Presidentes de nueve compañías farmacéuticas han realizado un llamamiento a la Unión Europea y a los Estados miembros para que impulsen la inversión en el sector
Los fabricantes de medicamentos europeos están pidiendo un mayor gasto público en medicamentos, ensayos más rápidos y protección de la propiedad intelectual, al tiempo que advierten de que la industria farmacéutica del continente corre el riesgo de perder terreno frente a Estados Unidos y China.
Los gobiernos europeos, con problemas de liquidez, llevan tiempo bajo la presión de grupos de presión y empresas farmacéuticas para que reconsideren cómo atraen, fomentan, valoran y financian los medicamentos innovadores, con el fin de evitar quedarse atrás en un mundo cada vez más competitivo.
Presidentes de nueve compañías farmacéuticas, entre ellas AstraZeneca, GSK, Novo, Novartis, Roche y Sanofi, han realizado un llamamiento a la Unión Europea y a los Estados miembros para que impulsen la inversión en el sector. Los otros firmantes han sido los presidentes de Boehringer Ingelheim, Chiesi e Ipsen. “Las alarmas de Europa están sonando”, han afirmado en una carta abierta recogida por Reuters. “Sin medidas urgentes, sectores estratégicos como el farmacéutico se enfrentan a una ‘lenta agonía’ de declive”, lee la carta. “Los gobiernos europeos deben crear las condiciones necesarias para atraer inversiones en medicamentos de última generación antes de que sea demasiado tarde.”
En este contexto, los presidentes señalan que alrededor del 40% de las nuevas terapias nunca llegan a los pacientes europeos, y añaden que la participación del bloque en la investigación y el desarrollo mundial de fármacos ha caído del 43% en 1990 al 31%. Su participación en los ensayos clínicos comerciales se ha reducido a la mitad, hasta el 9%, en la última década.
Las advertencias de las farmacéuticas son la señal más reciente de la frustración en los consejos de administración por los sistemas y políticas europeos, que avanzan más lentamente que en Estados Unidos y China, países que atraen miles de millones de dólares más en inversiones farmacéuticas. Y es que, mientras que Europa gasta alrededor del 1% de su PIB en productos farmacéuticos, Estados Unidos gasta el 2% y China, el 1,8%.
Ron Lanton, abogado especializado en derecho sanitario ha defendido que, si bien Europa aún posee “extraordinarias capacidades científicas”, las empresas están planificando cada vez más teniendo en cuenta las políticas estadounidenses, mucho más agresivas, que ya las han obligado a replantearse las inversiones, los lanzamientos y los precios .
“El problema de la competitividad farmacéutica en Europa no se limita a la financiación de la I+D. Las empresas analizan todo el proceso, desde los ensayos clínicos hasta el reembolso y el acceso de los pacientes, a la hora de decidir dónde invertir su capital”, ha concluido el experto.
FUENTE: Salud35


