La mayoría de las causas no son graves, pero es importante diagnosticarlas para iniciar el tratamiento más adecuado.
La Fundación Española del Aparato Digestivo (FEAD) se suma al Día Mundial de la Salud Digestiva, que este año busca concienciar sobre la importancia de reconocer las señales de alerta de la diarrea crónica y evitar retrasos diagnósticos que puedan afectar a la calidad de vida de los pacientes.
26 de mayo de 2026. La diarrea crónica se caracteriza por una duración superior a cuatro semanas. Cuando los síntomas duran menos tiempo, lo más habitual es que se deban a causas agudas, como gastroenteritis o intoxicaciones alimentarias. Sin embargo, cuando la diarrea persiste más allá de un mes, es recomendable acudir a consulta para identificar la causa.
“A partir de este tiempo es conveniente consultar”, indica la Dra. Carolina Malagelada, experta de la FEAD y especialista en aparato digestivo en el Hospital Vall d’Hebron de Barcelona.
La especialista explica que algunas personas normalizan los síntomas, especialmente cuando no afectan gravemente a su día a día. “Muchos pacientes nos explican en consulta que llevan años notando cambios en las deposiciones”, señala. Además, el uso de productos de venta libre para controlar la diarrea puede influir en el retraso a la hora de acudir al especialista.
Por el contrario, cuando aparecen síntomas asociados, como dolor abdominal, el impacto sobre la calidad de vida suele ser mayor y es más frecuente que el paciente consulte.
Signos de alarma
Algunos síntomas asociados hacen sospechar de una causa más grave detrás de la diarrea crónica. Entre los llamados “signos de alarma” destacan:
- Sangre visible en las heces.
- Despertarse por la noche para ir al baño.
- Dolor abdominal persistente o cada vez más intenso.
- Pérdida de peso.
- Fiebre.
La especialista también subraya que existen grupos de riesgo en los que es especialmente importante consultar: personas mayores de 50 años que hasta ese momento tenían deposiciones normales y personas con familiares de primer grado con enfermedades digestivas como cáncer de colon, Enfermedad Inflamatoria Intestinal (EII) o celiaquía.
Causas más frecuentes de diarrea crónica
La mayoría de las causas no son graves, “pero sí es importante diagnosticarlas para iniciar cuanto antes el tratamiento más adecuado”. Entre las más frecuentes destacan el Síndrome del Intestino Irritable (SII), que puede afectar al 5-10% de la población general, y la diarrea funcional. Aunque son trastornos benignos, pueden afectar notablemente a la calidad de vida.
Otra causa habitual son los medicamentos. “El listado de fármacos usuales que pueden producir diarrea es muy alto”, explica la especialista. Entre ellos se encuentran algunos antiinflamatorios, la metformina —utilizada para tratar la diabetes tipo 2— y determinados antibióticos.
También es importante descartar otras enfermedades digestivas como la celiaquía, la intolerancia a la lactosa y la colitis microscópica. Además, existen enfermedades menos frecuentes pero potencialmente más graves, como la Enfermedad Inflamatoria Intestinal y el cáncer de colon.
Para estudiar la causa de la diarrea crónica, los especialistas pueden recurrir a análisis de sangre y heces para detectar inflamación, anemia o enfermedades como la celiaquía. En algunos casos puede ser necesaria una colonoscopia, especialmente si existe sangre en las heces.
La Dra. Carolina Malagelada insiste en que, aunque la mayoría de las causas de diarrea crónica no son graves, es importante no normalizar síntomas persistentes y consultar cuando existan dudas o signos de alarma. “Un diagnóstico precoz puede ayudar no solo a descartar enfermedades importantes, sino también a mejorar significativamente la calidad de vida de los pacientes”, concluye.


