Un estudio desarrollado por la UVic-UCC y el IDIBGI-CERCA ha establecido una asociación entre una microbiota intestinal desequilibrada y la enfermedad hepática por esteatosis asociada a disfunción metabólica (MASLD).
El trabajo, liderado por los investigadores Marc Llirós Dupré y Xavier Aldeguer Manté, ha mostrado el potencial del cribado no invasivo de los análisis del microbioma.
Vic, 19 de marzo de 2026.- La enfermedad hepática por esteatosis asociada a disfunción metabólica (MASLD, por sus siglas en inglés), más conocida como enfermedad del hígado graso, es un síndrome metabólico producido por una acumulación crónica y excesiva de triglicéridos en las células hepáticas no relacionada con el consumo de alcohol. Es decir, esta enfermedad se produce por una acumulación excesiva (superior al 5%) de grasa en el hígado, a menudo debido a problemas de sobrepeso, mala alimentación o diabetes, y se estima que afecta a alrededor de un 25% de la población general en los países occidentales. Normalmente, el diagnóstico clínico se basa en métodos de imagen no invasivos, pero el diagnóstico definitivo y concluyente se logra mediante una biopsia hepática invasiva.
Un estudio liderado por la Universidad de Vic – Universidad Central de Cataluña (UVic-UCC) y el Instituto de Investigación Biomédica de Girona (IDIBGI-CERCA) ha ido un paso más allá. Ha mostrado el potencial que tiene el cribado no invasivo de los análisis del microbioma intestinal (conjunto de microorganismos beneficiosos que habitan en el intestino y que permiten mantenernos sanos) para estratificar enfermedades como la MASLD, con el objetivo de comprenderlas mejor y poder tratar de forma más adecuada a cada paciente.
El trabajo ha analizado la asociación que existe entre un microbioma intestinal desequilibrado del paciente y la patogénesis de la MASLD. Ha mostrado de manera preliminar cómo la riqueza y la diversidad microbianas en muestras de heces de pacientes con MASLD y en pacientes sanos varía según la gravedad de la enfermedad. Los resultados han evidenciado cambios en el microbioma intestinal —tanto una reducción de la diversidad como de la riqueza microbiana— a medida que aumenta la gravedad del daño hepático respecto a los sujetos de control.
Un estudio colaborativo
Han encabezado el estudio Marc Llirós Dupré, profesor de Biociencias e investigador del grupo de investigación Bioinformatics and Bioimaging (Bi-Squared) de la UVic-UCC, y Xavier Aldeguer Manté, jefe del grupo de investigación en Enfermedades Digestivas y Microbiota del IDIBGI-CERCA. Llirós comenta que “el estudio de la microbiota intestinal, es decir, qué microorganismos hay en una muestra, en qué cantidad y qué función realizan a partir de los datos de secuenciación masiva, contribuye enormemente al conocimiento de ciertas enfermedades complejas, como es el caso de la MASLD”.
La investigación, que analizó a 8 individuos sanos y 46 diagnosticados con MASLD, se ha basado en un estudio piloto prospectivo en el que se analizaron los diversos grupos establecidos por los clínicos de la enfermedad según la práctica clínica habitual y el patrón del microbioma intestinal basado en la secuenciación del gen 16S rRNA en muestras de heces. Se estudiaron muestras de heces de pacientes asociados a los diferentes estados de la enfermedad para observar cambios en la comunidad de microorganismos presentes. El estudio, además, ha aplicado un algoritmo estadístico desarrollado por Malu Calle Rosingana y Meritxell Pujolassos Tanyà, investigadoras del grupo de investigación Bi-Squared de la UVic-UCC, basado en la composicionalidad de los datos de secuenciación del gen 16S rRNA, es decir, en su proporcionalidad.
Esta investigación ha derivado en el artículo “Preliminary insights into gut microbiome shifts as screening proxy for MASLD disease progression”, pendiente de publicarse en Scientific Reports, publicación de acceso abierto de la revista Nature.


