Un estudio preclínico identifica en la globulina fijadora de corticosteroides una posible terapia natural capaz de frenar la inflamación y reducir de forma significativa la mortalidad asociada al shock séptico
Una proteína presente de manera natural en el organismo humano podría convertirse en una nueva herramienta frente a la sepsis, una de las principales causas de muerte en el mundo. Un estudio preclínico ha demostrado que restaurar sus niveles disminuye de forma significativa la inflamación y la mortalidad, lo que abre la puerta a que pueda tratarse del primer antiinflamatorio natural nuevo descubierto en las últimas siete décadas.
La investigación, publicada en Endocrinology, ha sido desarrollada por la Universidad de Adelaida y la Red Sanitaria Local de Adelaida Central. Los investigadores comprobaron que recuperar los niveles reducidos de la proteína globulina fijadora de corticosteroides (CBG) permitió reducir la mortalidad relativa en más de un 70 % en un modelo animal con shock séptico.
“Los resultados de nuestro estudio preclínico fueron notables y demuestran que nuestra terapia tiene el potencial de reducir significativamente las muertes relacionadas con la sepsis”, afirmó el autor principal, el Dr. Stewart Ramsay, investigador de la Facultad de Medicina de la Universidad de Adelaida. “Se trata de un gran paso adelante en la búsqueda de un nuevo tratamiento para la sepsis y, en particular, para el shock séptico, que representa más del 20 % de todas las muertes a nivel mundial”, añadió.
La CBG es una proteína sintetizada en el hígado cuya función conocida es transportar el cortisol, la hormona del estrés, a través del sistema sanguíneo hacia distintos tejidos del organismo. El grupo de investigación de Adelaida lleva 13 años estudiando esta proteína y ha observado que su deficiencia se relaciona con una mayor gravedad en enfermedades críticas y con un aumento de hasta tres veces en el riesgo de muerte en pacientes ingresados en cuidados intensivos con shock séptico en el Royal Adelaide Hospital.
“En nuestro estudio preclínico más reciente, observamos una notable protección frente a la progresión de la sepsis, con una reducción significativa de la hipotensión y el daño orgánico”, afirmó el profesor asociado Richard Young, investigador sénior de la Universidad de Adelaida y del Instituto de Investigación Médica y Sanitaria de Australia Meridional (SAHMRI).
“Esto sugiere que el CBG está desencadenando una respuesta antiinflamatoria ajena a la función conocida de la proteína en el organismo, lo que refuerza nuestra opinión de que podría tratarse del primer antiinflamatorio natural nuevo descubierto en más de medio siglo”, subrayó.
La sepsis es una alteración potencialmente mortal que aparece cuando el sistema inmunitario responde de forma descontrolada ante una infección. En sus formas más graves puede derivar en shock séptico, con una caída brusca de la presión arterial y fallo multiorgánico.
La Organización Mundial de la Salud considera la sepsis una prioridad sanitaria global, y los investigadores prevén que su incidencia aumente en paralelo al desarrollo de cirugías invasivas, dispositivos implantables y tratamientos inmunosupresores. “El shock séptico requiere urgentemente nuevos tratamientos. A pesar de la elevada tasa de mortalidad, no se han introducido nuevas terapias para el shock séptico en la práctica clínica desde hace décadas y los tratamientos de los que disponemos tienen un éxito limitado”, indicó el profesor David Torpy, catedrático de Medicina en la Universidad de Adelaida y jefe de la Unidad de Endocrinología y Metabolismo del Royal Adelaide Hospital. “Esta terapia natural tiene el potencial de salvar vidas en pacientes con sepsis y shock séptico, con una toxicidad mínima”, añadió.
El equipo trabaja ahora junto a la Dra. Jessica Lee, directora de comercialización del proyecto en AusHealth, en la producción de CBG para iniciar los primeros ensayos clínicos en humanos. “Tenemos la esperanza de que esta terapia natural tenga beneficios que vayan más allá de la sepsis, para pacientes con quemaduras graves y otras afecciones en las que el CBG se encuentra muy mermado”, concluyó el Dr. Ramsay.
FUENTE: ConSalud.es


