Detectar la diabetes antes de los síntomas, garantizar el acceso a los nuevos tratamientos y reforzar la educación terapéutica, grandes retos pendientes en España

  • Melilla se convierte en el epicentro nacional de la lucha frente a la diabetes con unas jornadas que acercan la ciencia, la prevención y la educación terapéutica en diabetes a la población

  • La Sociedad Española de Diabetes (SED) y su Fundación reclaman reforzar la detección precoz, la prevención y la educación terapéutica para que los avances científicos se traduzcan en mejores resultados

  • Desde la Federación Española de Diabetes (FEDE) exigen equidad en el acceso a tratamientos, tecnología y educación terapéutica para que el lugar de residencia no condicione la atención a las personas con diabetes

  • Alrededor de cinco millones de personas viven con diabetes en España, una enfermedad cuyo impacto podría reducirse mediante una intervención más temprana y una atención integral y equitativa

Melilla, 5 de noviembre de 2026.- La posibilidad de identificar la diabetes tipo 1 antes de su manifestación clínica, los beneficios y retos de las nuevas terapias y las desigualdades territoriales en el acceso a tratamientos y tecnologías marcan los principales desafíos en España. Así lo destacan tanto los profesionales sanitarios que trabajan en este ámbito como las personas que sufren la enfermedad.

Sobre estos aspectos cruciales se asientan unas jornadas divulgativas que, por su trascendencia, contenido y ubicación geográfica, suponen un hito en España. La Sociedad Española de Diabetes (SED) y su Fundación (FSED), junto con la Federación Española de Diabetes (FEDE) y con la colaboración de la Asociación de Personas con Diabetes de Melilla (ADIMEL), centralizan en la ciudad autónoma de Melilla las principales actividades que tradicionalmente llevan a cabo anualmente en nuestro país con motivo de la celebración del Día Mundial de la Diabetes(DMD), el 14 de noviembre.

Avances y desafíos

Alrededor de cinco millones de personas viven con diabetes en España, según cifras de la Federación Internacional de Diabetes (IDF, por sus siglas en inglés). La magnitud de este problema sanitario exige avanzar en distintos frentes: desde la identificación temprana de la enfermedad hasta el acceso a los tratamientos más adecuados, pasando por la educación terapéutica y la prevención de las complicaciones. El reto ya no consiste únicamente en disponer de más herramientas, sino en conseguir que se utilicen de forma eficaz y lleguen a quienes más pueden beneficiarse de ellas.

Con motivo del DMD 2026, la SED y su Fundación ponen el foco en la necesidad de transformar el conocimiento científico en mejoras reales de la práctica clínica, reforzando la prevención, el diagnóstico precoz y la calidad de la atención.

Diabetes tipo 1: actuar antes de los síntomas

Uno de los cambios más relevantes en el horizonte clínico es la posibilidad de identificar la diabetes tipo 1 (DT1) en fases presintomáticas, mediante la detección de autoanticuerpos y el seguimiento de las personas en riesgo. Esta aproximación abre la puerta a intervenir antes de que aparezcan las manifestaciones clínicas, aunque todavía quedan cuestiones por resolver para trasladarla a la práctica asistencial de forma generalizada.

“El desafío es mejorar las estrategias de detección y desarrollar tratamientos eficaces y seguros capaces de prevenir o retrasar la aparición de la enfermedad”, señala Antonio Pérez Pérez, expresidente de la Fundación SED. La identificación temprana podría reducir los diagnósticos que debutan con cetoacidosis, facilitar la preparación de las personas afectadas y sus familias y permitir un seguimiento clínico adecuado antes de que aparezcan los síntomas.

Precisamente, el balance entre las ventajas y las limitaciones del cribado de la diabetes tipo 1 será uno de los asuntos que se analizarán en las actividades organizadas en Melilla con motivo del Día Mundial de la Diabetes.

Nuevas terapias: más allá del control de la glucosa

La innovación está modificando también el tratamiento de las personas que ya tienen diabetes:

  • En la tipo 1, la monitorización continua de glucosa y los sistemas automatizados de administración de insulina han mejorado el control glucémico y reducido las hipoglucemias, además de aliviar parte de la carga que supone gestionar la enfermedad a diario.
  • En la diabetes tipo 2 (DT2), los agonistas del receptor de GLP-1 y los inhibidores de SGLT2 han ampliado las opciones terapéuticas, con beneficios que van más allá del control de la glucosa e incluyen la reducción del peso y la protección cardiovascular y renal en los pacientes indicados. Asimismo, los avances en el tratamiento de la obesidad abren nuevas posibilidades para mejorar la evolución de la diabetes tipo 2 y lograr su remisión en determinados pacientes.

