La experta nos explica cuál es el gran avance que acaba de ponerse ‘en circulación’ para la enfermedad inflamatoria intestinal, más conocida como enfermedad de Crohn.
Ya está disponible en España, para pacientes adultos, una nueva alternativa terapéutica contra la enfermedad de Crohn activa, de moderada a grave. Omyoh (mirikizumab) está especialmente indicada para quienes no responden, no toleran, o pierden respuesta a la terapia convencional.
La evidencia científica expone que la mayoría de los pacientes con Enfermedad de Crohn (EC) de moderada a grave que recibieron un segundo año de tratamiento continuo con mirikizumab lograron resultados clínicos y endoscópicos a largo plazo, incluso aquellos que habían mostrado antecedentes de fracaso biológico previo. Para descifrar este gran avance en la enfermedad intestinal inflamatoria (Crohn), hablamos con la doctora experta Mariló Martín Arranz, Jefa de Servicio Aparato Digestivo del Hospital Universitario La Paz.
Un nuevo tratamiento que reduce la inflamación

La inclusión en el Sistema Nacional de Salud (SNS) de mirikizumab (tratamiento desarrollado por Lilly) supone una nueva alternativa para pacientes adultos con enfermedad de Crohn de moderada a grave, que han tenido una respuesta inadecuada a la terapia convencional. Este tratamiento reduce la inflamación del tracto gastrointestinal actuando sobre una proteína específica, la interleucina-23 p19, un factor clave en el desarrollo de la inflamación intestinal.
Según los resultados de los estudios clínicos, entre los pacientes que alcanzaron remisión clínica al año de tratamiento, el 92,9% (según el análisis estadístico de casos observados) la mantuvo a los dos años, según el Índice de Actividad de la Enfermedad de Crohn.
Los datos cambian la visión del pronóstico de los pacientes difíciles, porque indica que no solo se puede inducir respuesta, sino también consolidarla y profundizarla con el tiempo. En la práctica clínica, esto se traduce en mayor confianza para adoptar estrategias, reducir la dependencia de corticoides, evitar cambios prematuros de tratamiento y ofrecer a pacientes con múltiples fallos terapéuticos una expectativa real de control sostenido de la enfermedad.
FUENTE: 20 Minutos Salud


