Las personas con enfermedad cardíaca tienen un 27% más de riesgo de desarrollar demencia y hasta el 50% de las personas experimentan un deterioro cognitivo tras un ataque cardíaco.
Desde hace años diversas investigaciones han abordado el estrecho vínculo existente entre la salud cardiovascular y la salud cerebral. Una nueva declaración científica de la Asociación Estadounidense del Corazón (AHA) señala que la insuficiencia cardiaca, la fibrilación auricular y la enfermedad cardiaca coronaria, tres enfermedades cardiovasculares comunes en personas adultas, están relacionadas con el deterioro cognitivo y un mayor riesgo de demencia.


