Un caso atendido en el Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla de Madrid describe el primer uso documentado de una estrategia que combina dos antivirales y dos tratamientos dirigidos al huésped frente al síndrome cardiopulmonar por hantavirus
El primer caso en España de síndrome cardiopulmonar por hantavirus causado por el virus Andes (ANDV) ha sido tratado con una combinación inédita de medicamentos en el Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla de Madrid. Así se expone en un caso publicado en la revista Clinical Microbiology and Infection correspondiente a un hombre español de 69 años que fue repatriado tras un brote multinacional de ANDV a bordo de un crucero MV Hondius. Según los autores del trabajo, constituye también el primer uso descrito a nivel mundial de un régimen que combina dos antivirales -favipiravir y ribavirina- y dos tratamientos dirigidos al huésped -baricitinib e icatibant-.
La investigación señala que el caso tiene relevancia clínica y de salud pública por varios motivos. En primer lugar, porque se trata del “primer caso documentado de síndrome cardiopulmonar por hantavirus relacionado con ANDV diagnosticado y tratado en España”. Además, los autores afirman que es “el primer caso publicado a nivel mundial en el que se ha utilizado una estrategia combinada temprana antiviral y dirigida al huésped” para esta enfermedad. También destacan que representa “la primera administración de favipiravir a un paciente con infección por hantavirus”.
La cronología
El origen del caso se remonta al 2 de mayo de 2026, cuando la Organización Mundial de la Salud fue notificada de un brote de enfermedad respiratoria aguda grave en un crucero con destino a Cabo Verde. Posteriormente se confirmó que el agente causante era hantavirus del virus Andes. De los 147 pasajeros, 14 ciudadanos españoles fueron repatriados e ingresados el 10 de mayo en el Gómez Ulla de Madrid. Todos llegaron asintomáticos y sin fiebre.
Durante el cribado protocolizado realizado el 11 de mayo, uno de los pasajeros dio positivo para ARN del virus Andes mediante RT-PCR en sangre y presentó serología positiva para anticuerpos antihantavirus. El paciente fue trasladado a una unidad de aislamiento de alto nivel en la madrugada del 12 de mayo. En ese momento seguía sin presentar síntomas como tos, dolor de cabeza o dificultad respiratoria, aunque la exploración ya mostraba signos precoces de afectación pulmonar.
A su llegada a la unidad especializada, la saturación de oxígeno era del 95% en aire ambiente cuando permanecía sentado, pero descendía al 87% en posición supina. Una ecografía pulmonar realizada a pie de cama reveló líneas B bilaterales compatibles con edema pulmonar no cardiogénico. Las pruebas analíticas mostraron hiponatremia leve, trombocitopenia moderada, linfopenia y elevación de la proteína C reactiva. La función renal y los parámetros de coagulación permanecían dentro de la normalidad.
Tras obtener el consentimiento informado y la autorización para uso compasivo, los médicos iniciaron el tratamiento el mismo día del diagnóstico. El régimen incluyó ribavirina intravenosa, favipiravir por vía oral e icatibant por vía subcutánea. Un día después, ante el deterioro respiratorio y la extensión de las alteraciones pulmonares observadas en la ecografía, fue necesario escalar el soporte respiratorio a oxígeno nasal de alto flujo y añadir baricitinib como terapia inmunomoduladora complementaria.
Según los autores, la evolución posterior fue favorable. Desde el segundo día se observó una mejoría clínica sostenida. La función pulmonar fue recuperándose progresivamente, el recuento de plaquetas aumentó y los niveles de sodio se normalizaron. Además, las radiografías de tórax mostraron una reducción progresiva de los infiltrados pulmonares. El soporte respiratorio pudo reducirse gradualmente hasta retirarse por completo el octavo día.
Durante la hospitalización aparecieron algunos efectos adversos gastrointestinales. El día 5 el paciente desarrolló una diarrea leve atribuida a la ribavirina, por lo que este medicamento fue suspendido. La sintomatología desapareció al día siguiente. Sin embargo, el día 8 reapareció una diarrea más intensa, con nueve deposiciones blandas en menos de 24 horas, situación que motivó la retirada del favipiravir antes de completar el tratamiento previsto de diez días. Los investigadores indican que la mejoría fue rápida tras suspender el fármaco.
Los autores destacan que el diagnóstico se produjo durante una fase todavía asintomáticagracias al protocolo de cribado aplicado a los pasajeros repatriados. Tras la detección precoz, el paciente desarrolló rápidamente hipoxemia y signos compatibles con edema pulmonar. En este contexto, consideran relevante que “la intervención farmacológica al inicio de la afectación pulmonar” coincidiera con “la ausencia de progresión a soporte respiratorio invasivo, incluyendo intubación endotraqueal o ECMO”.
A pesar del desenlace positivo, los investigadores subrayan que las conclusiones deben interpretarse con cautela. Reconocen que se trata de un único caso y que “no se puede establecer la atribución causal de la recuperación al régimen terapéutico en lugar de a la historia natural de la infección por ANDV”. También recuerdan que la identificación precoz del paciente, cuando todavía no presentaba síntomas, pudo haber influido favorablemente en el pronóstico.
Por ello, los autores concluyen que este caso constituye una observación relevante para futuras investigaciones, pero no una prueba definitiva de eficacia: “Este único resultado favorable genera hipótesis y no debe interpretarse como evidencia de eficacia”. No obstante, consideran que el desenlace obtenido “respalda la evaluación prospectiva de combinaciones antivirales e inmunomodulación complementaria dentro de los protocolos internacionales de preparación ante emergencias”, especialmente ante posibles casos importados de síndrome cardiopulmonar por hantavirus en regiones no endémicas como Europa. Y concluyen: “La generación de evidencia significativa requerirá una coordinación activa con las redes endémicas de hantavirus en Chile y Argentina, armonizando las definiciones de caso, la elegibilidad para el uso compasivo y los registros de resultados compartidos”.
FUENTE: ConSalud.es


