Una vacuna de ARNm muestra potencial en cáncer de mama triple negativo

Un ensayo preliminar con 14 pacientes con cáncer de mama triple negativo indica que provoca respuestas inmunes robustas, con seguridad y de forma duradera.

Un nuevo ensayo clínico preliminar en fase 1 ha probado una vacuna personalizada de ARN mensajero (ARNm) en pacientes con cáncer de mama triple negativo. La vacuna entrenó a las células inmunitarias del organismo para que atacaran a las proteínas mutantes específicas del cáncer (neoantígenos), alcanzando una inmunidad fuerte y duradera.

Se trata del primer ensayo abierto en pacientes con este tipo de tratamiento, cuyos resultados ha difundido Nature.

Los investigadores principales del trabajo son Uğur Şahin y Özlem Türeci, una pareja de científicos alemanes de origen turco, pioneros en inmunoterapia contra el cáncer y vacunas de ARNm. Son los fundadores de BioNTech, la empresa detrás de una de esas vacunas de ARNm contra la covid-19.

En este estudio, trataron a 14 personas con el cáncer de mama triple negativo en estadio temprano, tras cirugía y quimioterapia. Para ello, secuenciaron genéticamente las células tumorales y las sanas de las pacientes, y emplearon algoritmos para seleccionar mutaciones que generan neoantígenos. Para cada participante, fabricaron una vacuna de ARNm personalizada que codifica hasta 20 neoantígenos.

La vacuna se administró por vía intravenosa, para alcanzar a los órganos linfoides, donde se enseña a los linfocitos T a reconocer los neoantígenos codificados por el ARNm.

El estudio mostró la viabilidad clínica de esta estrategia y que resulta bien tolerado: los efectos, no deseados se limitaron principalmente a síntomas temporales similares a los de la gripe.

Respuestas generalizadas y mantenidas

Todos los participantes desarrollaron respuestas robustas de linfocitos T, y todos menos uno mostraron respuestas de las células T contra múltiples neoantígenos. Las células T inducidas por la vacuna persistieron en niveles elevados en la sangre durante un máximo de 3,5 años y evolucionaron hasta convertirse en células efectoras “listas para actuar” que podían atacar las células tumorales y formaron células de memoria de larga duración que garantizaban una vigilancia inmunitaria duradera.

Diez participantes permanecieron libres de enfermedad y un participante falleció por causas desconocidas. En los tres restantes, se produjeron recaídas, lo que permitió obtener información sobre posibles mecanismos de resistencia: uno mostró solo respuestas débiles a la vacuna. En otro, las células tumorales habían dejado de expresar partes clave de su mecanismo de presentación de antígenos y se habían vuelto “invisibles” para los linfocitos. En el tercero, el tumor recurrente era genéticamente diferente del tumor original y ya no portaba los neoantígenos a los que se dirigía la vacuna.

Combinaciones

Şahin y Türeci indican, en un resumen del estudio para Nature, que “la combinación de la vacuna con otros agentes podría mejorar aún más el efecto clínico o contrarrestar los mecanismos de resistencia”.

También que esta estrategia de vacuna de ARNm personalizada se investiga en otros tipos de cáncer de alto riesgo, en fase inicial, “en los los que la enfermedad microscópica que permanece después del tratamiento estándar provoca recaídas”.

Belen Latorre Olivan
Belen Latorre Olivan
Estudiante de último curso de periodismo, es una apasionada de la comunicacion cientifica y sanitaria. Compagina sus estudios y las colaboraciones con nuestro portal con la gestión de comunicación de una plataforma de pacientes. Coordina las noticias científicas de este portal.

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