Un estudio del IR Sant Pau analiza por primera vez el impacto a medio plazo del estado angiogénico durante el embarazo sobre la función de memoria, en un periodo menos condicionado por factores propios del posparto.
Los resultados, publicados en American Journal of Obstetrics and Gynecology, aportan nuevas evidencias sobre el papel del sistema vascular en la salud cognitiva de la mujer a medio y largo plazo.
El trabajo sugiere que este desequilibrio podría actuar como un marcador de riesgo más allá de la preeclampsia, al reflejar un proceso vascular con posibles implicaciones persistentes.
Barcelona, 29 de abril de 2026. El desequilibrio vascular que se produce en algunos embarazos puede dejar huella más allá del parto. Un estudio liderado por el Instituto de Investigación Sant Pau (IR Sant Pau), publicado en American Journal of Obstetrics and Gynecology, muestra que esta alteración, reflejada por el cociente sFlt-1/PlGF, se asocia con un mayor riesgo de problemas de memoria entre tres y seis años después del embarazo y aporta nuevas claves sobre el mecanismo vascular que podría estar detrás de este efecto.
En los últimos años, diversos estudios han relacionado la preeclampsia con un mayor riesgo de deterioro cognitivo, incluyendo alteraciones de memoria e incluso cambios estructurales cerebrales décadas después del embarazo. Sin embargo, la evidencia disponible se ha centrado principalmente en el muy corto plazo —donde influyen factores como la falta de sueño o el estrés posparto— o en el largo plazo, con intervalos de hasta 30 o 40 años, lo que dificulta establecer una relación directa. En este contexto, este estudio es el primero que analiza de forma específica el impacto a medio plazo tras el embarazo.
«Analizar este periodo intermedio permite reducir la influencia de factores propios del posparto y observar con mayor claridad el impacto del proceso vascular subyacente, en un momento en el que las pacientes ya han recuperado una cierta estabilidad», explica el Dr. Pablo García-Manau, investigador del grupo de Medicina Perinatal y de la Mujer del IR Sant Pau y uno de los autores del estudio.
Mayor riesgo de alteraciones de memoria
El trabajo incluyó a 266 mujeres evaluadas tras el embarazo, en las que se había medido el estado angiogénico durante la gestación mediante el cociente sFlt-1/PlGF, utilizado en la práctica clínica. Se consideró que existía desequilibrio angiogénicocuando este cociente era igual o superior a 38. Del total de la cohorte, un 30 % había presentado preeclampsia, lo que permitió comparar la evolución de distintos perfiles en condiciones clínicas reales. La función de memoria se analizó mediante el cuestionario validado MFE-30, una herramienta ampliamente utilizada que evalúa fallos de memoria en la vida cotidiana a partir de la percepción de las propias pacientes, incluyendo aspectos como olvidos frecuentes o dificultades para retener información reciente.
Los resultados mostraron que las mujeres con desequilibrio angiogénico presentaban una mayor frecuencia de alteraciones de memoria (30,0 % frente a un 16,2 %) y aproximadamente el doble de probabilidad de presentar dificultades de memoria, incluso teniendo en cuenta otros factores clínicos. Este hallazgo se mantuvo tras considerar variables como el índice de masa corporal, el nivel educativo o la hipertensión.
En el caso de la preeclampsia, las mujeres que la habían presentado mostraban inicialmente más problemas de memoria, pero esta diferencia dejaba de ser significativa al considerar estos mismos factores. En cambio, el desequilibrio angiogénico sí se mantenía asociado a estas dificultades, lo que apunta a que el factor clave no es la preeclampsia en sí, sino la alteración vascularque la acompaña.
«No estamos diciendo que la preeclampsia no se asocie a deterioro cognitivo, sino que estamos empezando a identificar el mecanismo que podría explicarlo», señala el Dr. García-Manau. «Este desequilibrio angiogénico puede aparecer incluso en mujeres sin preeclampsia clínica, lo que amplía el grupo de pacientes que podrían presentar riesgo».
Más allá de la preeclampsia
El cociente sFlt-1/PlGF es un marcador utilizado en la práctica clínica para evaluar el riesgo de preeclampsia, ya que refleja un desequilibrio en los factores que regulan el funcionamiento de los vasos sanguíneos durante el embarazo. Cuando este cociente se altera, indica un estado de disfunción endotelial y de peor adaptación vascular, asociado no solo a complicaciones obstétricas, sino también a una mayor vulnerabilidad de distintos órganos.
Desde el punto de vista biológico, esta alteración angiogénica podría desencadenar cambios persistentes en la microcirculación. Este fenómeno, descrito previamente en el sistema cardiovascular y renal, podría afectar también al cerebro, comprometiendo la perfusión de regiones especialmente sensibles como el hipocampo, clave en los procesos de memoria.
«Estos resultados apuntan a que el desequilibrio vascular durante el embarazo podría reflejar un proceso más amplio que también afecta al cerebro y que podría explicar las alteraciones de memoria observadas años después», explica el Dr. García-Manau.
Qué implican estos resultados
Aunque los resultados abren una nueva línea de investigación, los autores subrayan que todavía es pronto para trasladar estos hallazgos a la práctica clínica. «Este estudio define un posible mecanismo fisiopatológico, pero necesitamos confirmarlo con pruebas objetivas de memoria y técnicas de neuroimagen», señala el Dr. García-Manau.
En este sentido, el siguiente paso será determinar si estas alteraciones subjetivas —basadas en la percepción de las propias pacientes— se corresponden con cambios medibles a nivel cognitivo y cerebral, así como validar estos resultados en cohortes más amplias que permitan identificar con mayor precisión qué subgrupos de mujeres presentan un mayor riesgo.
Más allá de su aplicación inmediata, el estudio introduce un cambio relevante en la forma de interpretar estas complicaciones: apunta a que los marcadores angiogénicos podrían utilizarse en el futuro no solo para evaluar el riesgo obstétrico, sino también para anticipar posibles consecuencias a medio y largo plazo en la salud de la mujer.
«Este tipo de marcadores podría ayudarnos a identificar qué mujeres presentan una mayor vulnerabilidad y requieren un seguimiento más estrecho, pero también a entender mejor cómo determinados procesos que se inician durante el embarazo pueden tener un impacto en la salud a medio y largo plazo», concluye el investigador.
Artículo de referencia:
Platero J, Garcia-Manau P, Costa N, Garcia Z, Garrido-Giménez C, Pellicer C, Ullmo J, Jordi M, Nan M, Mora J, Garcia-Osuna A, Sánchez-Garcia O, Choliz M, Cruz-Lemini M, Llurba E. Abnormal soluble fms-like tyrosine kinase to placental growth factor ratio during pregnancy and subjective memory impairment 3 to 6 years postpartum. Am J Obstet Gynecol 2026. https://doi.org/10.1016/j.ajog.2026.02.028.


