En esta entrevista con Gaceta Médica, el consejero analiza los avances del sistema sanitario andaluz, defiende su gestión y detalla las prioridades de futuro en un escenario marcado por la presión asistencial y el debate electoral
La sanidad vuelve a situarse en el centro del debate político andaluz y Antonio Sanz, consejero de Sanidad, Presidencia y Emergencias de la Junta de Andalucía, defiende en esta entrevista con Gaceta Médica, estando en plena campaña electoral en la región, la gestión del Gobierno autonómico con un mensaje claro: más presupuesto, más profesionales, nuevas infraestructuras y una apuesta creciente por la innovación sanitaria.
En un contexto marcado por las listas de espera, la polémica del cribado de cáncer de mama, la falta de especialistas y la presión electoral, Sanz reivindica los avances del sistema público andaluz, admite margen de mejora y pone el foco en proyectos estratégicos como la transformación digital, los nuevos hospitales de Málaga y Cádiz, la atención a enfermedades raras y la respuesta ante emergencias. También endurece el tono frente al Gobierno central por el Estatuto Marco y la futura Agencia Estatal de Salud Pública, mientras insiste en que la sanidad debe quedar fuera del «uso interesado» de la campaña.
Pregunta. En un contexto de campaña electoral donde la sanidad vuelve a ser un tema político central en Andalucía ¿qué balance hace de la gestión sanitaria de la Junta y qué propuestas quiere poner en primer plano?
Respuesta. La realidad es que la sanidad en Andalucía está hoy mejor que antes. Soy de la opinión de que en gestión sanitaria siempre hay cuestiones que mejorar y en eso estamos trabajando pero no podemos negar esa realidad. Y ahí están los datos. Tenemos más presupuesto, más profesionales, más infraestructuras y una cartera de servicios más amplia. El presupuesto de este año es de 16.265 millones, 6.435 más que cuando llegamos al gobierno.
Eso supone 1.887 euros por cada andaluz. Hemos pasado de ser la última comunidad autónoma en gasto sanitario por habitante a estar por encima de la media española. Hemos construido más de 100 instalaciones nuevas (7 hospitales, 13 hospitales de día, 25 centros de salud, 19 consultorios y 7 áreas de Urgencias). Y la plantilla de profesionales del Servicio Andaluz de Salud es la más grande de su historia: 129.645 personas, lo que equivale aun crecimiento de casi el 30%. En campaña electoral es fácil tirar de promesas pero este Gobierno es el gobierno de los hechos. Y estos datos demuestran que la sanidad es una prioridad.
Porque además de prestar asistencia sanitaria a casi nueve millones de personas, nuestro sistema público es líder en trasplantes, en enfermedades raras, en terapias CART, en investigación biomédica. Aún nos quedan retos por delante y uno de ellos, ya que me pregunta por propuestas, es el de culminar la transformación digital que hemos iniciado en nuestro sistema público de salud. En diciembre aprobamos la primera Estrategia de Salud Digital 2030 y ya hemos puesto en marcha 17 proyectos incluidos la tarjeta sanitaria virtual, la renovación de medicamentos para crónicos en las farmacias o el uso de la IA en las unidades de mama. Creo que es evidente que nuestro sistema, que tenemos que seguir mejorando por supuesto, es fuerte y robusto. No comparto el uso interesado de la sanidad ni en campaña electoral ni en ningún otro momento y creo que en esa cuestión estamos haciendo las cosas bien.
P. Ayer conocimos que Andalucía ha sido la primera en financiar y administrar las primeras dosis de Vyjuvek, el fármaco para tratar la piel de mariposa ¿Qué supone este paso y cómo se abordará la incorporación de terapias innovadoras de alto coste de cara al futuro?
R. En primer lugar, supone una alegría enorme por Leo, por Adrián, por sus familias y por todas las personas que puedan mejorar su vida gracias a este tratamiento. Es lo que le decía, para nosotros la sanidad es una cuestión prioritaria porque afecta a la vida de las personas. Aquí no hay política, sólo gestión responsable para dar a los andaluces la respuesta que necesitan de su sistema sanitario. Somos la primera comunidad autónoma en financiar la terapia Vyjuvek para el tratamiento de la piel de mariposa, que como saben aún no está dentro de la cartera del Sistema Nacional de Salud.
Y lo hemos hecho activando una vía excepcional que esperamos sirva de ejemplo a otras comunidades para que cualquier español tenga acceso a ese tratamiento mientras el Ministerio lo aprueba. Y esto, permítame que le diga, es lo que ya estamos haciendo en Andalucía. Hemos sido pioneros en el abordaje de las enfermedades raras y solo en los últimos tres años hemos destinado más de 363 millones de euros a medicamentos huérfanos. Además, actualmente el 30% del total de los estudios clínicos que se realizan en nuestro sistema sanitario se dedican actualmente a las enfermedades raras.
