La restricción calórica puede alargar la vida, según muestra un nuevo estudio con ratones, pero los efectos en la salud de esa intervención varían entre los individuos
Hasta en la literatura lo encontramos: “Come poco y cena más poco, que la salud del cuerpo se fragua en la oficina del estómago”. Tal consejo le dedicaba el ingenioso hidalgo a su fiel escudero. Siglos después, la ciencia busca desentrañar el papel de la alimentación, desde múltiples estrategias nutricionales, en la salud y, en concreto, en la longevidad y en el envejecimiento saludable. Las modalidades de restricción calórica constituyen una de esas vertientes estudiadas.


