Gastroparesia y dispepsia funcional: dos trastornos con síntomas similares que requieren diagnósticos diferentes

  • Diferenciar ambas entidades es clave, ya que tienen causas, tratamientos y pronósticos distintos.
  • La dispepsia funcional afecta al 10% de la población, mientras que la gastroparesia es mucho menos frecuente y puede ser la primera señal de otras enfermedades.
  • Los trastornos del eje intestino-cerebro, como la dispepsia funcional, son una de las causas más frecuentes de consulta en aparato digestivo.
  • Los cambios en la alimentación, el estilo de vida y los tratamientos farmacológicos pueden mejorar significativamente la calidad de vida de los pacientes.

15 de junio de 2026. Las molestias persistentes después de las comidas, la sensación de saciedad precoz, las náuseas o la hinchazón o distensión abdominal son síntomas frecuentes que muchas personas atribuyen a una “mala digestión”. Sin embargo, detrás de estas molestias pueden encontrarse trastornos digestivos distintos que requieren diagnósticos y tratamientos específicos, como la gastroparesia y la dispepsia funcional.

Aunque ambas entidades comparten síntomas muy similares, diferenciarlas resulta fundamental para ofrecer el tratamiento más adecuado a cada paciente. Así lo ha trasladado la Dra. Carolina Malagelada, experta de la Sociedad Española de Patología Digestiva (SEPD) y especialista en aparato digestivo del Hospital Universitario Vall d’Hebron de Barcelona, durante el 85º Congreso de la Sociedad celebrado del 11 al 13 de junio en Sevilla. La experta ha abordado esta cuestión en la ponencia “Gastroparesia y dispepsia funcional, ¿dos caras de la misma moneda?”, incluida en la mesa SEPD/ASENEM “Lo más relevante en neurogastroenterología y tracto gastrointestinal”.

“La gastroparesia es un trastorno de la motilidad del estómago que hace que el vaciamiento de los alimentos se produzca de forma más lenta de lo normal. Como consecuencia, la comida permanece más tiempo en el estómago y aparecen síntomas como sensación de plenitud o saciedad precoz, náuseas e incluso vómitos”, explica la especialista.

Además, la gastroparesia suele estar asociada a enfermedades sistémicas como la diabetes, determinadas enfermedades neuromusculares, algunas patologías autoinmunes o la enfermedad de Parkinson. Por esta razón, señala la Dra. Malagelada, “cuando se diagnostica una gastroparesia es importante investigar si existe una causa subyacente que explique el problema”.

Por el contrario, en la dispepsia funcional el problema no radica principalmente en el movimiento del estómago, sino en una alteración de su sensibilidad. “Son personas que perciben la digestión como algo especialmente molesto, pesado o incluso doloroso”. Mientras la gastroparesia es una enfermedad poco frecuente, la dispepsia funcional es un trastorno muy común que puede afectar hasta al 10% de la población general.

La dispepsia funcional forma parte de los denominados trastornos del eje intestino-cerebro, en los que intervienen factores como la sensibilidad digestiva, el estrés, la ansiedad, los hábitos dietéticos o la calidad del sueño.

Ana Manterias
Ana Manterias
Colabora en el portal desde el ámbito de la comunicación y el marketing, con una visión estratégica orientada al sector de la sanidad y la salud, las enfermedades y la nutrición. Especializada en relaciones institucionales, coordina la línea editorial de todos los autores con un enfoque riguroso y coherente.

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