Cerca de 400.000 personas padecen espondiloartritis en España y representa en torno al 5 % de todas las enfermedades reumáticas, según la Sociedad Española de Reumatología. Se trata de un conjunto de enfermedades reumáticas que engloban patologías como la espondiloartritis axial o la artritis psoriásica y que afectan principalmente a la columna vertebral y las articulaciones.
“Aunque hay variedades dentro de la enfermedad, todas tienen unas características globales que afectan al esqueleto axial, a lo que es la columna vertebral y las articulaciones sacroilíacas. Las espondiloartritis lo que inflaman es la zona donde las estructuras flexibles, es decir, los ligamentos, tendones y músculos se anclan en el hueso”, explica a Univadis España la Dra. Mireia Moreno, coordinadora del Grupo de Trabajo de espondiloartritis de la Sociedad Española de Reumatología (GRESSER) y reumatóloga del Hospital Universitari Parc Taulí de Barcelona. Según refiere la especialista, “provoca un tipo de dolor que no permite el descanso nocturno, con lo cual impide que por la mañana se tenga la misma sensibilidad y las mismas capacidades de concentración”.
La clave: el diagnóstico precoz
“La enfermedad afecta a una franja de edad de juventud porque son menores de 45 años, una edad en donde laboralmente se está en promoción constante”, indica Moreno, quien incide en que el diagnóstico precoz es muy importante. En este ámbito se han incorporado técnicas de imagen avanzadas (resonancia magnética con secuencias específicas) para detectar inflamación en fases clínicas tempranas, antes de que aparezcan las alteraciones estructurales clásicas en radiografías. “Es importante consultar con el médico ante los primeros síntomas para que se pueda llegar a un diagnóstico precoz y poder intervenir. Los primeros síntomas que suelen aparecer son un dolor de espalda en la parte baja o una lumbalgia o un dolor alterno en las nalgas, algo parecido a una ciática pero que afecta a los dos lados, y es un dolor que mejora con el movimiento y empeora con el reposo”, explica Mireia Moreno.
Un problema que ha destacado el Dr. Manuel J. Moreno durante el 11º Simposio de Espondiloartritis de la Sociedad Española de Reumatología es que existe un retraso en el diagnóstico de esta enfermedad: “Aunque se ha mejorado el diagnóstico todavía existe un importante retraso en este ámbito debido a la heterogeneidad clínica inicial y a los síntomas poco específicos de estas enfermedades, como el dolor lumbar inflamatorio que puede confundirse con causas mecánicas”.
Según señala la doctora Moreno, este tipo de dolor responde muy bien a los antiinflamatorios, “por eso nos cuesta llegar al diagnóstico precoz, ya que el paciente se toma el antiinflamatorio y no consulta, aunque llega un momento en que deja de responder a estos fármacos”.
La importancia del tratamiento
Se trata de enfermedades inmunomediadas, por lo que no existe un tratamiento curativo. “Hay una parte claramente genética. El gen HLA-B27 es muy particular de esta enfermedad, aunque también está presente aproximadamente en un 10 % de la población sana que nunca llega a desarrollar la enfermedad”, aclara Mireia Moreno.
En cuanto a los tratamientos, se ha avanzado dentro de lo que son las terapias biológicas, como los inhibidores de la interleucina 17 (IL-17) y los inhibidores del factor de necrosis tumoral (TNF), y también están los inhibidores de la quinasa janus (JAK) que son de síntesis química. “Estos fármacos están funcionando muy bien y su perfil de seguridad es muy bueno. Los efectos secundarios que producen es que disminuyen la capacidad defensiva del cuerpo”, señala la especialista. Quien añade que las espondiloartritis cursan en brotes: “Hay épocas en que el paciente está mal y otras en donde mejora, incluso puede llegar a entrar en remisión, que no es lo mismo que curación, sino que es la ausencia de signos y síntomas de enfermedad. Con estos fármacos hacemos controles regulares y estamos viendo que funcionan y que el paciente puede hacer vida normal. Cuanto antes se empiece a tratar la enfermedad, más probabilidades hay de conseguir el estado de remisión”, concluye.
La Dra. Mireia Moreno declara que durante el curso del año ha recibido financiación en relación a cursos y/o congresos, o como asesora de: Pfizer, AbbVie, Johnson&Johnson, Novartis, Amgen, Lilly y UCB.


