Las comunidades condicionan el acuerdo a la financiación finalista y a un trato diferencial para los médicos, mientras Mónica García sostiene que las competencias autonómicas ya les permitirían materializar algunas de las demandas de los facultativos
La parálisis en la negociación médica del Estatuto Marco ha derivado en una situación «absolutamente insostenible» que mantiene a los servicios de salud de las comunidades autónomas «contra las cuerdas». Mientras el Ministerio de Sanidad sostiene que ya ha cumplido con su trabajo al proponer un marco jurídico de mínimos, la realidad en las regiones se traduce en millones de actos médicos cancelados, con cifras que superan los 816.000 procesos suspendidos en Andalucía y más de 270.000 en Galicia. Esta crisis de gestión, que la ministra vincula a la «falta de voluntad de las comunidades del Partido Popular», amenaza con cronificarse tras el verano ante la advertencia de los sindicatos de iniciar una huelga indefinida en septiembre «si no se nombran interlocutores con capacidad real de acuerdo».
FUENTE: Gaceta Médica


