Un esfuerzo repetitivo o una sobrecarga en una zona de tu cuerpo puede provocar que algunos músculos trabajen más que otros, debilitando la zona de los tendones. Te contamos cómo recuperarte de una tendinitis.
Cuando un dolor sordo o punzante aparece en un tendón y se instala como ese invitado molesto que no quiere marcharse, es muy posible que estemos hablando de tendinitis. No hace falta ser atleta profesional para sufrirla: basta con correr demasiado, abusar del teclado o levantar la compra de forma poco amable con nuestros tejidos. Esta inflamación del tendón —el cordón fibroso que une músculo y hueso— es una de las lesiones más frecuentes tanto en el deporte como en la vida cotidiana, y si no se trata a tiempo, puede convertirse en una molestia crónica que limite tu actividad durante semanas… o meses.


