El cardiólogo español José Ramón González Juanatey atiende a Gaceta Médica con motivo de su candidatura a la presidencia de la World Heart Federation (WHF)
El cardiólogo español José Ramón González Juanatey afronta estas semanas la fase decisiva de su candidatura a la presidencia de la World Heart Federation (WHF), la principal organización internacional dedicada a promover la salud cardiovascular. Actual miembro de su Junta Directiva, González Juanatey ha sido seleccionado como uno de los dos candidatos finales a presidente electo, junto al cardiólogo chino Junbo Ge, en un proceso electoral cuya votación ya está en marcha entre las organizaciones miembros con derecho a voto.
Su candidatura fue propuesta por la European Society of Cardiology(ESC) y cuenta con el respaldo de la Sociedad Española de Cardiología(SEC) y de la Sociedad Interamericana de Cardiología (SIAC). Catedrático de Cardiología de la Universidad de Santiago de Compostela, expresidente de la SEC y durante años al frente del Servicio de Cardiología del CHUS, González Juanatey llega a esta elección defendiendo una visión de la salud cardiovascular basada en la prevención, la equidad, la integración asistencial y la incorporación de la innovación a los sistemas sanitarios. Hablamos con él sobre qué supondría presidir la WHF y cuáles serían sus prioridades al frente de la organización.
Pregunta. La votación para elegir al próximo presidente electo de la World Heart Federation ya está en marcha y usted es uno de los dos candidatos finalistas. ¿Qué supone personalmente esta candidatura y, sobre todo, qué proyecto quiere representar para la cardiología y la salud cardiovascular mundial?
Respuesta. Sin duda un gran reto ya que la WHF constituye una organización global que tiene como lema promover la salud cardiovascular para todos. En cierta medida, es el brazo cardiovascular de la Organización Mundial de la Salud y, por tanto, tiene una responsabilidad directa sobre desarrollar e implementar propuestas de forma conjunta con gobiernos, sociedades científicas, fundaciones y otros organismos que tengan en sus objetivos la salud en general y cardiovascular en particular. La propuesta de mi candidatura fue presentada por la Sociedad Europea de Cardiología y avalada por la Sociedad Interamericana y Española de Cardiología y, al igual que durante mi período como presidente de la Sociedad Española de Cardiología mi prioridad sería promover la salud cardiovascular de los más vulnerables.
P. Si obtiene el respaldo de los miembros de la WHF, ¿cuáles serían las principales prioridades que se marcaría desde la presidencia? ¿En qué ámbitos cree que la Federación puede tener un mayor impacto real durante los próximos años?
R. Las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte e invalidez en el mundo, limitan el desarrollo económico y son el motor del “círculo vicioso pobreza/enfermedad”, pero no afectan por igual a todos. Los países de renta baja y media soportan la mayor carga de enfermedad y presentan enormes dificultades para acceder a diagnóstico precoz, tratamientos o programas preventivos. Su propuesta sitúa precisamente ahí el centro de gravedad de la WHF. Defender especialmente a los más vulnerables a nivel mundial, que no solo se encuentran en los países con menores niveles de renta, sino que, en los países desarrollados afectan a los grupos de población con menor nivel socio-económico y también, en especial, a las mujeres, la salud cardiovascular de las madres y promoción de un estilo de vida saludable en las niñas y niños.
La prioridad consiste en fortalecer la prevención cardiovascular mediante educación sanitaria, programas de cribado, digitalización y nuevas herramientas de inteligencia artificial, pero siempre con un principio claro: que la tecnología sirva para reducir desigualdades y no para ampliarlas.
Veo a la WHF como el principal responsable para la puesta en marcha de políticas sanitarias a nivel mundial que consigan erradicar la fiebre reumática y la enfermedad de Chagas que destruyen el corazón de millones de personas. Es injustificable que, muy avanzado el siglo XXI, dos enfermedades que sabemos bien cómo prevenir sigan causando tanto sufrimiento y generando tanta pobreza en las comunidades que las padecen. Sería una de mis principales prioridades.
P. Las enfermedades cardiovasculares continúan siendo la primera causa de muerte en el mundo, pero su impacto y el acceso a la prevención y al tratamiento son profundamente desiguales. ¿Debe convertirse la reducción de estas desigualdades en uno de los grandes objetivos de la WHF? ¿Qué puede hacerse desde una organización global para que esa estrategia llegue realmente a los sistemas sanitarios?
R. Sin duda, corregir las desigualdades en el acceso a la salud debe ser la prioridad de organizaciones internacionales, gobiernos, fundaciones públicas y privadas, sociedades científicas, profesionales sanitarios, etc. La WHF debe reforzar su papel de coordinación de los esfuerzos dirigidos a promover salud cardiovascular de los más desfavorecidos. Debemos promover entre todos “ecosistemas de salud” a nivel mundial. Debemos desarrollar e implementar estrategias que permitan reforzar los sistemas públicos de salud, tan rudimentarios en muchas áreas geográficas. No hay duda qué una sanidad y educación accesibles para todos representan los mayores logros sociales de los países ya que deben permitir el acceso a una promoción de la salud y educación de calidad con independencia del nivel socio-económico y procedencia social de las personas.
