarias estrechas o bloqueadas».
Además, la utilización de medicamentos trombolíticos, que sirven para disolver coágulos que podrían estar impidiendo la circulación de sangre, también suele ser efectiva en ese período de tiempo.
Por otro lado, las palpitaciones pueden indicar la existencia de arritmias. El percibir que el corazón late más rápido o fuerte puede ser una señal de que los impulsos eléctricos no funcionan de manera correcta. Esto suele desembocar en complicaciones como insuficiencia cardíaca, muerte cardíaca súbita y coágulos de sangre, que pueden causar un accidente cerebrovascular, según comentan desde Mayo Clinic. Otros síntomas pueden ser mareos, falta de aire, dolor de pecho y, rara vez, pérdida de conocimiento.

La arritmia, según expertos de ICBA, es una afección que afecta en mayor parte a los hombres. Puede presentarse con taquicardia, que comprende una frecuencia cardíaca acelerada, o bradicardia, que es la disminución de la cantidad de latidos por minuto. «Hay dos grupos etarios más afectados: entre los 20 y los 30 años y a partir de los 65», han señalado.
«Algunas arritmias, como la fibrilación auricular, están íntimamente relacionadas con el estilo de vida. De esta manera, mantener un peso adecuado, realizar ejercicio de forma regular, controlar la presión arterial y la diabetes son condiciones fundamentales para prevenirlas. El tabaquismo es otro factor de riesgo. Otras arritmias -especialmente las de los jóvenes- son de nacimiento y es poco lo que se puede hacer para lograr modificar la situación», indicó el cardiólogo Fernando Scazzuso, jefe de Electrofisiología y Arritmias del ICBA.
Se estima que ocho de cada diez problemas cardíacos se podrían prevenir, si se adoptan hábitos de vida saludables y se cumplen con los controles médicos previstos para cada etapa de la vida. Cuidar la salud cardiovascular no solamente ayuda a evitar el desarrollo de enfermedades graves, sino que también impacta positivamente en la longevidad y en la calidad de vida.
Las personas que tengan familiares directos que hayan sufrido de muerte súbita, accidentes cardiovasculares, o infarto agudo de miocardio a una edad temprana (hombres de menos de 25 años o mujeres menores de 65 años) deben acudir antes a un especialista para realizarse controles.
Condiciones como la hipertensión y el colesterol alto dañan poco a poco las arterias y el corazón. Al pasar el tiempo, deterioran la salud cardiovascular y aumentan las posibilidades de que ocurran complicaciones. Por eso es esencial realizar los controles pertinentes para reducir los factores de riesgo. Por todas estas razones es fundamental cuidar la salud cardiovascular especialmente si existen factores de riesgo.


