La depresión es un el trastorno mental más frecuente. Actualmente lo padecen en torno a un 7% de personas en el mundo, principalmente mujeres, y es tres veces más frecuente entre los 18 y 29 años, que en los mayores de 60 años.
Hoy se celebra el Día Mundial Contra la Depresión. El día 15 de enero del año pasado en este portal se publicó un articulo sobre esta conmemoración: “En el Dia Mundial contra la Depresión”, que reproducimos a continuación integramente.

El pasado sábado se conmemoró el Día Mundial Contra la Depresión. En este punto cabe destacar la unión de la sociedad para destacar la importancia de abordar y comprender esta enfermedad mental que afecta a millones de personas en todo el mundo. Con esta efeméride se pretende poner en valor la sensibilización de la población sobre la depresión y fomentar el apoyo a quienes la padecen.
La depresión es un trastorno mental. Se caracteriza por sentimientos persistentes de tristeza, desesperanza, falta de interés en actividades cotidianas y una disminución general del bienestar. Es mucho más que sentirse triste ‘de forma temporal’. La depresión implica una alteración significativa en el funcionamiento diario. También afecta la capacidad de la persona para trabajar, estudiar, comer, dormir y disfrutar del día a día de la persona. En este sentido, en la página web de la Sociedad Española de Psiquiatria y Salud Mental, a este respecto, se señala que en contra de lo que se piensa muchas veces, la depresión no provoca solo tristeza, sino también angustia y toda una serie de síntomas físicos y psicológicos. Además, repercute muy seriamente en la capacidad de las personas para llevar a cabo las tareas cotidianas, lo que tiene en ocasiones efectos nefastos sobre las relaciones con la familia y los amigos y, en el peor de los casos, incluso puede provocar el suicidio. Afortunadamente la depresión se puede prevenir y tratar.

Pero en este día también conviene poner en valor la resiliencia de aquellas personas que han superado la enfermedad y ofrecen un mensaje de esperanza a quienes aún están en su lucha personal. Resulta absolutamente fundamental promover la idea de que la depresión es tratable. También de que la búsqueda de ayuda profesional es un paso valiente y vital hacia la recuperación.
Vivimos en un momento en el que el estrés y las presiones de la vida moderna pueden tener un impacto significativo en la salud mental. Por eso esta conmemoración cobra especial importancia. Sirve como recordatorio de la importancia de cuidar no solo de nuestro bienestar físico, sino también de nuestra salud mental. La solidaridad, el entendimiento y el apoyo mutuo son fundamentales para construir una sociedad más comprensiva y resiliente en la lucha contra la depresión.
Por su parte, el Colegio Oficial de la Psicología de Madrid, con motivo de la celebración del Día Mundial de la Lucha contra la Depresión, ha reeditado la breve Guía “Más allá de un estado de ánimo: la depresión”. Con ello, pretenden ayudar a la ciudadanía a comprender los síntomas y consecuencias de este trastorno que ya afecta a más de 2 millones de personas en España.
Según los últimos datos del INE, relativos al año 2020, hay dos millones de personas con depresión en nuestro país. Esto se traduce en que el 5,25% de la población mayor de 15 años padece esta enfermedad. De todas ellas, más de doscientas mil personas sufren depresión grave.

Además, la prevalencia en mujeres duplica a la de hombres (7,1% frente a 3,5%). Los cuadros depresivos son más frecuentes al aumentar la edad y alcanzan su valor máximo entre los mayores de 85 años, donde afectan al 16% de la población.
El propio Colegio Oficial de Psicólogos de Madrid ha presentado los seis mitos más frecuentes sobre la depresión. En este sentido, señalan que la depresión es un trastorno mental, que dependiendo de su intensidad, puede afectar en diferentes ámbitos de la vida, y establece los síntomas más frecuentes.
Los mitos son los siguientes:
- Estar deprimido es un sinónimo de estar triste: Hay que entender que hay una diferencia significativa entre estar triste y sufrir depresión, ya que la tristeza es una emoción o síntoma, mientras que la depresión es un trastorno mental que engloba una serie de síntomas que afectan de manera considerable en la vida del paciente que la padece.
- La gente con recursos es más propensa a sufrir depresión: Puede afectar a cualquier persona, de cualquier procedencia, nivel económico y en cualquier edad. Las dificultades suelen estar en el acceso a los recursos adecuados para paliarla.
- La depresión es una cuestión de actitud o voluntad: La depresión es el resultado de diversas interacciones complejas entre variables biológicas, sociales y psicológicas que incapacitan al paciente a llevar una vida normal, bloqueando sus capacidades y competencias para sobreponerse de manera voluntaria.
- La depresión es para toda la vida: La duración de un episodio depresivo puede variar en función de diversas variables, pudiendo durar meses o incluso años.
- La depresión se puede fingir: Los criterios diagnósticos que encajan con un criterio de depresión es muy complejo de fingir, y no hay que olvidar el enorme sufrimiento que produce en la persona que la padece.
- No requiere de tratamiento: Para lograr una mejora en el paciente es necesario un adecuado diagnóstico y tratamiento para mejorar el pronóstico y la evolución.
También lo psicólogos madrileños ponen sobre la mesa algunas recomendaciones para prevenir esta enfermedad:
- Mantener un estilo de vida saludable.
- Procurar mantener el contacto social.
- Practicar alguna actividad física de manera regular, preferiblemente al aire libre, y en contacto con otras personas.
- Realizar actividades de ocio y disfrute.
- Mantener una red de apoyo social sólida con quien poder expresar cómo se siente.
- Pedir ayuda a familiares o seres queridos del entorno.
- Intentar estar en entornos seguros, donde se sienta acogido, cuidado y entendido.
- Priorizar sus tareas sin caer en niveles exagerados de exigencia.
- Plantearse objetivos y metas realistas. Entender que una depresión puede requerir un periodo largo, desgastante y frustrante en muchas ocasiones.
- No dudar en pedir ayuda a un profesional de la Psicología.

Fundación: @periodicoaragon
Tengamos presente que detrás de una depresión hay muchos factores desencadenantes. No es hereditaria, aunque sí lo sea la predisposición a padecerla, y a ello hay que sumar factores sociales, relacionados con el estrés, psicológicos, ligados a la personalidad. “Hay personalidades, -explica el doctor José Manuel Montes, jefe de sección de Psiquiatría del Hospital Universitario Ramon y Cajal– más proclives a padecer depresión, personalidades con elevada autoexigencia, responsabilidad, exceso de control, rigidez de pensamiento, también van a favorecer el que aparezca la depresión y que sea incluso más difícil de solucionar y pueda producirse una recurrencia o tendencia a la cronicidad“. Y todavía hay que añadir, como factor de riesgo, el consumo de sustancias y las demás enfermedades, sobre todo las enfermedades crónicas, por el estrés y el sufrimiento que llevan asociado.



