El principio del fin de los inmunosupresores

Un ensayo clínico desarrollado en Estados Unidos ha conseguido que varios pacientes trasplantados de hígado abandonen durante años la medicación inmunosupresora sin sufrir rechazo del órgano. El avance supone uno de los movimientos más importantes en décadas hacia la llamada “tolerancia inmunológica”, uno de los grandes objetivos históricos de la medicina de trasplantes.

Durante más de medio siglo, el trasplante de órganos ha estado ligado a una idea prácticamente inamovible: el paciente deberá tomar inmunosupresores de por vida. Estos tratamientos han permitido salvar millones de vidas, pero también han traído consigo una factura clínica considerable. Infecciones recurrentes, daño renal, hipertensión, diabetes, alteraciones metabólicas o un mayor riesgo de determinados cánceres forman parte del día a día de muchos receptores de órganos.

Ahora, un grupo de investigadores del Centro Médico de la Universidad de Pittsburgh (UPMC) ha logrado algo que hasta hace poco parecía reservado al terreno experimental: “educar” al sistema inmunitario para aceptar el hígado trasplantado sin necesidad de mantener una supresión farmacológica permanente.

La estrategia no consiste en apagar las defensas, sino en reprogramarlas. Antes del trasplante, los médicos administraron a los pacientes células inmunitarias procedentes del propio donante, conocidas como células dendríticas reguladoras. Estas células actúan como una especie de “mediadoras inmunológicas”, enseñando al organismo receptor a reconocer el nuevo órgano como tolerable y no como una amenaza.

Los resultados preliminares son llamativos. De los pacientes incluidos en el estudio, varios pudieron iniciar una retirada progresiva de inmunosupresores y algunos llevan más de tres años sin medicación antirrechazo.

Aunque todavía se trata de un ensayo temprano y con una muestra reducida, el impacto potencial es enorme. En la práctica clínica actual, los inmunosupresores son imprescindibles, pero también representan uno de los principales factores de deterioro a largo plazo tras el trasplante. La nefrotoxicidad asociada a fármacos como tacrolimus o ciclosporina es una de las complicaciones más frecuentes y puede terminar provocando insuficiencia renal crónica.

La idea de alcanzar una “tolerancia operacional” no es nueva. Desde hace años existen investigaciones que apuntaban a que algunos pacientes con trasplante hepático podían mantener el órgano funcionando correctamente incluso después de retirar totalmente la inmunosupresión. El hígado, de hecho, siempre ha sido considerado un órgano con un comportamiento inmunológico especial frente a otros trasplantes como el riñón o el corazón.

Diversos trabajos previos ya habían documentado casos de retirada exitosa de inmunosupresión en un porcentaje limitado de pacientes seleccionados. Algunos estudios españoles llegaron a describir tasas cercanas al 25-40% en determinados perfiles clínicos, especialmente cuando la retirada se hacía de forma muy gradual y bajo vigilancia estrecha.

Lo novedoso ahora es que la tolerancia no aparece por azar, sino que se intenta inducir deliberadamente mediante terapia celular.

Expertos en inmunología del trasplante consideran que esta línea de investigación representa uno de los campos más prometedores de la medicina regenerativa y personalizada. El Science Media Centre España recogía recientemente valoraciones de especialistas que describían esta búsqueda de la inmunotolerancia como “el santo grial” del trasplante moderno.

Aun así, los especialistas insisten en la prudencia. Nadie habla todavía de eliminar inmunosupresores de forma generalizada. Los resultados deben confirmarse en estudios más amplios y con seguimientos prolongados. Además, no todos los pacientes responden igual y existe el riesgo de rechazo si la retirada no se realiza bajo criterios muy estrictos.

Pero el cambio de paradigma ya está sobre la mesa. Durante décadas, el objetivo fue frenar el sistema inmune. Ahora empieza a abrirse paso otra idea mucho más sofisticada: enseñarle a convivir con el órgano trasplantado.

Y eso, en medicina de trasplantes, podría cambiarlo todo.

Belen Latorre Olivan
Belen Latorre Olivan
Estudiante de último curso de periodismo, es una apasionada de la comunicacion cientifica y sanitaria. Compagina sus estudios y las colaboraciones con nuestro portal con la gestión de comunicación de una plataforma de pacientes. Coordina las noticias científicas de este portal.

Deja tu comentario

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

spot_imgspot_imgspot_img

Articulos relacionados

Síguenos...

80FansMe gusta
9SeguidoresSeguir
26SeguidoresSeguir
1SuscriptoresSuscribirte

Últimas entradas