Antes los últimos episodios de altas temperaturas, expertos de SEMES y SEMG denuncian que el sistema actual es puramente reactivo y reclaman una estrategia proactiva desde el mes de mayo para frenar la “mortalidad silente” y el colapso asistencial
Las olas de calor que estamos viviendo estos dían demuestran que han dejado de ser episodios excepcionales en el calendario para convertirse en una «nueva realidad sanitaria» que pone a prueba las costuras de nuestro sistema de salud. Lo que antes era un fenómeno veraniego puntual, ahora se adelanta, extendiendo su sombra sobre los hospitales y centros de salud desde el mes de mayo. Con una mortalidad asociada que puede superar las 20.000 personas en años extremos y una media anual de 8.000 fallecimientos vinculados a fenómenos meteorológicos, los profesionales de la medicina advierten que «el sistema sigue siendo reactivo y falta anticipación para proteger a los más vulnerables. Necesitamos un cambio de modelo urgente«.
FUENTE: Gaceta Médica


