La Sociedad Española de Cardiología (SEC) y la Fundación Española del Corazón (FEC), con la colaboración de Novartis, han reunido en el Senado a expertos sanitarios, senadores y representantes institucionales para situar la prevención secundaria entre las prioridades de la agenda sanitaria.
En 2025 las enfermedades cardiovasculares fueron responsables del 25,73% del total de defunciones en España con más de 113.000 fallecimientos y en Europa ocasionan más de 1,59 millones de muertes.
Uno de cada cuatro pacientes que ha tenido un infarto de miocardio experimenta otro en los dos años siguientes y los pacientes con antecedentes de ictus o ataque isquémico transitorio presentan un riesgo acumulado cercano al 13% de tener nuevos eventos en los cinco años posteriores.
La SEC y la FEC llaman a aprovechar el impulso de la Estrategia en Salud Cardiovascular del SNS y del ‘Safe Hearts Plan’ para avanzar en el control de factores de riesgo para reducir la recurrencia de eventos y evitar complicaciones cardiovasculares en pacientes de muy alto riesgo.
Madrid, 22 de septiembre de 2026. – Con motivo del Día Mundial del Corazón -que se celebrará el próximo 29 de septiembre-, la Sociedad Española de Cardiología (SEC) y la Fundación Española del Corazón (FEC) han reclamado este martes la necesidad de reforzar la prevención secundaria cardiovascular para reducir el riesgo de nuevos eventos en las personas que ya han sufrido un infarto, un ictus u otro evento cardiovascular.
Lo han hecho durante una jornada celebrada, con la colaboración de Novartis, en el Senado de España que ha reunido a expertos sanitarios, senadores y representantes institucionales para analizar uno de los principales retos de la salud cardiovascular: qué ocurre con el paciente después de superar un primer evento y cómo mantener controlado su riesgo a largo plazo. Durante la sesión se han realizado mediciones de riesgo cardiovascular a los senadores a través de un dispositivo móvil con el objetivo de poner de relieve la importancia de conocer y controlar los principales factores de riesgo.
Más de 1,59 millones de personas fallecieron en 2023 en Europa por enfermedades cardiovasculares, según los últimos datos disponibles en Eurostat. En España, según el Instituto Nacional de Estadística (INE), se produjeron en 2025 más de 113.000 fallecimientos por esta causa, siendo responsables estas patologías de más del 25% del total de defunciones en el país.
Las enfermedades cardiovasculares plantean un desafío fundamental: proteger a quienes ya han sufrido un primer evento y continúan expuestos a un elevado riesgo cardiovascular. Superar el episodio agudo no significa que el riesgo haya desaparecido. Uno de cada cuatro pacientes que ha tenido un infarto de miocardio experimenta otro en los dos años siguientes, mientras que los pacientes con antecedentes de ictus o ataque isquémico transitorio presentan un riesgo acumulado cercano al 13% de tener nuevos eventos en los cinco años posteriores.
La prevención secundaria busca evitar que el paciente vuelva a sufrir un nuevo evento, actuando de forma sostenida sobre los factores de riesgo modificables que siguen amenazando su salud y manteniendo un tratamiento y seguimiento adecuado.
Tras un primer evento pueden persistir factores como el colesterol LDL elevado, la hipertensión, la diabetes, la obesidad, el tabaquismo, el sedentarismo o una adherencia insuficiente al tratamiento. Estos factores pueden coexistir y potenciarse entre sí, configurando un riesgo cardiovascular residual que requiere una actuación continuada. Por ello, los expertos han destacado que avanzar en prevención secundaria implica consolidar estrategias de seguimiento capaces de mantener el control del riesgo a largo plazo, promover hábitos de vida saludables y favorecer una actuación precoz cuando sea necesario.
“Después de un primer evento cardiovascular, el riesgo de sufrir un nuevo episodio no desaparece, por lo que es fundamental mantener un seguimiento para asegurarnos del adecuado control de los factores de riesgo y actuar de forma precoz cuando sea necesario. La prevención secundaria debe entenderse como un proceso continuo y compartido, en el que el paciente cuente con el apoyo de los profesionales sanitarios y con las herramientas necesarias para cuidar de su salud cardiovascular. Para avanzar, necesitamos mejorar la coordinación asistencial y cerciorarnos de que las medidas de prevención se mantengan y sean efectivas en el tiempo”.— Dr. Andrés Íñiguez, presidente de la Fundación Española del Corazón (FEC) |
De las estrategias a su aplicación en la práctica
El impulso a la prevención secundaria coincide con un momento especialmente relevante para la salud cardiovascular tanto en España como en Europa. Durante la jornada se han analizado las estrategias ya existentes y los pasos necesarios para seguir avanzando en su implementación y conseguir que sus objetivos se traduzcan de manera efectiva en la práctica clínica.