P. Tras las denuncias y la polémica en torno al cribado de cáncer de mama, ¿Se pretenden poner en marcha medidas más allá de la incorporación de 705 profesionales previstos en el marco del Plan de Acción de Cribados?
R. Bueno, tras la revisión de todo el programa, se detectó que existían 2.317 mujeres con mamografía de cribado que presentaban hallazgos radiológicos BI-RADS 3 (prácticamente benignos), a las que no se había informado de forma proactiva y el 90% de casos estaba localizado en único hospital. Todas las mujeres tuvieron hecha su prueba antes del 30 de noviembre, tal y como nos comprometimos.
Soy de la opinión de que los errores nos sirven para mejorar. Y eso hemos hecho. Pusimos en marcha, efectivamente, un Plan de Acción para los Cribados del Cáncer con una inversión de 101 millones de euros que contemplaba la contratación de 705 profesionales para reforzar los programas de cribado de cáncer de mama, colon y cérvix y ya hemos contratado a más del 70%.
Pero, además, las unidades de mama se han reorganizado para agilizar la asistencia y se han actualizado los referentes de cribado de cáncer de mama en Atención Primaria, que son un total de 32 referentes y se han incorporado otros 32 referentes hospitalarios como parte de ese Plan de Acción para la Mejora de la Atención en las Unidades de Mama Hospitalaria de Andalucía.
Además, desde enero las mujeres que obtienen un BI-RADS 4 o 5 son citadas en un acto único para realizarse en el mismo día todas las pruebas complementarias que el radiólogo considere necesarias: Mamografía complementaria, ecografía mamaria y, si es necesario, una biopsia. En Andalucía no hemos improvisado ni mirado hacia otro lado. Hemos escuchado a los profesionales, ordenado el circuito, reforzado la coordinación y puesto a la mujer en el centro.
P. La Junta ha aprobado cambios en la carrera profesional del SAS. ¿Qué impacto espera que tenga esta reforma en la motivación y retención de profesionales? ¿Acabará con el déficit que existe en la región?
R. Creo que a base de mucho diálogo hemos conseguido alcanzar grandes acuerdos con los sindicatos. El acuerdo para un nuevo modelo de carrera profesional que hemos alcanzado con todos los sindicatos en la Mesa Sectorial de Negociación de Sanidad ha sido histórico. Y la realidad es que sirve para mejorar las condiciones laborales y profesionales de cerca de 130.000 profesionales de la sanidad pública andaluza. Y si, estoy convencido de que permitirá retener el talento y también propiciará el retorno de tantos profesionales que se fueron hace muchos años ante la falta de oportunidades en un sistema sanitario que tengo que decir fue muy maltratado por el anterior gobierno socialista.
Hablamos de que este modelo de carrera sustituye al firmado en 2006 y que era muy esperado por los profesionales. Pero no es solo este acuerdo es que hemos conseguido alcanzar otros grandes acuerdos como el del Pacto de Bolsa que estaba bloqueado desde 2013 o el decreto para cubrir por concurso de méritos las zonas de difícil cobertura. Aunque no podemos obviar la falta de determinados especialistas en toda España e incluso en el resto de Europa, creo firmemente que solo escuchando a los profesionales, buscando soluciones a través del diálogo y el acuerdo es como podemos revertir esa situación. Y lo estamos consiguiendo. Y vamos a seguir dando pasos, se lo aseguro.
P. El dispositivo sanitario desplegado tras el accidente de tren en Adamuz fue muy relevante. ¿Qué lecciones se han extraído para mejorar la respuesta ante emergencias teniendo en cuenta que varios profesionales sanitarios se quejaron de falta de recursos y que medidas en torno a Sanidad se refiere se han puesto en marcha de cara a futuras tragedias?
R. Creo, honestamente, que los servicios de emergencias de Andalucía demostraron, una vez más, que cuando cada minuto cuenta, la profesionalidad, la coordinación y la entrega salvan vidas. En un escenario catastrófico, que yo siempre defino como caótico, todo el mundo sabía lo que no tenía que hacer. Era un caos organizado. Y eso no se improvisa. Eso es fruto de mucho trabajo previo, de mucha preparación. Andalucía, por suerte, ha ido siempre un paso por delante en materia de emergencias. De hecho, decidimos crear la Agencia de Emergencias de Andalucía con ese objetivo. Adelantarnos. Estar preparados. Porque en una emergencia como la de Adamuz o la del tren de borrascas no se puede improvisar.