Sin embargo, la innovación no garantiza por sí sola una mejora generalizada de los resultados. Persisten desigualdades territoriales, barreras de financiación y dificultades de acceso, junto con necesidades de formación tanto de los profesionales sanitarios como de las personas con diabetes.

“Los avances terapéuticos y tecnológicos solo producirán el beneficio que prometen si llegan de forma homogénea a todas las personas con diabetes del país“, advierte Dídac Mauricio, presidente de la SED. A su juicio, “es necesario reforzar también la investigación, cuya finalidad última debe ser mejorar la calidad y la esperanza de vida de las personas con diabetes”.

Antonio Pérez Pérez coincide en que el principal desafío consiste en reducir la distancia entre lo que la evidencia científica permite hacer y lo que finalmente se aplica en la práctica clínica. “Esto requiere identificar a los pacientes que más pueden beneficiarse de cada tratamiento, garantizar un seguimiento adecuado y avanzar hacia un modelo asistencial integrado, personalizado y equitativo”, afirma.

Educación terapéutica, una intervención imprescindible

Disponer de tratamientos y tecnologías eficaces no es suficiente si las personas no cuentan con la formación necesaria para utilizarlos adecuadamente. La educación terapéutica constituye una parte esencial del tratamiento de la diabetes, porque permite adquirir conocimientos y habilidades para tomar decisiones informadas, adaptar las pautas de tratamiento a la vida cotidiana y prevenir descompensaciones y complicaciones.

“Un sensor o un sistema híbrido solo despliegan todo su potencial si la persona que los lleva recibe una formación adecuada”, subraya Dídac Mauricio. El presidente de la SED destaca especialmente el papel de la enfermería experta en diabetes y la necesidad de garantizar una educación terapéutica estructurada y continuada.

A pesar de su importancia, la disponibilidad de estos programas sigue siendo desigual y depende en gran medida de los recursos y de la organización de cada centro sanitario. Su insuficiente integración en la atención habitual puede limitar los beneficios de los tratamientos, dificultar el autocuidado y aumentar la carga emocional asociada a la enfermedad.

Desde la perspectiva de las personas con diabetes, Juantxo Remón, presidente de FEDE, considera que esta es una de las principales asignaturas pendientes del sistema sanitario. “La educación terapéutica en diabetes de calidad debe estar garantizada en todas las comunidades autónomas, junto con un acceso equitativo a los tratamientos, las tecnologías y los equipos especializados”, señala.

Entre las reivindicaciones concretas de FEDE figura ampliar la financiación de los sistemas de monitorización continua de glucosa a las personas con diabetes tipo 2 tratadas con insulina basal en todas las comunidades autónomas. “La medida permitiría reducir diferencias territoriales en el acceso a una herramienta que puede facilitar el seguimiento y el control de la enfermedad”, opina el máximo responsable de la Federación.

Prevenir la DT2 exige actuar sobre la obesidad

La prevención constituye otro de los grandes desafíos. El aumento de la obesidad, estrechamente relacionada con el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2, obliga a superar un enfoque que atribuya exclusivamente a las decisiones individuales la responsabilidad de prevenir la enfermedad.

“No podremos frenar el aumento de la diabetes tipo 2 sin abordar la obesidad, uno de sus principales factores de riesgo”, sostiene el Dr. Pérez, quien considera prioritario “impulsar políticas de salud pública que favorezcan entornos saludables desde la infancia, junto con programas estructurados de prevención y tratamiento de la obesidad y de identificación de las personas con mayor riesgo de desarrollar diabetes”.

La detección de las situaciones de riesgo y la intervención temprana pueden ayudar a prevenir o retrasar la aparición de la enfermedad y sus complicaciones. Para ello, es necesario facilitar que la población adopte y mantenga hábitos saludables, mejorar el acceso a los recursos preventivos y garantizar una atención continuada a las personas con obesidad.

