La investigación del CiMUS de la USC y de la Universidad de Toronto amplía las posibilidades terapéuticas de este tipo de sustancias
Santiago, martes 14 de abril 2026.- Los fármacos basados en GLP-1 han revolucionado el tratamiento de enfermedades metabólicas como la diabetes y la obesidad, y en los últimos años han demostrado beneficios que van mucho más allá. Ahora, un estudio llevado a cabo en colaboración entre el Centro Singular de Investigación en Medicina Molecular y Enfermedades Crónicas de la USC (CiMUS) y el LTRI de la Universidad de Toronto, cofinanciado con fondos europeos y publicado en Cell Metabolism, demuestra que la semaglutida ejerce efectos directos sobre el hígado, independientemente de la pérdida de peso, lo que ayuda a explicar su eficacia frente a la enfermedad hepática metabólica.
Concretamente, esta investigación demuestra que el receptor de GLP-1, la diana terapéutica de la semaglutida, se encuentra en un tipo muy específico de células endoteliales del hígado que actúan como coordinadoras del funcionamiento hepático. Cuando la semaglutida activa este receptor, se desencadena una red de señales que reduce la inflamación, disminuye la fibrosis y favorece la recuperación del tejido hepático. Este hallazgo supone un cambio relevante en la comprensión de cómo actúan los fármacos basados en GLP-1. Según la autora principal del estudio, María Jesús González Rellán, “identificar estos mecanismos directos nos ayuda a entender mejor su eficacia y abre la puerta para desarrollar terapias más específicas y a identificar qué pacientes pueden beneficiarse más de estos tratamientos”.
El 30% de la población mundial afectada La enfermedad hepática metabólica afecta a cerca del 30% de la población mundial y, hasta hace poco, no contaba con tratamientos eficaces. Dado que esta patología está estrechamente asociada a la obesidad y la diabetes, hasta ahora se asumía que la mejoría observada con fármacos basados en GLP-1 era consecuencia indirecta de la pérdida de peso. Con todo, ensayos clínicos recientes mostraron resultados inesperados: algunos pacientes mejoraban incluso antes de adelgazar o sin hacerlo de forma significativa, lo que sugería la existencia de mecanismos adicionales.
En este contexto, un estudio liderado por la investigadora María Jesús González Rellán, beneficiaria de una Marie Skłodowska-Curie Global Fellowship entre el CiMUS de la USC y el Lunenfeld-Tanenbaum Research Institute (Toronto, Canadá), y desarrollado en el grupo de Daniel Drucker, ha identificado uno de esos mecanismos. El trabajo contó además con la participación de las investigadoras Cristina Riobello y Marta Varela Rey, del grupo Liver Metabolism and Disorders Laboratory (LIMED) del CiMUS.
“Durante años se asumió que la mejoría hepática con estos fármacos era consecuencia de la pérdida de peso. Nuestros resultados muestran que la semaglutida también actúa directamente sobre el hígado, activando células que coordinan la respuesta frente a la inflamación y la fibrosis”, explica González Rellán. “Este estudio refuerza, por tanto, la idea de que la semaglutida no solo ayuda a perder peso, sino que ejerce una acción protectora directa sobre el hígado, lo que consolida su papel como herramienta clave frente a enfermedades metabólicas complejas”, concluye.
Relevancia para Galicia El trabajo presenta además un contexto especialmente relevante para Galicia. La investigación se llevó a cabo en el laboratorio de Daniel Drucker, recientemente distinguido con el Premio Princesa de Asturias y el Premio Fronteras del Conocimiento por el descubrimiento y desarrollo de las terapias basadas en GLP-1, y cuenta con una participación destacada de personal investigador vinculado al CiMUS de la Universidad de Santiago de Compostela, lo que refuerza la contribución de la USC a un ámbito de enorme impacto clínico y social.