En menos de tres minutos se activó todo el operativo de emergencia. Los afectados que llamaron al 1-1-2 no solo fueron atendidos con rapidez, sino que muchos de ellos también recibieron orientación sanitaria directa gracias a la coordinación entre el 1-1-2 y el 061. Los gestores del 112 transfirieron la voz al 061 para que los heridos pudieran recibir consejo médico mientras llegaban los recursos. Creo que los profesionales del sistema sanitario y los profesionales de emergencias de Andalucía dieron un ejemplo de cómo hay que actuar ante una situación así.
Fíjese, en los primeros momentos, llegaron 39 ambulancias en 40 minutos. Una por minuto. Hasta las vías llegaron 90 profesionales sanitarios. En paralelo, el 112 atendió 445 llamadas y peticiones en relación con el siniestro, y en las líneas habilitadas para la información a familiares sobre hospitalizados se ha gestionado hasta 1.258 peticiones.
Andalucía ha demostrado que sabe gestionar en los momentos más difíciles, es leal y lo da todo por el ciudadano. Y, por supuesto, que hemos aprendido, de hecho tras cada intervención analizamos, evaluamos y tomamos nota de qué puede mejorarse. Esa es la base de las emergencias. La anticipación. Y eso, por suerte, en Andalucía, lo tenemos muy claro.
En cuanto a la falta de recursos a la que hace referencia creo que ha habido un intento por parte de determinados partidos, no podemos olvidar que estamos en periodo electoral, de enfangar una situación que fue muy dramática, en la que perdieron la vida 46 personas y que dejó cientos de heridos. Honestamente, creo que los profesionales de emergencias y sanitarios, así como las familias y víctimas del accidente ferroviario de Adamuz deben quedar al margen de la campaña electoral. Merecen respeto.
P. Andalucía ha sido crítica con el retraso en la elección de la sede de la Agencia Estatal de Salud Pública. ¿Qué papel cree que debería tener la comunidad en este organismo? ¿Recurrirán en caso de no ser elegidos?
R. No, no entendimos que el Gobierno de España decidiera posponer al 18 de agosto la elección de la Agencia Estatal de Salud Pública a la que aspira Granada. La salud pública es una cuestión de máxima prioridad y no me parece riguroso ni responsable. Hay mucho trabajo detrás de todas las candidaturas y, en mi opinión, es el reflejo de como se hacen las cosas desde el Gobierno de España. Lamentamos que no se cumplan los plazos dados por el propio Ministerio porque este tipo de retrasos no favorece la confianza en el procedimiento y va en contra de la rigurosidad que se exige.
De hecho, la fecha del fallo fue anunciada en la página web del Ministerio. Además, el proceso se llevó a cabo por vía de urgencia en plena época navideña, lo que supuso un sobreesfuerzo para las administraciones, para luego posponer una decisión que estaba anunciada y publicada. En cualquier caso, confiamos en que este retraso no afecte ni perjudique a la candidatura de Granada, que consideramos la mejor. Porque estamos convencidos de que la capital granadina es el lugar idóneo por su gran potencial y por su amplia trayectoria en Salud Pública. Y a los hechos me remito: Granada cuenta con la experiencia de la Escuela de Salud Pública de Andalucía, con profesionales cualificados y la potente política sanitaria andaluza para albergar este organismo estratégico.
P. ¿En qué punto se encuentran proyectos clave como los nuevos hospitales de Málaga y Cádiz y qué plazos concretos maneja la Junta?
R. Málaga va a dar un gran salto de calidad con el Hospital Virgen de la Esperanza, que ya está construyéndose, la obra ya ha empezado, después de más de 20 años de espera. Y fíjese, que cuando llegamos al Gobierno en 2019 nos encontramos muchos ejemplos de este abandono de infraestructuras que eran ya necesarias hace dos décadas. Es el caso de este hospital de Málaga, que además es la obra sanitaria más importante que se va a acometer en Andalucía en muchísimo tiempo. Va a ser un complejo espectacular por su tamaño, diseño y carácter innovador. Los expertos ya lo definen como una auténtica máquina hospitalaria de precisión y eficiencia. Tiene una inversión global cercana a los 550 millones de euros y contará con 815 habitaciones, 48 quirófanos y 158 salas para especialidades médicas. Va a suponer un antes y un después en la sanidad pública andaluza y española. Y, sobre todo, para los malagueños.
Y en el caso de Cádiz, pues fíjese, años de promesas y al final, una vez más, ha tenido que ser el este Gobierno el que lo haga realidad. Para lograr el acuerdo con la cesión del suelo que tenía que hacer Zona Franca hemos trabajado con responsabilidad, sin estridencias, sin ruido, sin polémicas artificiales. Hemos hecho política útil, de la que transforma, de la que llega a las personas. Y hoy le puedo decir claramente que Cádiz tiene ya garantizado su hospital. Vamos a construir un hospital de 12 plantas y 782 camas, todas en habitaciones individuales y que va a ser un centro sanitario de referencia para las próximas generaciones. Además para aligerar los plazos lo hemos incorporado a la Unidad Aceleradora de Proyectos de la Junta, como ya hicimos con el Hospital de Málaga, de manera que Cádiz va a tener su nuevo hospital en menos tiempo del habitual para un proyecto de esta envergadura.
