El Consejo General de Colegios Farmacéuticos ha elaborado dos infografías, una dirigida al farmacéutico y otra a la población general, en las que se recuerda que, aunque en algunas partes del país el eclipse se vea de forma parcial, mirarlo sin protección también puede afectar a la salud ocular
Las gafas de sol, aunque sean oscuras, no protegen al cien por cien de las radiaciones solares perjudiciales
Para contemplar este fenómeno, existen gafas diseñadas específicamente que reducen la radiación solar directa unas 100.000 veces
No proteger los ojos de manera adecuada puede dañar la retina y provocar retinopatía solar, que cursa con visión borrosa, mancha en el centro de la visión, cambios en los colores e incluso pérdida de visión
Madrid, 14 de julio de 2026.- El carácter excepcional del próximo eclipse de sol, que se producirá el 12 de agosto, hará que miles de personas en España, desde donde será visible, se preparen para contemplarlo y no perderse detalle de este fenómeno único. Y es único porque es el primer eclipse solar de estas características que se puede ver en nuestro país desde hace más de 100 años, en concreto en 1912, según informa el Gobierno de España.
Con motivo de este acontecimiento, el Consejo General de Colegios Farmacéuticos, a través de su Vocalía Nacional de Farmacéuticos en Óptica Oftálmica y Acústica Audiométrica, ha elaborado, con la colaboración de Roctar, tres videoconsejos disponibles en YouTube en el canal “Tu Farmacéutico Informa” y dos infografías, una dirigida al farmacéutico y otra a población general, con información sobre el eclipse solar y consejos desde la farmacia para hacer una observación segura del eclipse solar sin dañar los ojos.
Como así se recoge en la infografía, el eclipse podrá verse de forma total en la mitad norte del país y de manera parcial en el resto de España. “Ocurrirá al atardecer, cuando el sol está bajo y, aunque la luz parezca débil, la radiación sigue siendo peligrosa para los ojos. Además, aunque en algunas zonas el eclipse sea parcial, es muy importante mantener la misma protección de la vista si se quiere hacer una observación directa”, destaca la vocal nacional del Consejo General, Mª Isabel Andrés Martín.
A través de esta iniciativa, los farmacéuticos advertirán a los usuarios que recurrir a las gafas de sol convencionales para contemplar el eclipse no es una buena opción porque no protegen los ojos en estas circunstancias especiales: “Aunque sean oscuras, dejan pasar radiación peligrosa y, por lo tanto, no protegen lo suficiente. Oscuro no significa seguro”.
Tampoco es adecuado usar radiografías, cristales ahumados, compact discs (CD) ni negativos de película fotográfica.
Lo mejor, por tanto, es emplear gafas específicas para observar un eclipse solar, que son las únicas seguras para mirar al sol directamente, puesto que reducen la radiación solar directa unas 100.000 veces.
Ahora bien, es importante que el ciudadano compruebe que esas gafas estén homologadas, es decir, que cumplan con la norma ISO 12312-2:2015, y presenten el denominado marcado CE.
Desde la farmacia se recomienda seguir las siguientes indicaciones:
- Ponerse las gafas antes de mirar al sol.
- Mirar el eclipse durante periodos cortos (máximo 3 minutos) y hacer descansos entre observaciones.
- Quitarse las gafas mirando hacia el suelo.
- No usar gafas que estén rayadas, tengan defectos o partes dañadas y/o estén dobladas.
Además, los niños, los adolescentes y las personas que utilicen medicamentos fotosensibilizantes o personas operadas de cataratas deben extremar la precaución.
Retinopatía solar, la consecuencia de no protegerse
Los farmacéuticos explicarán a los usuarios que mirar al sol durante un eclipse es más peligroso porque el sol no deslumbra tanto y, por tanto, se puede mirar durante más tiempo. Sin embargo, la radiación solar sigue llegando y siendo igual de dañina.
Por tanto, mirar el sol sin protección o sin los medios adecuados puede dañar la retina y provocar lo que se denomina una retinopatía solar, cuyos síntomas son visión borrosa, mancha en el centro de la visión, cambios en los colores y pérdida de visión. Es más, estas manifestaciones clínicas pueden aparecer horas o días después de la exposición e, incluso, puede llegar a ser permanente.
FOTOGRAFÍA DE CABECERA: diario El Comercio