P. El concepto de riesgo cardiovascular se está ampliando: obesidad, diabetes, enfermedad renal, vacunación, estilos de vida o determinantes sociales conviven con nuevos tratamientos, digitalización e inteligencia artificial. ¿Estamos entrando en una nueva etapa de la prevención cardiovascular y qué papel debería desempeñar la WHF para trasladar toda esta innovación a la práctica clínica y a las políticas de salud?
R. Como comenta, en la promoción de la salud existe un gran número de elementos, frecuentemente interconectados, que deben tenerse en cuenta para ser eficientes. Estamos en una nueva era en salud; muy bien podría decirse que la “inteligencia artificial es salud” pero creo que debe ser especialmente salud para los más desfavorecidos, para acercar las estrategias de promoción de la salud, identificación y manejo temprano de determinantes de la enfermedad cardiovascular bien conocidos como la hipertensión que es el asesino cardiovascular número uno a nivel mundial, colesterol elevado, diabetes, tabaquismo etc. Está nueva era de transformación digital debe permitir un mejor acceso a las innovaciones que aportan auténtico valor, reforzar los sistemas de salud, en definitiva, promover salud.
Tomando como ejemplo el reciente Plan Europeo de Salud Cardiovascular, a nivel mundial desde la WHF y sus aliados deben identificarse estrategias prioritarias que pueden variar en función de las áreas geográficas y comunidades y entre las que destaca un programa de vacunación frente a la gripe, COVID, neumococo, virus sincitial respiratorio y herpes zoster que promueva salud en general y en especial cardiovascular. En este sentido, un buen programa de vacunación ha demostrado promover salud de forma transversal.
P. Su trayectoria también está muy vinculada a la gestión asistencial. El Servicio de Cardiología del CHUS se ha convertido en el servicio más reconocido a lo largo de los 26 años de todos los Premios Best in Class, unos galardones a los que concurren anualmente más de 500 candidaturas de servicios hospitalarios de toda España. ¿Cómo se consigue mantener durante tantos años ese nivel de excelencia? ¿Qué parte de ese modelo —equipo, organización, medición de resultados, innovación o integración asistencial— podría trasladarse a otros sistemas sanitarios?
R. Con el compromiso de muchos en la búsqueda de un modelo que promueva una cardiología de excelencia para todos dentro del sistema público de salud de Galicia y de España que debe permitir el acceso a unos cuidados de la máxima calidad con independencia del nivel socio-económico y procedencia social de las personas. Quisiera destacar el compromiso de administrativos, celadores, auxiliares, enfermería, médicos en formación, cardiólogos, investigadores, integrantes de la plataforma de ensayos clínicos, gestores, etc y siempre intentando alinearnos con los responsables de la administración sanitaria de nuestra Comunidad Autónoma.
Dos estrategias considero que son especialmente útiles, la organización por procesos asistenciales que incluya la medida de indicadores de calidad que deben evaluarse y debatirse entre todos para identificar las oportunidades de mejora. En definitiva “medir para mejorar” es quizás el mejor consejo que puedo dar y que debería ser obligado implementar a nivel local ya que en definitiva lo que no se mide no existe y no se puede mejorar. Por otro lado, la integración y liderazgo de la Medicina de Atención Primaria considero que es otro de los grandes motores de la calidad; sin una Medicina de Atención Primaria implicada es imposible lograr excelencia asistencial y en el Área Sanitaria de Santiago de Compostela y Barbanza sé que disponemos de auténticos líderes comprometidos con implementar calidad asistencial para todos. Quisiera también reconocer el trabajo de Gaceta Médica y, en particular, Santiago Quiroga ya que con el Proyecto Best in Class han contribuido a promover salud cardiovascular en España. Su compromiso con el reconocimiento de la calidad asistencial debería ser seguido por muchos con el objetivo de hacer de la Salud de vanguardia una de las principales señas de identidad de España.
P. Usted concurre a estas elecciones con una larga experiencia clínica, investigadora, de gestión y de representación institucional, y ya conoce la WHF desde dentro como miembro de su Junta Directiva. En este momento decisivo de la votación, ¿qué cree que puede aportar específicamente José Ramón González Juanatey a la presidencia de la Federación y qué mensaje trasladaría a las organizaciones que ahora deben decidir su voto?
R. Podría resumirlo diciendo que mi compromiso será promover entre todos salud cardiovascular para los más desfavorecidos a nivel mundial. Una WHF más orientada a buscar alianzas globales que nos permitan lograr de la forma más eficiente posible este gran objetivo. Salud cardiovascular para todos y, en particular, para los más vulnerables.
FUENTE: Gaceta Médica