P. En relación con el Estatuto Marco, ¿cómo está afectando el conflicto a Andalucía y qué posición defiende la Junta?
R. Le confieso que es desolador ver como la ministra está gestionando esta situación. Tenga en cuenta que Andalucía por su tamaño y la población que atiende es la más perjudicada. Desde que comenzaron las huelgas en Andalucía han tenido que suspenderse cada día una media de 50.000 actos sanitarios. Le hablo de 816.000 actos asistenciales con las distintas convocatorias de huelga. Esto ha supuesto un impacto económico de 118 millones de euros. Y esto lo sufren los andaluces.
Son los andaluces los que sufren la incapacidad de la ministra para negociar. Los médicos llevan meses pidiendo que se siente a negociar un Estatuto Marco que refleje la realidad de la profesión y el único movimiento que hemos visto por parte del Ministerio ha sido echar las culpas a las comunidades autónomas. Estoy convencido de que la ministra no tiene interés en encontrar una solución. De hecho, diría que tiene un interés político por no encontrarla porque quien sufre la huelga son las comunidades autónomas.
Y yo, y ya lo he hecho ya en varias ocasiones, le pido que dimita, que deje paso a otra persona que tenga voluntad de encontrar una solución. Pero no sólo se lo estoy pidiendo yo, el Gobierno andaluz, no sólo se lo están pidiendo el resto de comunidades autónomas. Se lo están pidiendo los propios médicos. Y a los médicos, de nuevo trasladarles mi respaldo y el de todo el Gobierno andaluz. Sólo desde el diálogo, con capacidad de escucha y voluntad para negociar se logran los acuerdos, como estamos logrando en Andalucía.
P. Andalucía cerró 2025 con el peor dato nacional de demora quirúrgica, 173 días, casi 200.000 pacientes pendientes de una operación y un 32,2% esperando más de seis meses; además, en consultas externas registra 136 días de demora media, también por encima de la media nacional. Con estos datos, ¿qué explicación da a los pacientes andaluces y qué medidas concretas puede comprometer para revertir esta situación?
R. Somos conscientes de que hay mucho que mejorar, porque siempre hay que mejorar en un sistema sanitario que atiende a más de 8,7 millones de personas. Pero la realidad es que gracias a las medidas que pusimos en marcha en 2024, con ese Plan de Garantías, Andalucía ha mejorado todos los indicadores por encima de la media. Y eso lo recoge el propio Ministerio. Hoy en Andalucía se espera menos y se opera a más personas pese a que siguen entrando pacientes en el sistema. El tiempo medio de espera para ser operado ha descendido. Cuando llegamos a la Junta de Andalucía, el tiempo medio de espera para una intervención quirúrgica eran 214 días. Hoy son 173 días (41 días menos). Fíjese de donde venimos, qué sistema sanitario nos encontramos. Cuando llegamos a la Junta de Andalucía, el número de pacientes que había en las listas de espera oficiales que publica el Ministerio de Sanidad eran 143.887 personas. La realidad es que el PSOE había ocultado al Ministerio 540.833 personas que también esperaban ser operadas.
Y seguimos trabajando para revertir esa situación. Hemos conseguido en dos años mejorar los indicadores en los procesos quirúrgicos muy por encima de la media nacional. El número de pacientes que esperaba ser operado ha descendido casi un 17% (la media nacional descendió un 4,2%) y el tiempo medio de espera para ser operado ha descendido más de un mes (37 días), frente a los 10 días de descenso medio nacional. Los pacientes que esperaban ser operados fuera del plazo de seis meses garantiza han descendido un 14,3% (un 4,2% de media en el conjunto de España). También hemos mejorado en la espera para ser atendido por un especialista. De hecho, Andalucía ya no es la comunidad en la que más se espera para ser atendido por un médico especialista. Ha subido cuatro puestos, por delante de Navarra, Canarias y Aragón. En 2018 el tiempo medio de espera era de 176 días y en diciembre de 2025, el tiempo de espera ha descendido a 136 días (40 días menos).
Algo estaremos haciendo bien cuando la tendencia en Andalucía es positiva, precisamente cuando a nivel nacional se están registrando datos históricos en negativo. Y le digo una cosa, esto lo están consiguiendo los profesionales sanitarios. El esfuerzo que están asumiendo para reducir las listas de espera le aseguro que es enorme y así se lo reconoce este consejero.
FUENTE: Gaceta Médica


