La prematuridad extrema no determina el futuro, pero el desarrollo cognitivo infantil sí

Las personas nacidas muy prematuramente o con un peso muy bajo al nacer presentan un riesgo aumentado de dificultades económicas y sociales durante la edad adulta. Sin embargo, una proporción importante alcanza un funcionamiento positivo en diferentes ámbitos de la vida. Un estudio longitudinal publicado en JAMA Pediatrics identifica tres perfiles de funcionamiento a los 34 años y señala el desarrollo cognitivo durante la infancia como uno de los factores asociados con una evolución más favorable.

La investigación se basa en una cohorte longitudinal que siguió desde el nacimiento hasta la edad adulta a personas nacidas entre enero de 1985 y marzo de 1986 en una región geográficamente definida de Baviera, Alemania. Se incluyeron participantes nacidos muy prematuramente, definidos como aquellos con menos de 32 semanas de gestación, o con un peso al nacer inferior a 1.500 gramos, junto con participantes nacidos a término.

El objetivo fue analizar la heterogeneidad del funcionamiento positivo en la edad adulta y determinar si las características observadas durante la infancia podían ayudar a explicar las diferencias individuales en la adaptación posterior.

Tres perfiles reflejan diferentes trayectorias en la vida adulta

De los 715 adultos inicialmente elegibles, se evaluó a 416 a los 34 años, incluidos 214 nacidos muy prematuramente o con muy bajo peso al nacer. La evaluación consideró tres grandes dimensiones del funcionamiento adulto: evitación de riesgos, riqueza y relaciones sociales con progenitores, parejas e iguales.

El análisis permitió identificar tres perfiles diferenciados. El primero correspondió a un funcionamiento óptimo y comprendió 261 participantes, el 63 % de la cohorte. En este grupo se observaron resultados favorables de manera transversal en los diferentes dominios evaluados. Entre los participantes nacidos muy prematuramente o con muy bajo peso, 119, el 56 %, pertenecían a este perfil.

Un segundo grupo, formado por 106 participantes, el 26 % del total, presentó un funcionamiento moderado. Su principal dificultad se concentraba en las relaciones de pareja, mientras que el resto de los ámbitos mostraba un desempeño relativamente más favorable.

El tercer perfil, integrado por 49 participantes, el 12 %, se caracterizó por un bajo funcionamiento económico y social. En este grupo se registraron los resultados menos favorables en las relaciones de riqueza, pareja e interacción con los iguales. Entre los participantes nacidos muy prematuramente o con muy bajo peso, este perfil representó el 18 %.

La satisfacción vital refleja las diferencias funcionales

Las diferencias entre los perfiles objetivos de funcionamiento se relacionaron con la percepción subjetiva de bienestar. Los adultos clasificados en el grupo de funcionamiento óptimo presentaron puntuaciones de satisfacción vital significativamente superiores a las de aquellos con bajo funcionamiento económico y social.

La diferencia media entre ambos grupos fue de 7,71 puntos en la escala de satisfacción con la vida, con un intervalo de confianza del 95 % entre 5,17 y 10,24 y un tamaño del efecto elevado, con una d de Cohen de 1,46.

Estos resultados sugieren que las dificultades económicas y sociales observadas objetivamente durante la edad adulta no constituyen únicamente diferencias funcionales externas, sino que también pueden tener una repercusión significativa sobre la percepción individual de bienestar y satisfacción con la propia vida.

El cociente intelectual infantil emerge como factor modificable

Uno de los hallazgos más relevantes fue la asociación entre el funcionamiento cognitivo durante la infancia y la adaptación en la edad adulta. Después de ajustar por diferentes factores infantiles y realizar las correcciones estadísticas correspondientes, cada incremento de una desviación estándar en el cociente intelectual a los 8 años se asoció con una reducción sustancial de la probabilidad de pertenecer al grupo de bajo funcionamiento económico y social frente al grupo de funcionamiento óptimo.

La odds ratio fue de 0,21, con un intervalo de confianza del 95 % entre 0,13 y 0,34. Esta asociación apunta a que las capacidades cognitivas desarrolladas durante la infancia podrían desempeñar un papel relevante en las trayectorias vitales posteriores de las personas nacidas muy prematuramente o con muy bajo peso.

El entorno infantil también forma parte de la trayectoria

El estudio adoptó un marco bioecológico para analizar factores relacionados con la persona, los procesos familiares y sociales y el contexto socioeconómico. Además del cociente intelectual y el control con esfuerzo a los 8 años, se evaluaron aspectos como las prácticas de crianza, la calidad de las relaciones con los iguales, el nivel socioeconómico familiar, el clima familiar y la relación entre los progenitores.

Aunque el cociente intelectual fue el factor infantil que mostró una asociación más consistente con los perfiles de funcionamiento, la evaluación conjunta de estas variables refuerza la importancia de considerar el desarrollo infantil como un proceso multidimensional. La prematuridad extrema puede aumentar la vulnerabilidad, pero no determina de forma inevitable la evolución individual.

Desde una perspectiva clínica, los resultados respaldan la necesidad de realizar un seguimiento prolongado de los niños nacidos muy prematuramente o con muy bajo peso, incorporando no solo parámetros neurológicos y académicos, sino también aspectos cognitivos, sociales y familiares. La identificación precoz de dificultades cognitivas podría permitir intervenciones educativas y neuropsicológicas dirigidas a mejorar las capacidades funcionales antes de la transición a la vida adulta.

En conjunto, el estudio muestra que aproximadamente la mitad de los adultos nacidos muy prematuramente o con muy bajo peso alcanza un funcionamiento óptimo en múltiples dominios. Los resultados sugieren que reforzar el desarrollo cognitivo durante la infancia podría constituir una vía potencialmente modificable para mejorar la adaptación social, económica y subjetiva a largo plazo.

Los conflictos de intereses de los autores pueden consultarse en el texto original.

 

 

 

FUENTE: Univadis

Ana Manterias
Ana Manterias
Colabora en el portal desde el ámbito de la comunicación y el marketing, con una visión estratégica orientada al sector de la sanidad y la salud, las enfermedades y la nutrición. Especializada en relaciones institucionales, coordina la línea editorial de todos los autores con un enfoque riguroso y coherente.

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