Han sido poco estudiadas a pesar de que pueden generar graves secuelas de por vida a los supervivientes y de que son, en parte, prevenibles.
Las lesiones medulares en niños son una patología poco frecuente, con una incidencia menor que en los adultos, pero, por las graves secuelas y las prolongadas estancias que provoca en los supervivientes y por su gran impacto emocional, social y económico, representan un problema de primera magnitud. El grado máximo de afectación en supervivientes lo representa un menor con tetraplejia y con ventilación mecánica invasiva de por vida.


