Los titulares deben declarar estos movimientos como el resto de métodos de pago y los que vendieron su oficina en 2025 pueden tener sorpresas en su cita con Hacienda.
Llega la campaña de la renta de este año correspondiente al ejercicio de 2025 y lo hace con el bizum como una de las principales novedades. El reto es encajar la nueva tendencia del bizum en las declaraciones y que no se escape nada. En este sentido, el titular de la farmacia debe estar más que atento si utiliza este método de pago.
Una primera incógnita que puede aparecer en la mente del titular de la farmacia es si debe declarar los pagos por bizum y la respuesta es un sí rotundo. Así lo pone de manifiesto Aroa Jiménez, economista y subresponsable del departamento Fiscal de Asefarma. “El farmacéutico declara todas sus ventas realizadas en la farmacia, independientemente del modo de cobro. Es decir, el cobro de lo que vende en su farmacia sea con transferencia, efectivo, tarjeta o bizum se declara porque son ventas del negocio”, recalca.
Aroa Jiménez especifica que hay que tener bien diferenciadas las cuentas personales de las profesionales con el bizum. “El farmacéutico debería tener una cuenta donde lleguen todos los ingresos que pertenecen al negocio y donde se paguen todos los gastos que igualmente están correlacionados con la generación de esos ingresos, y tener una o varias cuentas personales para uso según sus necesidades”, detalla.
Una de las novedades de este año es que desde el 1 de enero de este 2026 Hacienda tiene acceso completo a todas las operaciones realizadas por Bizum, sea el importe que sea, a través de las entidades bancarias. El intercambio de datos entre organismos será una de las claves en este nuevo escenario fiscal que se abre en los pagos de Bizum. “La Agencia Tributaria puede y suele cruzar información con otros organismos, como la Seguridad Social o entidades bancarias, especialmente en el caso de profesionales y autónomos”, explica Blanca de Eugenio, gerente de Orbaneja Abogados. La especialista además expone que con esta medida se espera que Hacienda cruce datos entre las cuentas bancarias de la farmacia (y sus titulares) y lo declarado en el IRPF, el IVA y el modelo 130, entre otros.
En esta línea se muestra Aroa Jiménez, que insiste y avisa de que “cada vez es mayor la información de la que Hacienda va a disponer referente a saldos, movimientos de cuentas o pagos, debido a que los bancos se la van a facilitar y con mayor recurrencia para intensificar el control financiero”.
Una campaña de transición
Para el sector farmacéutico esta no es una campaña de la renta cualquiera. Es, en muchos sentidos, una renta de transición, según Blanca de Eugenio. Por un lado, porque llega justo antes de que muchas oficinas de farmacia noten de lleno el nuevo ecosistema de control tributario digital, con Verifactu y, en paralelo, con el desarrollo reglamentario de la facturación electrónica obligatoria entre empresarios y profesionales. Por otro, porque es la primera campaña en la que quienes vendieron su farmacia en 2025 van a comprobar de forma muy palpable que vender ahora sale más caro fiscalmente que hace un año.
“Esta renta aún mira al pasado, pero ya se presenta bajo la sombra de un futuro de mayor trazabilidad, más automatización y menor margen para el error”, detalla la gerente de Orbaneja Abogados, la misma que pone de manifiesto que en las farmacias esa transición no debería contemplarse como una cuestión meramente tecnológica. “Tiene una lectura fiscal clara. El negocio farmacéutico está acostumbrado a una intensa supervisión formal, pero los próximos cambios incrementarán todavía más la importancia de que la información contable, fiscal y de facturación sea coherente, trazable y fácilmente verificable”, alerta. En ese contexto, esta campaña de renta puede leerse como la última gran fotografía antes de que el control digital gane todavía más protagonismo.
Farmacias vendidas en 2025
No obstante, otro de los grandes focos económicos de esta campaña está en las transmisiones de farmacia realizadas en 2025, según especifica Blanca de Eugenio. Desde el 1 de enero de 2025, la tributación de la base liquidable del ahorro se endureció en el tramo más alto: la parte que exceda de 300.000 euros pasó a tributar al 30%, frente al 28% anterior. La escala estatal y autonómica consolidada sitúa ahora ese último tramo en el 30%, con una parte estatal del 15% y otra autonómica del 15%. “Puede parecer un ajuste limitado, apenas dos puntos, pero en la práctica no lo es. Y no lo es especialmente en el ámbito de la farmacia”, apostilla Blanca de Eugenio. “La razón es que cuando se transmite una oficina de farmacia, en muchísimos casos nos encontramos con elementos ya muy amortizados fiscalmente. Eso provoca que una parte muy relevante del precio de venta se transforme en ganancia patrimonial y termine impactando de lleno en los tramos altos de la base del ahorro. Por eso, ese incremento del 28% al 30% no es una corrección marginal: en operaciones de importe elevado supone una diferencia muy perceptible en la factura fiscal del vendedor”, explica.
Traducido a la realidad del sector, muchos titulares que vendieron en 2025 van a descubrir ahora que la operación les cuesta más de lo que habrían pagado con la escala anterior. Y esa constatación tiene también una lectura de futuro. Quien esté pensando en vender su farmacia no puede limitarse a valorar el precio de mercado o el momento profesional; necesita incorporar con suficiente antelación la variable fiscal, simular escenarios y planificar bien la operación. En transmisiones de este volumen, improvisar sale caro.
Claves para tener en cuenta ante una inspección de Hacienda
Aroa Jiménez, economista y subresponsable del departamento Fiscal de Asefarma describe cómo afrontar las inspecciones de la Agencia Tributaria. “El procedimiento inspector suele ser largo, son en total, 18 meses de procedimiento”, destacó. Este es el plazo máximo de duración, con carácter general que establece el artículo 150 de la Ley General Tributaria y durante ese tiempo la farmacia irá enviando la documentación que inicialmente ya se haya solicitado en la comunicación de inicio de las actuaciones y la que posteriormente requieran para justificar lo que quieran comprobar, detalla Jiménez.
La subresponsable del departamento Fiscal de Asefarma destacó que en casos como la Comunidad de Madrid la probabilidad de ser sometido a una inspección es más reducidas debido al gran número de declarantes.
En cuanto a cuándo y cómo se producen esas inspecciones sorpresas, Aroa Jiménez describe que “las visitas inesperadas de un inspector a la farmacia de las que hemos tenido noticias en los últimos años han ido encaminadas a la obtención de los datos económicos del ordenador del titular, obteniendo información del programa de gestión y posteriormente solicitando documentación para justificar determinadas partidas o circunstancias”.
Además, Jiménez detalla las claves a tener en cuenta ante una inspección de Hacienda en la oficina de farmacia:
Preparación previa. Hay que tener organizados y localizados los justificantes y facturas. También hay que anticiparse y guardar todos los contratos y acuerdos firmados que justifiquen las operaciones.
Durante la inspección. Mantener la calma, es un proceso largo. Hay que designar al representante para las comunicaciones que proporcionará solamente la información que resulte necesaria. Finalmente hay que hacer una revisión de diligencias.
Cierre. Revisión del Acta y presentación de alegaciones si procede. Además, hay que revisar los ejercicios siguientes y fortalecer los controles para evitar inspecciones futuras.


