Un estudio detecta carencias de gobernanza por parte de estos profesionales, aunque destaca su importancia
La alta tecnología ya forma parte de la asistencia sanitaria. Los dispositivos médicos, las plataformas de salud del paciente y los nuevos sistemas diagnósticos dependen de infraestructuras tecnológicas complejas. Por ello, durante los últimos años el ingeniero clínico ha ganado protagonismo dentro del entorno hospitalario. Más allá de las tareas técnicas, estos profesionales se encargan de la gobernanza tecnológica, del cumplimiento normativo, de la gestión de riesgos y de la planificación estratégica institucional. Indudablemente, su responsabilidad en el ámbito sanitario ha aumentado.
FUENTE: Redacción Médica


