El Hospital Quirónsalud Barcelona ha puesto en marcha una Unidad de Parálisis Facial orientada al diagnóstico y tratamiento avanzado de esta patología compleja, con un modelo asistencial integral.
La creación de esta unidad responde a la necesidad de ofrecer una atención estructurada y coordinada a pacientes adultos y pediátricos con parálisis facial, mejorando los resultados funcionales y la calidad de vida, y evitando la fragmentación habitual en su abordaje.
La unidad cuenta con un equipo multidisciplinar de especialistas en otorrinolaringología, neurología, oftalmología y rehabilitación, capacitado para atender las distintas causas y fases de esta patología.
Barcelona, 19 de marzo de 2026. La parálisis facial aparece de forma habitualmente súbita y provoca la pérdida del control de los músculos del rostro. Según la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC), el rostro es la principal herramienta de comunicación no verbal y de identidad. Por ello, su deformidad repentina genera con frecuencia cuadros de ansiedad, depresión y un profundo aislamiento social, ya que el paciente siente que ha perdido su capacidad de expresar emociones y de ser reconocido por su entorno. A las limitaciones funcionales, como la dificultad para cerrar el ojo, hablar o comer, se suma un importante impacto psicológico y social que requiere un abordaje especializado y coordinado. Aunque no existe una curación completa al 100 %, sí es posible lograr mejoras significativas funcionales y estéticas mediante un tratamiento adecuado y personalizado.
Ante esta realidad, el Hospital Quirónsalud Barcelona, centro de referencia en medicina y cirugía altamente especializada, a través de su Institut Roura y su director, Dr. Josep Antoni Roura, ha creado una Unidad de Parálisis Facial diseñada para romper con el modelo de atención fragmentada. La creación de esta unidad responde a la necesidad de atención integral y multidisciplinar para una patología de alto impacto funcional, estético y emocional, ya que en España actualmente solo existen unidades funcionales integradas de este tipo en pocos centros. Con este proyecto, el hospital se posiciona como un centro líder a nivel nacional e internacional en el diagnóstico y tratamiento de esta afección.
Objetivo: una unidad real, coordinada y con seguimiento continuo
La Unidad de Parálisis Facial nace con el objetivo de ofrecer una atención integral y multidisciplinar, y se posiciona como centro de referencia para pacientes de alta complejidad. Todo ello a través de un modelo asistencial en el que el paciente:
Accede a un único circuito asistencial.
Es evaluado de forma global desde el inicio.
Recibe un plan terapéutico individualizado.
Cuenta con seguimiento continuo y coordinado.
Los profesionales implicados trabajan de forma directa y cohesionada, compartiendo criterios diagnósticos y terapéuticos, y evitando una atención aislada por especialidades.
La unidad está liderada por el Servicio de Otorrinolaringología del Institut Roura, bajo la dirección del Dr. Maurizio Levorato, junto a la Dra. Victoria Rivero de Jesús, y cuenta con un equipo multidisciplinar formado por:
Oftalmología y cirugía oculoplástica: Dr. Hugo González
Rehabilitación facial y logopedia: Dra. Betsy Oleas Damian
Neurología y neurofisiología: Equipo médico Dr. Xavier Montalbán
La colaboración estrecha entre otorrinolaringólogos y oftalmólogos oculoplásticos es clave, especialmente en la protección ocular, uno de los aspectos más críticos de la parálisis facial.
Circuito del paciente en la unidad
El paciente accede a la unidad para un primer diagnóstico o, más habitualmente, para una valoración especializada tras una atención inicial previa. Desde la primera visita, es valorado de forma conjunta por ORL, oftalmología y rehabilitación facial, lo que permite una visión global del caso y una planificación terapéutica ajustada a cada fase de la enfermedad.
Dentro de este circuito asistencial, la unidad dispone de un abordaje diagnóstico avanzado. Tal y como explica el Dr. Maurizio Levorato “en función de las necesidades clínicas, se realizan pruebas especializadas como estudios de imagen (resonancia magnética), electromiografía, pruebas auditivas y exploraciones oftalmológicas específicas, con el objetivo de determinar la causa, el grado de afectación y el tratamiento más adecuado en cada paciente”.
Opciones terapéuticas personalizadas
La unidad aborda parálisis faciales periféricas y centrales, siendo la más frecuente la parálisis de Bell, así como casos de origen tumoral, viral, traumático o postquirúrgico. Las opciones terapéuticas incluyen:
Medidas de protección ocular, médicas y quirúrgicas.
Rehabilitación facial intensiva, con terapia miofuncional y biofeedback.
Tratamientos para mejorar la simetría facial y tratar sincinesias.
Cirugías funcionales y estéticas, como lifting mediofacial y correcciones orbitarias.
Cirugías complejas de reanimación facial, reservadas para casos seleccionados.
En torno al 90–95 % de la actividad de la unidad se centra en diagnóstico, rehabilitación y tratamientos funcionales o estéticos no complejos, mientras que la cirugía de alta complejidad se indica únicamente en un porcentaje reducido de pacientes.
Nota de prensa completa en castellano aquí. Nota de premsa completa en català aquí.
Sobre Quirónsalud


