
El mieloma múltiple es un cáncer de células plasmáticas. Las células plasmáticas normales se encuentran en la médula ósea y son un componente importante del sistema inmunitario. El sistema inmunitario se compone de varios tipos de células que funcionan juntas para combatir las infecciones y otras enfermedades. Los linfocitos (células linfáticas) son uno de los tipos principales de glóbulos blancos del sistema inmunitario. Incluyen a las células T y células B. Los linfocitos están en muchas áreas del cuerpo; por ejemplo, en los ganglios linfáticos, en la médula ósea, en el intestino y en el propio torrente sanguíneo. Por eso cualquier tratamiento que frene el avance del mieloma múltiple siempre será bienvenido. Queda sobradamente demostrado que la terapia CAR-T es una barrera frente al cáncer.
La terapia de células T con receptores quiméricos de antígenos (CAR-T) es una manera de hacer que las células inmunitarias llamadas células T (un tipo de glóbulos blancos) luchen contra el cáncer al alterarlas en el laboratorio. De esta forma, pueden encontrar y destruir a las células cancerosas. La terapia de células CAR-T también es en ocasiones referida como un tipo de terapia génica celular. Esto es así porque involucra la alteración de los genes dentro de las células T para ayudar a combatir el cáncer.
El Hospital Clinic de Barcelona ha desarrollado un proyecto propio con la terapia CAR-T. Mediante este desarrollo han logrado que una respuesta positiva en todos los pacientes con mieloma múltiple resistente a las terapias habituales. Pero esta investigación ha traído algo más. La remisión completa hasta en el 67%, según un ensayo clínico multicéntrico de fase I-II. El trabajo lo ha publicado la prestigiosa revista The Lancet Oncology. Los estudios preclínicos ya demostraron que esta CAR-T era muy eficaz contra las células malignas de este tipo de cáncer.
La supervivencia de los pacientes que padecen este tipo de cáncer de médula ósea ha mejorado sustancialmente gracias a las terapias actuales. No obstante, un porcentaje importante de los mismos recaen y generan resistencias a esos tratamientos. A ellos, precisamente, es en los que se focaliza esta investigación sin precedentes.
Después de un seguimiento de año y medio, los resultados de esta terapia avanzada indican varias cuestiones. Por un lado, unas remisiones completas de la enfermedad. Por otro que en un 27% de los pacientes la remisión es parcial muy buena y en un 7%, parcial. A los 3 meses, en la mayoría de pacientes con muestras de médula ósea no se identifica enfermedad residual. Además, no se ha visto toxicidad neurológica. Los efectos adversos inmunológicos son leves, gracias en parte a la pauta de administración.

Si hablamos de las recaídas, estamos en condiciones de señalar que se está viendo que son más de las previstas, aunque las células de esta CAR-T permanecen a los cinco meses en sangre. Estamos ante un tiempo similar al de otras CAR-T. Sin embargo, para esta patología se considera corto. Actualmente en el Hospital Clinic ya están trabajando en laboratorio para tratar de optimizar la CAR-T ARI0002h. Esta terapia se dirige contra el antígeno BCMA, que se encuentra en la superficie de las células tumorales del mieloma.
Manel Juan, Jefe del Servicio de Inmunología del Clínic, del grupo Inmunogenética e inmunoterapia de la respuesta autoinflamatoria e inmunitaria del Idibaps ha sido contundente. A este respecto ha manifestado que la diferencia respecto a las CAR-T anteriores, además de la diana terapéutica, que en este caso es el antígeno BCMA, es que en esta ocasión está humanizado. Muchas veces se utilizan anticuerpos de ratón para el desarrollo de las CAR-T. En este caso lo hemos humanizado. Así tendrá una mayor durabilidad en el paciente y menor probabilidad de rechazo.
En la investigación que ha dirigido el Hospital Clinico de Barcelona han participado otros hospitales: Clínica Universidad de Navarra (CUN), en Pamplona; los Hospitales Universitario de Salamanca, Virgen de la Arrixaca de Murcia y Virgen del Rocío de Sevilla. Entre los cinco centros sanitarios trataron a todos los pacientes de la muestra, formada por 30 personas con mieloma múltiple que habían recaído a dos, tres o más tratamientos previamente.
La terapia se administra en una primera dosis en tres alícuotas. Transcurridos cien días, se pone otra dosis de recuerdo que proporciona una respuesta sostenida en el tiempo con una baja toxicidad.
Este ensayo clínico ha visto la luz gracias a al apoyo económico de la Fundación “la Caixa”, el Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) y la Fundación Bosch Aymerich.
El equipo ya está pensando en cómo utilizar la misma tecnología en otros tumores de la sangre y sólidos.

Sobre la CAR-T escribí en marzo de este mismo año un artículo sobre la terapia del CAR-T. El artículo se titulaba «Aragón apuesta por la ciencia y por la vida». En él hacía referencia a la implantación de esta terapia en varios hospitales de la ciudad de Zaragoza. En ese mismo artículo recogía la opinión del doctor Luis Palomera, jefe del Servicio de Hematología y Hemoterapia del Hospital Clínico Lorenzo Blesa. Señalaba que el CAR-T es un futuro muy importante para el tratamiento contra el cáncer. Para el especialista, estamos ante un arma muy eficaz.
Ha añadido que entre las complicaciones inmediatas de este tratamiento se encuentra el síndrome de liberación de citoquinas. Algunos pacientes también pueden desarrollar complicaciones neurológicas y entre los efectos más tardíos se encuentran la citopenias, hipogammaglobulinemias e infecciones, argumenta. Por ello, tanto para la obtención y preparación del producto como por el manejo de la toxicidad que se asocia, es necesario un trabajo multidisciplinar de los servicios implicados, que permita ofrecer un abordaje integral del procedimiento.
Estas noticias no sólo son una demostración del avance de la lucha contra el cáncer. Estamos ante un paso de gigante en la investigación. Pero avanzar en investigación implica reforzar la inversión pública y privada. Más inversión significa más vida.
(Imagen de cabecera: RTVE)


