María José Sastre Perea, presidenta del Colegio Oficial de Enfermeras y Enfermeros de las Islas Baleares (COIBA), valora la reciente decisión del Parlament de permitir a las enfermeras de la comunidad autónoma acceder a puestos de dirección
Neus Salas ha ganado la batalla. La enfermera balear, que dirigía la Zona Básica de Salud del Centro de Salud de Sa Torre, en Manacor, lo podrá seguir haciendo después de que el Parlament de Baleares haya aprobado un cambio en la Ley de Capitalidad autonómica que busca precisamente impedir decisiones como la que tomó en abril el Tribunal Superior de Justicia de Baleares, que dictó una sentencia por la cual revocaba su nombramiento. La profesión celebra esta modificación para cerrar definitivamente posibles reinterpretaciones.
Y es que, aunque las enfermeras baleares están capacitadas para ocupar puestos de dirección desde hace quince años, la reinterpetación de la normativa estatal permitía a los sindicatos médicos reclamar que estos cargos quedasen reservados para profesionales del subgrupo A1. La modificación los abre así al subgrupo A2 y equipara las retribuciones entre profesionales.
“En el año 2011 se publicó una instrucción que decía que las convocatorias estaban abiertas para médicos y enfermeras. En 2019 fue la primera vez que una enfermera ocupaba ese cargo, y el Sindicato Médico de Baleares puso un recurso al Servicio de Salud haciendo una interpretación muy restrictiva de la LOPS (Ley de Ordenación de las Profesiones Sanitarias) que perdieron en primera instancia, porque desde el Colegio nos personamos. Sin embargo, el recurso de este mes de abril les dio la razón”, explica a ConSalud.es María José Sastre Perea, presidenta del Colegio Oficial de Enfermeras y Enfermeros de las Islas Baleares (COIBA).
La LOPS, recuerda la enfermera, es una ley estatal muy antigua, que data del año 2003 y actualmente están proceso de actualización. Pero es que, además, el Sindicato Médico de Baleares hacía referencia a un artículo concreto de un decreto autonómico del 2006 en el que figuraban los médicos como únicos directores de zona, y que era la base de la sentencia favorable para ellos. El Colegio de Enfermeras pidió que se reformara dicho artículo para adaptarlo a la “realidad” del sistema actual, y finalmente el Parlament lo ha aprobado.
Las enmiendas al artículo del decreto, realizadas a través de la citada Ley de Capitalidad, fueron impulsadas por el PP Balears, y contaron con el respaldo del PSIB-PSOE, MÉS per Mallorca y Unidas Podemos. El texto contempla también figuras de coordinación entre Medicina, Enfermería y Admisión y Atención a la Ciudadanía para organizar el funcionamiento de los centros, así como la también mencionada igualdad de retribuciones. Hasta ahora, la retribución de la dirección de zona no dependía de la responsabilidad, sino de la categoría.
“Lo que necesitamos son buenos gestores, y el gestor tiene que ser el que está mejor formado, independientemente de su categoría profesional o grado universitario”, defiende Sastre Perea. La nueva legislación permite así, además de seguir ejerciendo como directoras a las que ya lo son (además de Neus Salas, hay otro enfermero que dirige un centro de salud en Baleares), presentarse al puesto al resto, “siempre que cumplamos con las competencias y requisitos”.
Apoyo médico
Uno de esos requisitos es contar con el apoyo del resto del equipo del centro de salud. Y esto, asegura la presidenta del Colegio, lo tenía Neus Salas de sobra. “Como estos puestos habitualmente no los ocupamos las enfermeras, parece que tenemos que demostrar muchísimo más que el resto de los profesionales sanitarios, y siempre hay una presión añadida, de tener que hacerlo mejor que los demás. Pero Neus ha tenido el apoyo de todo su centro, incluidos los médicos. Además, ha hecho una gestión excelente, desarrollando muchísimos proyectos y demostrando capacidad de liderazgo”, afirma Sastre Perea.
La enfermera defiende la capacidad de su profesión para ocupar estos puestos gracias a su liderazgo de todos los procesos comunitarios “más allá del paciente y de la parte clínica”. “Conocemos el entorno, los domicilios de las personas, la comunidad, las escuelas, los centros de mayores, los centros de día… tenemos una visión global de lo que está pasando, una mirada más holística. Además, muchas enfermeras están formadas en gestión”, subraya.
Lo que ocurre en Baleares no es una excepción. En Cataluña, apunta Sastre Perea, hay hasta dieciséis directoras de zona que son enfermeras, y el País Vasco también destaca en este aspecto. La presidenta del Colegio desea que lo que acaba de ocurrir en su comunidad autónoma sirva de ejemplo para otras que están más atrasadas, y, sobre todo, que se produzca la esperada reforma de la LOPS para que esto sea una realidad en toda España.
FUENTE: ConSalud.es


