El cáncer de mama continúa siendo uno de los principales retos sanitarios, sin embargo, el diagnóstico va mucho más allá de la detección; conocer su extensión y comprobar cómo responde a los tratamientos puede cambiar las decisiones clínicas. En este contexto, los avances en diagnóstico por imagen están abriendo camino a una medicina de precisión, capaz de adaptar el abordaje a las características de cada paciente.
La medicina nuclear desempeña un papel fundamental en este cambio ya que, frente a las técnicas de imagen centradas principalmente en criterios anatómicos, permite observar la actividad metabólica de los tejidos e identificar alteraciones que pueden pasar inadvertidas mediante otras exploraciones. Esta información resulta esencial para caracterizar la enfermedad y valorar su evolución. “La oncología de precisión requiere integrar información anatómica, molecular y clínica para comprender la actividad biológica del tumor y su evolución”, explica Isabel Roca, directora de Medicina Nuclear de Atrys.
Por su parte, el PET-TC integra información metabólica y anatómica, ofreciendo una elevada sensibilidad que permite identificar focos de enfermedad, cuantificar la carga tumoral y delimitar su distribución, aspectos todos ellos decisivos para la estadificación y la planificación terapéutica.
Atrys SIMM cuenta con amplia experiencia en medicina nuclear aplicada a la oncología y dispone de gammacámaras híbridas SPECT-TC y dos equipos PET-TC, entre los que ha incorporado en Barcelona un sistema PET-TC digital de campo ampliado, con 30 centímetros de campo de detección y herramientas de análisis de imagen apoyadas por inteligencia artificial. Su mayor cobertura, sensibilidad y resolución mejoran la caracterización de lesiones pequeñas en la estadificación inicial, la valoración de la respuesta terapéutica y la detección de recidivas.
“Este sistema refuerza nuestra capacidad para definir la extensión tumoral y valorar la respuesta al tratamiento, aportando información clave para las decisiones clínicas; además, permite realizar exploraciones hasta un 50 % más rápidas y reducir hasta un 50 % la dosis de radiación administrada”, añade Roca.
La precisión no termina en el diagnóstico, sino que se extiende también al quirófano: la biopsia selectiva del ganglio centinela permite valorar la afectación linfática con menor morbilidad, mientras que la técnica ROLL facilita la localización de lesiones no palpables y contribuye a preservar al máximo el tejido mamario sano. Toda esta información se integra con los hallazgos clínicos, anatomopatológicos y radiológicos, donde la experiencia de Atrys SIMM y la participación de sus especialistas en comités multidisciplinares permiten fundamentar el abordaje diagnóstico y terapéutico. Conocimiento, tecnología y trabajo multidisciplinar convergen así en una atención más precisa y personalizada.
FUENTE: La Vanguardia


