Cuando llega el calor, hay sabores que parecen inevitables. La sandía es uno de ellos. Refrescante, dulce y presente en casi todas las mesas durante el verano, se ha consolidado como una de las frutas favoritas en España. De hecho, su consumo —junto al del melón— ha aumentado cerca de un 8,6% entre junio de 2024 y mayo de 2025, según datos recientes del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. Sin embargo, lo que para muchas personas es sinónimo de frescor y bienestar, para otras puede convertirse en el inicio de un dolor incapacitante.


