Icotrokinra irrumpe en psoriasis y se sitúa como el oral más eficaz hasta la fecha

‘Icotyde’, aprobado en EEUU, es el primer péptido en pastilla para enfermedades inmunomediadas. Tiene resultados de superioridad frente a deucravacitinib y ustekinumab.

Dentro de la alta innovación terapéutica que atraviesa la psoriasis,el último medicamento aprobado en Estados Unidos ha despertado un gran interés entre los especialistas. Icotrokinra (Icotyde), desarrollado por Johnson & Johnson y Protagonist Therapeutics, es un fármaco oral de administración diaria indicado en pacientes mayores de 12 años con psoriasis en placas de moderada a grave candidatos a terapia sistémica o fototerapia.

Icotrokinra presenta varios atributos que lo hacen especialmente atractivo: es el primer péptido oral aprobado para enfermedades inmunomediadas y muestra resultados de eficacia que compiten directamente con los biológicos de primera línea.

“En los últimos años, la investigación en psoriasis ha avanzado de forma muy significativa gracias a los agentes biológicos y a nuevas moléculas orales, en particular apremilast y deucravacitinib. Sin embargo, sus tasas de eficacia aún no alcanzan las de los biológicos de última generación. Los resultados de los estudios con icotrokinra son muy ilusionantes en términos de eficacia y seguridad“, resume Esteban Daudén, catedrático de Dermatología de la Universidad Autónoma de Madrid y académico de número de Dermatología de la Real Academia Nacional de Medicina.

Icotrokinra marca un hito al ser el primer péptido aprobado para trastornos autoinmunitarios. El fármaco también está en desarrollo para artritis psoriásica y enfermedad inflamatoria intestinal. “No es ni una pequeña molécula ni un anticuerpo monoclonal, sino que se sitúa en un punto intermedio“, explica Pablo de la Cueva, jefe del Servicio de Dermatología del Hospital Gregorio Marañón e investigador principal en su desarrollo clínico. El dermatólogo destaca la relevancia de este enfoque: “Los péptidos ofrecen alta selectividad y potencia, además de ventajas en biodisponibilidad y en su perfil de interacciones”.

Como ocurre con la semaglutida oral, también un fármaco peptídico, debe administrarse en ayunas y con agua, y esperar al menos 30 minutos antes de ingerir alimentos.

Diana conocida 

Frente a deucravacitinib, una pequeña molécula que actúa a través de la inhibición de TYK2, icotrokinra actúa sobre el receptor de la interleucina 23 (IL-23), una de las dianas clave en la psoriasis. A diferencia de los anticuerpos monoclonales, que bloquean directamente la citocina, icotrokinra actúa de forma selectiva sobre su receptor.

“El eje IL-23/Th17 es esencial en la fisiopatología de la enfermedad. La inhibición de la IL-23 mediante distintos agentes biológicos ha demostrado resultados de eficacia y seguridad realmente espectaculares”, señala Daudén.

De la Cueva añade que bloquear el receptor permite una inhibición potente de la cascada inflamatoria, “incluida la proliferación de queratinocitos y el mantenimiento del proceso inflamatorio“.

Alta eficacia

Según Johnson & Johnson, icotrokinra cuenta con un respaldo clínico “sin precedentes”, en referencia al programa de desarrollo Iconic, que incluye cuatro ensayos de fase III con cerca de 2.500 pacientes. Dentro de este programa, el fármaco ha sido comparado con deucravacitinib y ustekinumab, y ha demostrado eficacia en localizaciones de alto impacto, como el cuero cabelludo o la psoriasis genital.

De la Cueva indica que estas áreas suelen responder peor a los tratamientos tópicos, plantean mayores dificultades terapéuticas y tienen un elevado impacto en la calidad de vida.

 

psoriasis
Icotrokinra tiene resultados de eficacia en áreas de alto impacto. Foto: SHUTTERSTOCK

Los resultados de fase III en psoriasis moderada a grave muestran tasas de aclaramiento completo o casi completo (IGA 0/1) de hasta el 65% a la semana 16, y respuestas PASI 90 en torno al 50%, con beneficios sostenidos hasta la semana 52. Además, los estudios comparativos directos evidencian una superioridad en eficacia frente a deucravacitinib y ustekinumab. “Su eficacia se sitúa al nivel de los biológicos de primera línea“, señala De la Cueva.

El especialista destaca que, en términos de seguridad y tolerabilidad, los datos disponibles apuntan a un perfil muy favorable y comparable al placebo. “No se observa un mayor riesgo en términos de seguridad”, explica, con tasas similares de eventos adversos, infecciones y efectos gastrointestinales.

La vía oral, un valor añadido

La administración oral constituye una ventaja adicional, aunque no determinante. “El fármaco se elige por su eficacia y seguridad; la vía de administración es un valor añadido”, resalta  De la Cueva.

No obstante, contar con una nueva opción oral amplía las posibilidades terapéuticas, especialmente en pacientes que rechazan los tratamientos inyectables. “A la consulta acuden pacientes que rechazan las inyecciones. Disponer de fármacos orales eficaces y seguros abre las posibilidades y permite una elección más individualizada del tratamiento”, añade Daudén.

¿Para quiénes?

El posicionamiento de icotrokinra en el manejo de la psoriasis aún está por definirse. En Estados Unidos, se ha aprobado para pacientes con psoriasis moderada a grave candidatos a terapia sistémica.

Según Daudén, “los pacientes con psoriasis de mayor gravedad o aquellos en los que la adherencia sea más difícil de cumplir se beneficiarían más de los biológicos inyectables”. No obstante, advierte: “Si se confirman los resultados en la práctica clínica, icotrokinra podría competir directamente con los biológicos incluso en formas más severas“.

El especialista recuerda que, en la actualidad, los biológicos, especialmente los inhibidores de IL-23 e IL-17,  se sitúan en el escalón más alto en términos de eficacia. Entre las terapias orales, “aunque apremilast y deucravacitinib han supuesto un avance importante, las expectativas generadas por icotrokinra son muy elevadas”.

Auge de los orales

La llegada de icotrokinra se enmarca en una tendencia creciente hacia el desarrollo de terapias orales para la psoriasis. Estas estrategias exploran diversos mecanismos de acción, desde inhibidores de PDE4 o TYK2 hasta dianas como los receptores de IL-17, IL-23, el receptor de hidrocarburos arílicos o el A3 de adenosina.

“Así como en el pasado reciente vivimos un auge de los biológicos inyectables, en los últimos años asistimos al desarrollo de nuevas moléculas orales”, señala Daudén.

Aunque varias de estas vías ya han demostrado eficacia, “el foco actual está en optimizar la afinidad y especificidad hacia las dianas terapéuticas para mejorar los resultados clínicos”, agrega De la Cueva.

 

Ana Manterias
Ana Manterias
Colabora en el portal desde el ámbito de la comunicación y el marketing, con una visión estratégica orientada al sector de la sanidad y la salud, las enfermedades y la nutrición. Especializada en relaciones institucionales, coordina la línea editorial de todos los autores con un enfoque riguroso y coherente.

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