Menopausia: menos de un 3% de mujeres recibe terapia para paliar sus síntomas

Más del 80% de mujeres alude a una importante reducción de su calidad de vida. El dato evidencia una necesidad urgente de estrategias eficaces, especializadas y multidisciplinares.

Hasta un 80% de mujeres percibe que la menopausia ha afectado negativamente su calidad de vida y productividad, tanto laboral como personalmente, dato que pone de manifiesto la necesidad urgente de estrategias eficaces de atención sanitaria especializadas y adaptadas a cada caso particular, según los primeros resultados del Observatorio de la Menopausia, un proyecto pionero impulsado por la Fundación de Investigación HM Hospitales centrado en mejorar la atención médica y proporcionar herramientas específicas que permitan abordar adecuadamente los desafíos asociados a esta etapa vital.

La menopausia, que habitualmente se presenta entre los 45 y los 55 años, implica una serie de cambios hormonales significativos que influyen en diversos aspectos físicos, psicológicos y sociales de la mujer. Según los profesionales, y puesto que se trata de una etapa que todavía está banalizada e incluso estigmatizada, tanto entre la población como entre los profesionales sanitarios, necesita de estrategias eficaces de atención sanitaria especializadas y adaptadas a cada caso particular.

“Claramente está infravalorada e infratratada. No llega ni a un 3% de las mujeres en edad de menopausia que reciben tratamiento para paliar sus síntomas”, sostiene Miguel Ángel Rodríguez Zambrano,  jefe del Servicio de Obstetricia y Ginecología del Hospital Universitario HM Puerta del Sur, en Madrid.  “Apenas existen unidades específicas de menopausia en los hospitales y centros de atención primaria de la Seguridad Social. Esto conlleva además que nuestros médicos residentes no tengan formación al respecto con lo que la situación se hace aún más grave. La mujer en este periodo se encuentra actualmente muy desatendida por el sistema sanitario”. 

Por ello, considera que el Observatorio de la Menopausia “tiene un papel crucial en proporcionar datos concretos para definir políticas y tratamientos efectivos que puedan mejorar sustancialmente la calidad de vida de las mujeres en esta etapa”.

El experto señala que actualmente existen marcadores y medios para valorar qué mujeres podrían presentar una menopausia ‘más grave’; con mayor sintomatología. Según el ginecólogo, son de sobra conocidas todas las consecuencias negativas cuando aparece la menopausia precozmente o cuando se asocia a diferentes patologías, antecedentes familiares o tratamientos.

Subraya que se dispone además de test de gravedad de sintomatología y aplicaciones muy útiles de severidad de síntomas como la creada por la Asociación Española para el Estudio de la Menopausia (AEEM) en forma de semáforos indicativos de esa gravedad. “Pero no hay más que preguntar a nuestras pacientes por sus síntomas neurovegetativos, anímicos, en la esfera de sexualidad, entre otros, para valorar su estado”.

Sobre qué factores pueden influir en el hecho de presentar o no una síntomatología más significativa, Rodríguez Zambrano considera que es una pregunta de difícil respuesta. “Hace años, en un documental llamado ‘Vivir sin pausa’ se hacían entrevistas a mujeres de distintas partes del mundo sobre cómo vivían su menopausia. Existían diferencias enormes entre algunas que pensaban que dejaban de ser mujeres hasta otras que lo veían como una liberación. Influyen sin duda factores genéticos, pero también ambientales. El nivel socioeconómico, el estado de salud, el estrés, el ámbito de vida, entre otros determinantes, puede influir y, sin duda, influyen en la sintomatología”.

Amplio abanico de síntomas con repercusiones 

Otro de los hallazgos más relevantes del Observatorio destaca que el insomnio y el cansancio son los síntomas más comunes y extendidos en todas las franjas de edad analizadas. Estas alteraciones del sueño no solo afectan negativamente la calidad de vida diaria, sino que también reducen considerablemente la capacidad de concentración y el rendimiento laboral. Además, generan un impacto negativo significativo en la esfera emocional, acentuando sentimientos como la ansiedad o la irritabilidad.

Pero, no son los únicos. Existen infinidad de síntomas. El bajo nivel de atención, tendencia depresiva, irritabilidad, cambios emocionales, sequedad de piel y mucosas, baja líbido, dispareunia, caída y pérdida de fortaleza en el cabello, tendencia a aumentar de peso, distribución diferente de la grasa corporal, aumento de riesgo cardiovascular, pérdida acelerada de densidad ósea…

“Multitud de síntomas percibidos y procesos no percibidos que, aunque no demuestran ninguna enfermedad porque son fisiológicos, no son saludables” y que ponen de manifiesto que es fundamental un abordaje integral, ya que, según Rodríguez Zambrano, “sin lugar a dudas, es posible vivir la menopausia sin alteraciones en la calidad de vida. El envejecimiento es algo natural, pero tenemos la manera de conseguir vivir más tiempo y mejor. Y eso debe ser nuestra preocupación: dotar a nuestras mujeres de una mejor calidad de vida, acompañándolas en ese proceso magnífico que es cumplir años”.