La dimensión de este reto queda reflejada en la campaña internacional del Día Mundial de la Diabetes 2026-2027: 635 millones de adultos presentan un alto riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 en todo el mundo y hasta el 50 % de las personas con esta enfermedad ya presentan complicaciones en el momento del diagnóstico. Estas cifras subrayan la importancia de actuar antes de que la enfermedad avance y de mejorar la identificación de los casos que todavía pasan inadvertidos.

Equidad y atención integral, objetivos pendientes

Las diferencias en el acceso a los recursos sanitarios constituyen una preocupación compartida por la comunidad científica y las organizaciones de pacientes. El lugar de residencia puede condicionar la disponibilidad de determinadas tecnologías, el acceso a la educación terapéutica y el seguimiento por equipos especializados.

“El código postal sigue condicionando el acceso a la tecnología“, advierte Juantxo Remón, que reclama una cartera de servicios equitativa en todo el territorio. Para FEDE, la atención a la diabetes debe contemplar, además de los tratamientos, el impacto emocional de una enfermedad crónica que exige tomar decisiones y mantener controles de forma permanente.

Las necesidades son especialmente relevantes durante la infancia y la adolescencia, etapas en las que la formación, el acompañamiento emocional y el apoyo en el entorno escolar pueden marcar una diferencia. Estas etapas de la vida presentan tres grandes desafíos para las familias con diabetes: la falta de apoyo educativo y psicológico tras el diagnóstico, la escasez de enfermería escolar especializada (que genera inseguridad y condiciona la vida laboral de los padres) y las dificultades de integración durante la adolescencia, cuando el estigma y la presión social pueden afectar a la adherencia al tratamiento y a la autonomía de los menores. La presencia de profesionales de enfermería con formación específica en diabetes en los centros educativos y la colaboración con las asociaciones de pacientes son algunas de las medidas que FEDE considera prioritarias.

Mercedes Cohen, presidenta de la Asociación de Personas con Diabetes de Melilla (ADIMEL), destaca también la importancia de reforzar los recursos asistenciales en esta ciudad, donde los datos publicados por INGESA sitúan la prevalencia registrada de diabetes en torno al doble de la media nacional. “Esta situación hace especialmente necesario mejorar la prevención, la detección precoz y el acceso a la atención especializada”, manifiesta.

Cohen valora positivamente la implantación de la figura de la enfermera escolar en Melilla, aunque considera necesario “consolidarla y garantizar su continuidad”. Al mismo tiempo, reclama “reforzar los recursos humanos y reducir las listas de espera para que las personas con diabetes dispongan de un seguimiento adecuado”.

La presidenta de ADIMEL recuerda, además, que la atención integral debe incluir el apoyo psicológico. “El diagnóstico, especialmente cuando se produce durante la infancia, puede generar incertidumbre y una importante carga emocional tanto para los menores como para sus familias”. Por ello, defiende que “el acompañamiento psicológico forme parte de la atención desde el diagnóstico y a lo largo de las distintas etapas de la enfermedad”.

En este sentido, el presidente de FEDE apunta que “las personas con diabetes tomamos una media de 180 decisiones al día relacionadas con nuestra salud”. Esto evidencia el desgaste emocional de convivir con una enfermedad crónica que no te da tregua en el día a día: “la salud mental de las personas con diabetes todavía no ocupa el lugar que le corresponde en la atención sanitaria”.

A esta carga mental se suma una carga física que con frecuencia permanece invisible: los pinchazos, el cambio de sensores y dispositivos o la gestión de las hipoglucemias, que en muchos casos se producen durante la noche y alteran el descanso. Junto a ello, apostilla Juantxo Remón, “hay que añadirle, en algunos casos, el peso del estigma o los prejuicios aún asociados a la enfermedad”. Con todo ello, resume, “las personas con diabetes esperamos simplemente reconocimiento y apoyo, empatía sin paternalismos y capacidad de escucharnos sin prejuicios”.

Melilla, sede española de las actividades del DMD’26

La SED y su Fundación, en colaboración con FEDE y con la participación de ADIMEL, celebrarán los días 6 y 7 de noviembre las actividades del Día Mundial de la Diabetes 2026 en el Hospital del Rey de Melilla. “Nuestra misión no se limita a los grandes centros: está donde están los profesionales y las personas que conviven con la diabetes, en todos los rincones del país”, afirma Dídac Mauricio, presidente de la SED.

