En el documento, se expone que el CRV pide superar el 95% con dos dosis de triple vírica y reforzar la vacunación en los grupos más vulnerables
España vuelve a enfrentar un escenario que creía estabilizado desde hace años. Un informe del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias (CCAES), fechado el 27 de enero de 2026, recoge las conclusiones del Comité Regional Europeo de Verificación (CRV) de la OMS tras revisar los datos epidemiológicos y de laboratorio de 2024 aportados por España. La conclusión central es contundente: “la transmisión del sarampión se ha restablecido” en nuestro país.
El documento aterriza esa alerta en cifras concretas y deja un retrato claro del perfil vacunal. En 2024 se notificaron 467 casos sospechosos y se confirmaron 227. Entre los confirmados, el informe subraya que “un 70,5% de los casos (160) no estaban vacunados”. A la vez, añade un dato relevante por su vínculo con ámbitos de exposición: “el 10,6% de los casos (24) estaba vacunado con dos dosis, principalmente entre trabajadores del entorno sanitario”.
Una cadena de transmisión prolongada
El CRV no solo constata el restablecimiento de la transmisión, sino que también lanza una advertencia clave. En sus conclusiones, el comité señala que “no se puede descartar que haya habido una cadena de transmisión de más de 12 meses de duración”. Ese umbral no es menor: la OMS considera que hay transmisión endémica cuando una misma cadena se mantiene de forma continuada durante un periodo igual o superior a 12 meses.
En ese contexto, Pepa Sierra, subdirectora del CCAES, explicó que “la conclusión a la que ha llegado el Comité Europeo de Verificación de la eliminación del sarampión dados los casos que han revisado y que han circulado en España en el año 2024, que es el año en donde está centrado el informe” llega tras una etapa en la que España había mantenido el estatus de país libre de transmisión endémica desde 2016.
Sierra añadió que han de “aumentar todavía más la sensibilidad de la vigilancia”. En este sentido, la subdirectora ha apuntado que deben asegurarse de “que todos los casos sospechosos se descartan de una forma rápida, que en ningún caso pasa desapercibido”. El informe insiste en esa línea: reforzar la capacidad de detección y reducir al mínimo el margen de casos que puedan escapar a la sospecha clínica y al diagnóstico.
El papel de las importaciones
El documento sitúa lo ocurrido en España dentro de una ola mayor en Europa. En la UE/EEE, durante 2024 se notificaron 35.212 casos, aproximadamente diez veces más que en 2023 (3.973). Entre los casos con información disponible sobre vacunación, el 87% no estaba vacunado, el 8% tenía una dosis y el 4% tenía dos dosis. Además, el grupo de edad más afectado fueron los menores de un año, seguidos de los niños de 1 a 4 y de 5 a 9 años, con tasas que disminuyen conforme aumenta la edad.
En España, el peso de la importación aparece como uno de los ejes explicativos. De los 227 casos confirmados en 2024, 53 (23,3%) fueron importados, 110 (44,9%) estuvieron relacionados con la importación y en 73 (32,2%) no se pudo determinar el origen. Los principales países de importación fueron Marruecos (19) y Rumanía (15), seguidos por Reino Unido (4) y Rusia (3), además de casos puntuales desde Argelia, Bélgica, Emiratos Árabes, Francia, Italia, Kazajistán, Malta y Suiza.
El informe señala que la mayoría de los casos confirmados se produjo en el contexto de brotes. También precisa que las tasas de incidencia más elevadas se observaron en menores de un año y en niños de 1 a 4 años, debido a un brote intercomunitario que afectó a un subgrupo de población “escasamente inmunizado”. En 2025, añade el documento, el aumento se mantuvo: a 28 de diciembre se habían notificado 971 sospechosos y se confirmaron 397 (con 108 importados y 289 no importados).
Vacunación: el 95% con dos dosis
El CRV destaca que la mayoría de los casos en Europa se han dado en personas no vacunadas e insiste en la necesidad de alcanzar coberturas “por encima del 95% con dos dosis de la vacuna triple vírica”. En España, el informe recoge que en 2024 la cobertura fue del 96,7% en primera dosis y del 93,8% con dos dosis en la cohorte vacunada, una cifra que se queda por debajo del umbral recomendado.
En sus declaraciones, Pepa Sierra remarcó que actualmente existe una cobertura “en la primera dosis del 95%, pero en la segunda estamos algo por debajo del 95%” y subrayó que “es fundamental conseguir coberturas muy altas, más del 95% en las dos dosis”. También pidió poner el foco en grupos específicos: “sobre todo asegurar que no quedan grupos vulnerables sin proteger” y que la población general alcance niveles de protección suficientes para sostener un contexto de eliminación.
El informe incorpora además un indicador de inmunidad poblacional: el segundo estudio de seroprevalencia realizado en España en 2018 muestra prevalencias de anticuerpos por encima del 90% en todos los grupos de edad salvo en el tramo de 20 a 29 años, donde fue del 86,93%. En un escenario de mayor exposición por viajes y circulación internacional, el documento concluye que el riesgo general se mantiene bajo por las altas coberturas, pero advierte de un punto crítico: si existen grupos susceptibles y coberturas insuficientes, la probabilidad de brotes y transmisión aumenta.
FUENTE: Gaceta Médica