Sobre el papel de la terapia farmacológica, así como de otro tipo de medidas, el profesional indica que, según su criterio y en líneas generales, la base del tratamiento sería reponer las hormonas que han dejado de producir los ovarios de las pacientes y que son el origen de la sintomatología y de la patología en su caso. “Igual que si tenemos diabetes nos ponemos insulina o que si tenemos hipotiroidismo nos ponemos hormona tiroidea parece lógico que si cesa nuestra producción de estrógenos la opción razonable sea la de suplementarlo”.

En este sentido, señala que existen estradiol y progesteronas para administrar, idénticos a los producidos por la mujer. “Son seguros, están muy estudiados y son muy efectivos. Es verdad que la menopausia es un proceso natural fisiológico, pero también es verdad que la prolongación de la esperanza de vida hasta los 84 años no es fisiológica y conlleva que la mujer haya incrementado en muchísimos años el tiempo que pasa sin hormonas sexuales”.

Existen otros tratamientos nutracéuticos, de menor efectividad, y que van a “tratar determinados síntomas, pero no de una manera global. La idea es si valoramos tratar por síntomas o tratar generalmente. Y por supuesto, la base está en una especial atención a las medidas higiénico dietéticas, la alimentación y la actividad física”.

Manejo integral, multidisciplinar y apoyo divulgativo 

Lo que parece evidente es que el abordaje de este periodo requiere un manejo integral y multidisciplinar. Para el ginecólogo, se requiere una visión generalizada de la salud y prevención de la paciente. “La base es un especialista ginecólogo experto en menopausia y que tenga los recursos necesarios para contribuir a ese buen cuidado de la paciente. Pero también es necesaria la prevención cardiovascular, la prevención de suelo pélvico, la colaboración con psicólogos, la prevención y, en su caso, tratamiento del sobrepeso, la colaboración con unidades de medicina ginecoestética, el contacto y coordinación con atención primaria. Por eso, es una necesidad contar con unidades expertas en menopausia”. 

Indica que, en estos momentos, existen multitud de ensayos y de campañas de divulgación para dar visibilidad a la sintomatología menopáusica. “Desde las asociaciones científicas -Asociación Española para el Estudio de la Menopausia (AEEM),  Sociedad de Ginecología y Obstetricia de Madrid (SGOM) y Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO)-, se están realizando jornadas divulgativas para especialistas y médicos de atención primaria”.

De la misma forma, se están también creando campañas de divulgación hacia las pacientes y observatorios de menopausia en los que poder ver las necesidades de las mujeres, su nivel de conocimiento, su nivel de atención y su estado en tratamientos que “nos permitan entender mejor el proceso y adecuar nuestras acciones a sus necesidades específicas. Por ejemplo, el Observatorio de la Menopausia en el grupo HM Hospitales se encamina a ese fin: a crear proyectos de investigación y de divulgación que consigan avanzar en el cuidado y atención de nuestras pacientes”, explica el ginecólogo.

En definitiva, la estrategia para asegurar la calidad de vida de las mujeres en esta etapa de la vida tiene que estar basada en “la divulgación, tanto a pacientes como a médicos, la necesaria formación del personal sanitario, el crear observatorios que nos permitan investigar y hacer una fotografía de la situación y un seguimiento de las estrategias que se vayan aplicando para valorar e implementar las más efectivas. Y por supuesto, dotar de los suficientes recursos para llevarlos a cabo. Hacer ver a la sociedad lo rentable en calidad de vida y en resultados económicos que es la prevención”. 

Mejorar las prácticas clínicas
El Observatorio de la Menopausia de HM Hospitales nació con el propósito de convertirse en una referencia nacional en investigación y tratamiento integral sobre menopausia. Los datos recopilados contribuirán a un análisis continuo que permitirá identificar tendencias, factores de riesgo específicos y mejorar prácticas clínicas. Además, HM Hospitales ofrecerá recursos informativos y servicios especializados que empoderen a las mujeres para afrontar esta etapa de manera saludable, activa y plenamente informada, así como a luchar contra los mitos y tabúes que aún rodean esta etapa vital que  muchas mujeres sufren en silencio debido al desconocimiento o a la vergüenza.

Los primeros resultados de la encuesta realizada por este observatorio evidencian también una preocupante falta de información acerca de las terapias disponibles para el tratamiento de los síntomas menopáusicos, lo que refleja la necesidad de programas educativos específicos y campañas informativas más eficaces. Para paliar esta situación, el Observatorio de la Menopausia ofrece también recursos educativos a través de su plataforma digital, permitiendo un acceso ágil y confiable a información relevante y actualizada sobre la menopausia, sus efectos y opciones de tratamiento.

 

***Noticia publicada en Diario Médico el 4 de septiembre de 2025.

Ana Manterias
Ana Manterias
Colabora en el portal desde el ámbito de la comunicación y el marketing, con una visión estratégica orientada al sector de la sanidad y la salud, las enfermedades y la nutrición. Especializada en relaciones institucionales, coordina la línea editorial de todos los autores con un enfoque riguroso y coherente.

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