Para Melilla, según expone la presidenta de ADIMEL, “acoger estas jornadas supone una oportunidad de gran valor, no solo para dar visibilidad a una enfermedad que afecta a una parte importante de nuestra población, sino también para proyectar la imagen de nuestra ciudad como una sede capaz de acoger iniciativas de ámbito nacional, generar espacios de encuentro y contribuir a los grandes debates sociales y sanitarios”.

El programa combina actualización científica, prevención, educación terapéutica y divulgación, con sesiones dirigidas a profesionales sanitarios, personas con diabetes, jóvenes y familias. El viernes tendrá lugar la sesión sobre “Experiencias en diabetes”, moderada por Antonio Pérez Pérez y Juantxo Remón, con la participación de personas con diabetes vinculadas a distintos ámbitos profesionales y deportivos. El sábado, la jornada científica incluirá una conferencia sobre los hitos en el manejo de la diabetes, a cargo de Francisco Javier Ampudia Blasco; un debate sobre las ventajas y limitaciones del despistaje de la diabetes tipo 1, con Patricia Enes Romero y Marta Hernández García; una sesión sobre dieta mediterránea y salud, impartida por Javier Delgado Lista, y una intervención sobre el papel de la enfermería en la acreditación de la educación terapéutica en diabetes, a cargo de Pilar Peláez Alba. La conferencia de clausura, dedicada a la prevención de la diabetes tipo 2, será impartida por Gemma Rojo Martínez.

De forma paralela, la Sala de Jóvenes y Familias acogerá sesiones sobre la diabetes en el entorno escolar, la transición de la escuela al instituto y situaciones cotidianas como los viajes o el ocio nocturno. La jornada concluirá con un acto de reconocimiento a las personas que llevan más de 50 años conviviendo con la diabetes.

Para ADIMEL, tal y como resalta su presidenta, “estas actividades representan dos aspectos fundamentales de nuestro trabajo: acompañar a las nuevas generaciones para que puedan convivir con la diabetes con seguridad y autonomía, y reconocer la trayectoria de aquellas personas que llevan décadas afrontando la enfermedad con esfuerzo, constancia y capacidad de adaptación”.

El Día Mundial de la Diabetes se celebra cada 14 de noviembre, coincidiendo con el aniversario del nacimiento de Sir Frederick Banting, uno de los descubridores de la insulina. La campaña internacional de 2026 y 2027, bajo el lema “Acción temprana contra la diabetes”, pone el acento en el diagnóstico precoz y la reducción del riesgo. El mensaje conecta con uno de los principales retos señalados por la SED y su Fundación: actuar antes, mejorar la atención y garantizar que los avances científicos se traduzcan en mejores resultados de salud.

Sobre SED/FSED

La Sociedad Española de Diabetes cuenta con más de 3.000 socios, entre endocrinólogos, enfermeras educadoras, médicos de Atención Primaria e internistas y otros profesionales relacionados con la investigación o la asistencia de la diabetes, tanto españoles como procedentes del ámbito europeo, latinoamericano o internacional. Lleva más de 70 años desarrollando un trabajo que ha permitido forjarse una posición de prestigio e influencia, además de evolucionar en su estructura y organización Todo ello permite alcanzar los objetivos que la impulsan: la formación, la investigación y la atención sanitaria de la diabetes.

Sobre FEDE

FEDE es la federación española de pacientes que cuenta con el mayor número de asociados en toda España. Es el órgano representativo del colectivo de personas con diabetes, para lo que cuenta con un total de 18 federaciones autonómicas y 123 asociaciones locales de personas con diabetes, distribuidas por todo el territorio nacional. Entre sus principales objetivos se encuentran defender los derechos de estas personas; contribuir al apoyo moral, físico y educativo del colectivo; fomentar y apoyar la educación terapéutica en diabetes; promover la mejora de la asistencia sanitaria; prevenir, intervenir y detectar precozmente la diabetes, e impulsar y desarrollar el interés y el desarrollo de la investigación. Para más información: http://www.fedesp.es
Ruth Canal
Ruth Canal
Vinculada al mundo de la salud y la investigación,mantiene un seguimiento constante de la información sanitaria y biomédica. Ha participado en proyectos formativos relacionados con comunicación científica.

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