Ribera Povisa alerta sobre los riesgos de los retos virales en redes sociales para los más jóvenes

• La neuropsicóloga del hospital Ribera Povisa Mónica Villar explica las señales de alerta que deben conocer las familias.

Vigo, 29 de julio de 2026 – La neuropsicóloga del hospital Ribera Povisa Mónica Villar alerta de los riesgos que conllevan los retos virales en redes sociales para los jóvenes, especialmente en el período vacacional.

En las vacaciones de verano, los jóvenes ven incrementado su tiempo libre de forma considerable. Este aumento de tiempo libre sumado a la búsqueda de aceptación social, la disminución de la vigilancia adulta y la impulsividad propia de estas edades favorece que cada vez más jóvenes se sumen a retos peligrosos en redes sociales sin ser plenamente conscientes de sus consecuencias.

“El aburrimiento suele ser mal tolerado por el cerebro adolescente ya que se vive como una sensación de vacío o insatisfacción lo que le lleva a una búsqueda de estímulos. Los retos virales ofrecen una estimulación inmediata ya que incluyen adrenalina lo que le convierte en una opción atractiva”, indica la neuropsicóloga Mónica Villar.

Además, al verse alterada la rutina diaria y/o actividades presenciales programadas, los jóvenes concentran su atención en el entorno digital perdiendo, en muchos casos, la noción del tiempo.

La mayoría de los retos en redes sociales tienen un componente creativo y no suponen un riesgo. Sin embargo, hay algunos desafíos peligrosos como los que conllevan consumo de fármacos y sustancias, incitan a dietas extremas o pueden derivar en lesiones físicas.

Los adolescentes de 10 a 16 años, el grupo más vulnerable

Según apunta la neuropsicóloga del hospital Ribera Povisa, “los jóvenes de entre 10 y 16 años son los más vulnerables a caer en este tipo de retos. En esta franja de edad su cerebro todavía no está desarrollado y persigue una recompensa social inmediata que bloquea por completo la percepción del peligro real. Están buscando fama digital y la pueden obtener muy rápidamente con estos retos”.

Son especialmente vulnerables aquellos jóvenes con baja autoestima, miedo al rechazo social y dificultades para socializar, así como los jóvenes con baja tolerancia al aburrimiento, gran impulsividad y búsqueda de sensaciones potentes.

Señales de alerta para las familias

Aunque cada joven actúa de forma distinta, hay una serie de comportamientos generales que deberían alertar a las familias, según indica la neuropsicóloga Mónica Villar:

• Cambios drásticos en el comportamiento: los menores pasan horas encerrados en su habitación, ocultan la pantalla de sus dispositivos, tiene cambios de humor radicales, se queda despierto hasta la madrugada consumiendo o grabando contenido a escondidas.

• Señales físicas: ojos enrojecidos, tos o irritación de garganta (puede indicar la ingesta o inhalación de sustancias nocivas) y lesiones que no tienen explicación lógica (quemaduras, marcas, rasguños…).

• Compras de ingredientes extraños o herramientas, búsquedas en internet del tipo “Cómo hacer…” o “efectos de alguna sustancia”, manipulación en el hogar de medicamentos, artículos de ferretería, electrodomésticos…

• Uso sospechoso de la tecnología: grabación de videos en situaciones de riesgo, perfiles ocultos o cuentas secundarias en redes.

Por qué resultan tan atractivos

“Los retos peligrosos, aprovechando el diseño adictivo de los algoritmos, hackean el sistema de recompensa del cerebro del adolescente que es altamente sensible a la dopamina y que consigue elevar a través del número de likes, de seguidores y en base a los comentarios que reciben sobre el contenido compartido”.

Por otro lado, la neuropsicóloga del hospital Ribera Povisa apunta que en el mundo virtual hay dos aspectos que alteran cómo los jóvenes procesan la gravedad de las acciones y que junto al miedo a la exclusión aumentan la probabilidad de que participen en estos retos. El primero es que perciben la situación como un videojuego o una película (es lo que se conoce como filtro de ficción) y el segundo es que creen que tienen el control y que el accidente sólo ocurre a los demás disminuyendo la percepción de riesgo.

Servicio de Psicología Sanitaria

El hospital Ribera Povisa cuenta con un equipo de expertos en diversas áreas de la psicología y trabaja en estrecha colaboración con otros servicios médicos, especialmente con el equipo de psiquiatría, comprometidos en ofrecer una atención completa y coordinada que mejore la calidad de vida de los pacientes.

El Servicio de Psicología Sanitaria está enfocado en ofrecer apoyo integral a quienes enfrentan dificultades emocionales y conductuales, ajustándose a sus necesidades específicas.

Ana Manterias
Ana Manterias
Colabora en el portal desde el ámbito de la comunicación y el marketing, con una visión estratégica orientada al sector de la sanidad y la salud, las enfermedades y la nutrición. Especializada en relaciones institucionales, coordina la línea editorial de todos los autores con un enfoque riguroso y coherente.

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