La actuación, desarrollada en las unidades de ictus/geriatría y cuidados paliativos, ha permitido crear espacios más acogedores, accesibles y confortables
El Hospital Monte Naranco de Oviedo/Uviéu ha renovado dos salas de descanso destinadas a pacientes, familiares y personas cuidadoras, una actuación financiada por la Fundación Alimerka que busca mejorar el bienestar durante la estancia hospitalaria. Los trabajos se han desarrollado en las unidades de ictus/geriatría y cuidados paliativos y se enmarcan en la estrategia de humanización de la asistencia sanitaria que se desarrolla en el sistema sanitario público.
La intervención ha permitido renovar ambos espacios y dotarlos de mayor funcionalidad, confort e intimidad. El objetivo es facilitar el descanso y el acompañamiento de pacientes y familias durante el proceso asistencial, con entornos adaptados a sus necesidades.
La nueva sala de descanso de la unidad de ictus/geriatría, situada en la tercera planta, incorpora distintos ambientes dentro de un mismo espacio para facilitar el descanso, la privacidad y la desconexión del entorno hospitalario, tanto para las personas ingresadas como para sus familiares.
En la unidad de cuidados paliativos, ubicada también en la tercera planta, se ha renovado por completo la sala de descanso. El espacio está concebido para facilitar el acompañamiento, el descanso y la conversación en momentos especialmente delicados para pacientes y familias. El diseño aprovecha la luz natural y las vistas al exterior para favorecer un ambiente tranquilo.
El proyecto incluye, además, la adecuación de la terraza vinculada a esta unidad, que amplía las posibilidades de relajación y acompañamiento. La intervención mejora la conexión entre los espacios interiores y exteriores y facilita el contacto con el entorno.
Ambas salas incorporan una intervención artística del creador asturiano Iván Baizán, cuyas obras contribuyen a personalizar los espacios y a crear un entorno más estimulante.
La actuación ha supuesto una inversión cercana a los 50.000 euros, que incluye el mobiliario, las piezas artísticas, los trabajos de adecuación y las mejoras de accesibilidad realizadas en el centro.
Esta colaboración entre la Consejería de Salud y la Fundación Alimerka se suma a otras iniciativas desarrolladas en los últimos años para avanzar en la humanización de la asistencia, con el objetivo de que los centros sanitarios sean espacios cada vez más confortables, cercanos y adaptados a las necesidades de pacientes, familiares y profesionales.


