La legislatura se cerrará sin que el Ejecutivo de Pedro Sánchez haya presentado un proyecto de PGE antes del 1 de octubre en ninguno de sus ejercicios y bajo la incertidumbre de si será capaz de aprobar sus primeras cuentas desde 2023
La cuarta entrega de la saga sobre los Presupuestos Generales del Estado (PGE) ha vuelto a superar su fecha de estreno. El Gobierno ha llegado nuevamente a este 1 de octubre sin presentar en el Congreso las cuentas para 2027, después de varios meses de preparación y de búsqueda de los apoyos parlamentarios necesarios para sacarlas adelante. El proceso arrancó formalmente en junio, cuando el Ministerio de Hacienda publicó la orden para elaborar los nuevos Presupuestos y fijó los plazos para que los distintos organismos remitieran sus propuestas.
El camino hacia las nuevas cuentas ha estado marcado por las dificultades para cerrar el marco fiscal y parlamentario. El Congreso tumbó el 14 de julio los objetivos de estabilidad presupuestaria y deuda para 2027-2029, aunque este rechazo no impedía al Ejecutivo presentar los PGE. Tras el verano, PSOE y Sumar retomaron las negociaciones para tratar de alcanzar un acuerdo presupuestario, pero los contactos no han permitido hasta ahora llevar el proyecto de cuentas al Congreso.
El retraso se produce después de que el ministro de Hacienda, Arcadi España, asegurara en el Senado este mismo martes que los Presupuestos se presentarán “este año”. Pese a ello, el artículo 134.3 de la Constitución establece que el Gobierno debe presentar los PGE ante el Congreso al menos tres meses antes de que expire el ejercicio anterior. El Ejecutivo vuelve así a superar ese plazo del 1 de octubre, mientras nuestro país mantiene prorrogadas sus cuentas desde las aprobadas en 2023.
Sanidad en ‘lista de espera’ presupuestaria
La aprobación de unas nuevas cuentas será determinante para buena parte de las iniciativas impulsadas por el Ministerio de Sanidad. Un nuevo marco presupuestario permitiría al departamento dirigido por Mónica García dar continuidad a las políticas en marcha y avanzar en aquellas que requieren financiación específica, especialmente en el refuerzo del Sistema Nacional de Salud, la transformación digital, la prevención y la salud pública.
La última orden de elaboración de los PGE sitúa la sanidad entre los pilares del Estado del bienestar que el Ejecutivo pretende dotar de recursos. Entre los objetivos figuran el refuerzo del SNS, la renovación de infraestructuras y equipamientos, la transformación digital y las estrategias de prevención y salud pública. Estas líneas forman parte de la hoja de ruta del Ejecutivo para mejorar la capacidad asistencial y responder a nuevos desafíos.
Las nuevas cuentas también serán relevantes para dar continuidad a proyectos estratégicos, como el despliegue de la futura Agencia Estatal de Salud Pública (AESP) en Zaragoza, la digitalización sanitaria o las inversiones en innovación e investigación. A ello se suman actuaciones para mejorar la sostenibilidad del gasto farmacéutico y reforzar la preparación ante futuras crisis. La prórroga no paraliza estas políticas, pero mantiene al Ministerio bajo el marco financiero de unas cuentas aprobadas para un escenario anterior.
Asimismo, el Ejecutivo prevé mantener las inversiones en transformación tecnológica, incluido el desarrollo del Data Lake Sanitario, junto a la financiación de los principales programas del INGESA, la salud pública, la sanidad exterior, la seguridad alimentaria, la donación y los trasplantes y el resto de políticas sanitarias dependientes de la Administración General del Estado. La aprobación de los PGE de 2027 permitiría incorporar nuevas prioridades y dotaciones económicas.
¿Financiación para el Estatuto Marco?
La cuestión presupuestaria también cobra relevancia ante la aplicación de las medidas contempladas en el nuevo Estatuto Marco. Las comunidades autónomas han reclamado una respuesta financiera al impacto de las nuevas condiciones laborales y retributivas, cuya aplicación recaerá en buena medida sobre los servicios autonómicos de salud. En este contexto, unas nuevas cuentas podrían concretar recursos para acompañar financieramente las medidas que finalmente se incorporen al texto durante su tramitación.
FUENTE: ConSalud.es