España cuenta desde 2022 con la Estrategia en Salud Cardiovascular del Sistema Nacional de Salud (ESCAV), que establece una hoja de ruta común para mejorar la salud cardiovascular desde un abordaje integral. Entre sus líneas de actuación se encuentran el impulso de la prevención secundaria y la rehabilitación cardiaca, el control de los factores de riesgo y la continuidad asistencial.
El reto pasa ahora por seguir avanzando en la implementación de estas líneas, reforzando la coordinación asistencial y extendiendo las mejores prácticas para favorecer un control sostenido del riesgo cardiovascular en todo el territorio.
“La prevención secundaria requiere una atención coordinada y continuada, por lo que es esencial reforzar la colaboración entre Atención Primaria y Cardiología para garantizar un seguimiento adecuado y actuar de forma precoz. La Estrategia en Salud Cardiovascular del SNS ofrece una hoja de ruta clara que debemos acelerar, especialmente en la implantación de circuitos asistenciales coordinados y en el refuerzo de la prevención. Asimismo, debemos avanzar hacia modelos de atención más homogéneos en todo el territorio, compartiendo buenas prácticas y estableciendo objetivos comunes que permitan reducir desigualdades y garantizar una prevención secundaria de calidad para todos los pacientes, independientemente de la comunidad autónoma en la que vivan”.— Dr. Ignacio Fernández-Lozano, presidente de la Sociedad Española de Cardiología (SEC) |
A este marco nacional se suma el ‘Safe Hearts Plan’, aprobado por la Comisión Europea en diciembre de 2025, que articula sus actuaciones en torno a tres grandes pilares: prevención; detección precoz y cribado; y tratamiento y atención. Además, incorpora medidas transversales orientadas a reducir las desigualdades e impulsar la investigación y la innovación. Entre sus iniciativas figura el desarrollo de un protocolo común de revisiones o health checks cardiovasculares, que abordará tanto la detección de factores de riesgo y enfermedades asociadas como las vías de seguimiento de los pacientes una vez diagnosticados.
Este nuevo marco europeo abre una oportunidad para seguir impulsando las estrategias nacionales, poner en valor las experiencias que ya se están desarrollando, compartir buenas prácticas y avanzar hacia modelos de seguimiento cada vez más coordinados. El objetivo es favorecer que las medidas contempladas en las distintas estrategias se traduzcan en una prevención secundaria efectiva para mejorar la protección de las personas que ya han sufrido un primer evento cardiovascular.
“España y Europa han dado pasos importantes para situar la salud cardiovascular entre sus prioridades. El reto ahora es transformar esas estrategias en avances reales para las personas, especialmente para quienes siguen expuestos a un riesgo elevado tras un primer evento cardiovascular. Para lograrlo, es fundamental reforzar la colaboración entre administraciones, profesionales sanitarios, sociedades científicas, pacientes e industria, y favorecer un acceso ágil y equitativo a la innovación. Desde Novartis queremos seguir contribuyendo a este esfuerzo compartido para mejorar el control del riesgo cardiovascular y los resultados en salud de los pacientes”.— Amaya Echevarría, presidenta de Novartis España |
Sobre la Sociedad Española de Cardiología (SEC) y la Fundación Española del Corazón (FEC)
La Sociedad Española de Cardiología (SEC) y la Fundación Española del Corazón (FEC) constituyen una organización sin ánimo de lucro cuya misión es la de reducir el impacto adverso de las enfermedades cardiovasculares y promover una mejor salud cardiovascular en la población española.
La Sociedad Española de Cardiología (SEC) promueve la excelencia clínica, investigadora y formativa de los profesionales, así como la prevención y el tratamiento de las enfermedades cardiovasculares para mejorar la supervivencia y la calidad de vida de los pacientes cardiacos.
La Fundación Española del Corazón (FEC) fomenta la mejor salud cardiovascular en los pacientes y en la ciudadanía mediante la prevención, educación, información y difusión de hábitos de vida saludables.


